lunes, 18 de marzo de 2013

Nadie es perfecto, menos aún él...

Poseidón conoce bien sus limitaciones, sabe que su condición de Dios no le garantiza la perfección que los humanos piensan ni tampoco lo pretende.
El Dios de los mares suele enojarse, incluso, cuando le reclaman por sus defectos o lo regañan por lo errores cometidos.
Mi chico de las aguas tiene un carácter bastante especial...

Nos leemos pronto!

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