domingo, 21 de octubre de 2012

Feliz día, Mamá!

Porque si aprendí a sonreír, a divertirme, a encontrarle el lado bueno a la vida, a ser fuerte, a no dejarme pasar por arriba, a tener sueños, a luchar por lo que quiero, a anhelar un poco más, a tener esperanzas incluso en los peores momentos, a darlo todo por la gente que quiero, a ser feliz dando gracias por lo que tengo... si aprendí a ser persona, por mi mamá, que sirvió de ejemplo, que se cargó la familia al hombro y ha sido capaz -como todavía lo hace- de trabajar 20 o más horas diarias para poder llevar adelante la casa, porque no teme llorar de emoción ante cada logro, porque siempre estuvo para festejar mis victorias y consolarme con las derrotas, porque en este momento está como yo, llena de ansiedad por lo que vendrá y esperando a que suceda. 
Mi mamá es mi orgullo, es la mujer que me llama o a la que llamo docenas de veces al día, nos veamos o no al poco rato, la que siempre va a estar para escucharme, la que sueña un futuro colorido para mí y mis hermanas, la que dejó parte de su vida a un lado sólo para darnos lo mejor a nosotras. 
Me da orgullo, sí, mucho orgullo. Porque nunca dejó la que tiraran abajo con su manera de criarnos, siempre tuvo -y tiene!- tiempo para nosotras, porque hoy, en vez de pasarla con nosotros, está en el trabajo, poniendo el pecho a la situación y viendo de salir adelante.
Sos mi orgullo, mamá... feliz día!!!! 
Gracias por haberme dado la vida, por haberme soñado, anhelado, esperado tantos años... gracias por darme a mis hermanas, por seguir educándonos aún cuando ya todas somos adultas, por soñar con los futuros nietos y planear las cosas divertidas que vas a hacer con ellos el día que lleguen. 


Gracias, mami, por ser como sos!!!
Nos leemos pronto!

1 comentario :

Gise dijo...

¡Hola Erzengel! ¿cómo estás?
Y ¡wow! todo lo que has escrito me ha llegado al alma, es cierto, yo me siento de la misma forma con respecto a mi mamá. Gracias por compartir todo lo bello que escribes.
Y muy, pero muy feliz día para ella, y todas las mamás del mundo, que tienen ese espíritu inquebrantable de seguir adelante.
Adiós, y cuídate muchísimo.