viernes, 26 de julio de 2013

Ese instante sublime y eterno

Contempló el paisaje de la ciudad que aún dormía. Desde aquella ventana, el mundo le parecía apacible y lleno de posibilidades.
Sabía que era la última vez. Ya no habría momentos como ese, todo sería parte del pasado de un momento a otro.
Le desgarraba el alma pensar que no volvería a aquel lugar. Entre la idea de perder la vida amando un sueño imposible y la posibilidad de seguir camino y dejar atrás lo que le causaba dolor, prefería huir y olvidarse de la vida que en su momento defendió a pesar de todo.
No se estaba dando por vencida, eso solo sería posible si hubiera algo en juego. Ella estaba fuera de competencia. Joaquín no esperaba que alguien luchara por él, no quería que pelearán por él. Y Camille sabía que no podía rescatar a quien no quería ser rescatado.
Hubo un instante, sublime y eterno, cuando sintió que podía darlo todo y lograr aquello que anhelaba. Un instante maravilloso en que vivió todas las buenas emociones y las disfrutó sin temores ni recaudos.
Pero solo fue un instante y el tiempo siguió de largo.
Ya no tenía fuerzas para odiar a Joaquín. Solo quería alejarse y sanar aquellas heridas que le parecían eternas. Aunque se le fuera la vida en el intento, ya no volvería a pensar en aquel hombre que tanto daño le había causado.

 En algún de la ciudad, Joaquín corría en búsqueda de la mujer que amaba. El tiempo lo observaba en silencio, quería ver el rostro del muchacho cuando descubriera que Camille lo había abandonado.  



-----------------------------
Nos leemos pronto!

No hay comentarios :