domingo, 22 de diciembre de 2013

Adictos a la Escritura: Proyecto Diciembre 2013

De cánticos y promesas


—No me digas que estás de nuevo con eso…
—No pienso dejar de intentarlo y es problema mío, no tuyo.
El muchacho levantó la mirada y contempló a su hermano, desafiante.
—Ainor, deberías aceptar que todo este asunto no tiene sentido.
—No te estoy pidiendo ayuda ni compañía, Sahir. Puedes irte cuando quieras, lo sabes.
—No puedo dejarte solo, sabiendo cuál el resultado de tu trabajo.

Ainor se puso de pie con un movimiento fluido y rápido.
—Cállate.
—Es la verdad.
—Cállate. Vete. Déjame solo.
Sahir suspiró y se encogió de hombros, sabiendo que no tenía caso discutir con su hermano.
—Allá tú. Vendré a buscarte a medianoche.
Ainor ya estaba de rodillas de nuevo, con las manos ocupadas en una pequeña caja que había preparado especialmente para ese día.

Llevaba muchos años con la misma costumbre. Cada víspera de Navidad, viajaba hasta aquel lejano lugar perdido en medio de las montañas. Regresaba al pueblo donde alguna vez, décadas atrás, había conocido a Mila.
Esa joven de ojos castaños y cabellos negros había conquistado su corazón con poco esfuerzo. Más la suerte jugaba en contra de ambos y los había distanciado de manera cruel y dolorosa.

—Ella sabe que soy inmortal, que por mis venas corre sangre élfica —había mencionado Ainor a su hermano cuando este le preguntó por qué pensaba regresar a ese pueblo distante e invisible para muchos.
—¿Y eso qué tiene que ver? No va a regresar, Ainor. Deja de hacerte daño.
—Sahir, es problema mío. Ya te lo dije. Volveré a esperarla, como debí hacerlo en aquel momento, y lo haré tantas veces como sea necesario.
—Era una simple humana, debe haber muerto hace tiempo.
—Pro-ble-ma mí-o —recalcó Ainor. Sus ojos verdes brillaban furiosos.
De eso hacía una centuria y todavía seguía intentando resarcir su falta.

A media noche, Ainor activó el explosivo que había preparado y de una pequeña caja surgieron miles de luces brillantes, que subieron hasta el cielo y estallaron en miles de colores distintos. Los fuegos artificiales dibujaron en el cielo dos grullas volando a la par. Era un detalle que Ainor había implementado años atrás y le parecía un buen gesto para demostrarle a Mila, estuviera donde estuviera, que aún la amaba y pensaba en ella.

En el pueblo, todos salieron a contemplar aquella maravilla. Los niños dejaron de cantar los villancicos y pronunciaron a coro las estrofas de la canción que habían heredado de padres y abuelos:

Él Príncipe juró buscar a Mila en la montaña.
Ella fue a esperarlo según lo prometido.
Pero él no llegó, el bosque lo detuvo y no llegó.

Ella esperó y esperó.
Y la vida se le escapó poco a poco.
Él tarde apareció, muy tarde apareció.

Dicen que cuando el mundo concluya,
Mila volverá como Princesa,
Y juntos serán felices, muy muy felices.

Cada navidad, el cielo se ilumina,
Dos grullas se dibujan en las estrellas.
Es el Elfo recordando su promesa, manteniendo viva su promesa”.


 Las luces se apagaron y Ainor esperó. Hasta que las estrellas se desvanecieronn con el amanecer, él se mantuvo de pie en lo alto de la montaña. Se negaba a dejar su promesa rota.
Sahir se mostraba reacio con la actitud de Ainor, pero desde la sombras siempre lo acompañaba. Quería ver a su hermano sonreír de nuevo. Quería saberlo feliz y listo para ocupar el trono que le correspondía.

Cuando el sol despertara, Sahir se acercaría a Ainor y lo abrazaría en silencio. Este año tampoco habían tenido suerte. Pero ya ocurriría, hasta los humanos lo cantaban… 




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Espero que les haya gustado mi tic navideño!
Nos leemos pronto!

13 comentarios :

Raquel Campos dijo...

Me ha encantado tu relato, está lleno de magia y fantasía y una promesa de amor eterno.
Feliz Navidad!!

Meli ^^ dijo...

Es muy hermoso, Erze!!
Me hiciste emocionar :')

Un besote

Patricia O. dijo...

Me encantó!!
Muy bien narrado :-)

Muchas Felicidades Erzel!!

Que tengas un gran año :-)

Dragón Rosa dijo...

Muy lindo!!
Feliz Navidad...

Isaias dijo...

Siempre me llegas con tus palabras (:
Feliz navidad

Maga DeLin dijo...

Bueno, no por nada amamos a Tolkien, Erze!!

Me encantó el relato, es muy romántico y mágico, como ya dijeron más arriba. Y tiene un hermoso mensaje de esperanza, que es precisamente el que suele propagarse en estas fechas. Perfecto :-)

Besos y muchas felicidades!!

Ivannova dijo...

Me ha encantado tu tic navideño ^^
Feliz Navidad

Besitos

jldurán dijo...

Me ha gustado, le das un punto de magia y esperanza. La narración es muy buena. Felicidades. Te mando un abrazo y te deso Feliz Navidad.

Tania Yesivell dijo...

Interesante combinación. Pese al aspecto romántico, que sí es interesante, lo que más me llamó la atención fue la dinámica entre los hermanos, uno que quiere que le dejen tranquilo con su asunto personal, y el otro que siempre está ahí.
Y... ¿como puede ser un relato tan lindo y tan triste? No hay derecho.

Dora Ku dijo...

buen relato. Felices fiestas!: Doña Ku

Maria Od dijo...

¡Es una emotiva leyenda! ¡La has narrado muy bien! ¡Saludos!

Déborah F. Muñoz dijo...

Qué bonito ^^. Me ha dado mucha penita el elfo, y me ha gustado el detalle de que su hermano se mantenga a su lado. Felices fiestas.

Ichabod Kag dijo...

¡Un relato precioso! aunque tampoco es un tic sino una costumbre que comienza a tomar tintes de obsesión, pero ya qué. En lo personal, no siento mucha simpatía por los elfos, pero la canción es bastante emotiva.

Esta historia daría para muchas más, ojalá la retomes después.

Saludos y feliz año nuevo