sábado, 27 de julio de 2013

Y si me voy, ¿quién me lloraría?

"La cuestión es considerar la simple posibilidad de irse y no regresar.
Puede que duela, puede que sangre. A veces, en cierto momento, es necesario dejar salir aquello que nos envenena. Y si el problema radica con estar en cierto lugar, la urgencia nos empuja entonces a irnos y no mirar atrás.
Sí, parecerá que el mundo devora y desgarra poco a poco nuestra esencia; eso que nos constituye e identifica desaparecerá por un momento. 
Lo bueno llegará luego, cuando despertemos al nuevo amanecer con menos carga, con otra mirada dispuesta a rescatar lo que nos rodea y en verdad merece la pena.

Creerás que soy distante, frío y repulsivo por lo que digo, pero es así. Verás, si hoy me voy, ¿quién me llorará mañana? Nuestras existencias se encuentran bajo el dominio del tiempo: pasada cierta cantidad de días, meses o años, en definitiva nos olvidarán y será como si nunca hubiéramos puesto pie en este mundo.

Tu problema, hermano, es que no has sabido liberar aquello que no tiene retorno. Perdiste lo que amabas hace milenios y aún lloras por eso. Debes aceptar que ya no están, que tu mujer e hijo ya no forman parte de este mundo y a tu vida le resta aún centurias completas por estos lares.
Ábrete las venas, déjalos ir. Que sangre, que duela. Sigue adelante. Has abandonado tu castillo, ese es un buen primer paso. Te resta mucho todavía. No es que te esté prohibido volver a tu hogar, el problema es cómo lo harás y qué sentirás estando allí. Debes poder manejar aquello.
Si cada vez que cierras los ojos vuelves a ellos, entonces, deja de cerrar los ojos. 

Te necesitamos. El resto de tu familia, el mundo mismo, la humanidad y tu querido reino acuático. Todos precisamos de un Dios competente y en sus cabales. Reacciona, Poseidón, es tiempo de que abandones lo que fuiste y regreses como lo que debes ser. Está en tu naturaleza divina el superar este tipo de cuestiones. Te has dejado estar demasiado tiempo. Reacciona o Hades tomará cartas en el asunto y si él no lo logra, yo me encargaré y eso no te agradará en absoluto.

Me conoces, sabes que he sido capaz de renunciar a lo que quise y anhelé miles de veces desde que paseo por este plano. Amé y demasiado, pero pude dejarlos ir a tiempo. Debes aprender eso. Hazlo por ti mismo o me veré en la obligación de enseñarte a mi manera".  

[Zeus se preocupa por Poseidón, aunque sea a su manera...]



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Nos leemos pronto!

1 comentario :

Carlota Mó dijo...

Me gustó mucho la entrada. Yo estoy empezando a escribir ahora, ¿te pasas y me dices que te parecen mis textos? http://cuandoelcorazondejedelatir.blogspot.com.es/