lunes, 19 de agosto de 2013

Donde nadie pudiera ver su dolor

"Él la miró fijo y negó con un movimiento de la cabeza.
-Si te vas, no podré defenderte.
-Está bien, lo entiendo. No soy una muñeca de cristal ni mucho menos. Debes confiar un poco más en mi capacidad para luchar y sobrevivir por mi cuenta.
Él dio un paso hacia adelante, pretendiendo acortar la distancia que los separaba.
-No es eso... no es que no confíe en ti -murmuró encogiéndose de hombros- No puedo explicarlo.
Ella sonrió sin alegría. Pocas veces había visto a su amigo y tutor tan preocupado. 
-Fuiste mi mentor, me enseñaste todo lo que sé, me preparaste para esto.
-Te formé como guerrera, pero eso no significa que acepte la idea de que te vayas sola y dejes a un lado tu vida anterior.
-Necesito un descanso. Volveré cuando sienta que todo este asunto ya no pesa ni agobia.
Él la abrazó sin aviso, anulando el mínimo espacio que había entre ambos.
-Si algo te sucede no me lo perdonaré nunca.
-Si me quedo y enloquezco será peor. Necesito respirar otros aires".

Entrelazó las manos y las apoyó sobre la nuca, echando la cabeza hacia atrás, levantando la mirada hacia donde nadie pudiera ver el rastro de dolor que escondía en lo profundo de sus ojos.
Maldito el momento en que la había dejado partir. Maldito el instante en que se guardó las emociones y reprimió las ganas de confesarle lo que sentía.
Ella ya no estaba. Nunca volvería...


[Fragmento suelto que eliminé de cierta historia que amo y que espero les guste cuando la dé a conocer].

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Nos leemos pronto!

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