miércoles, 26 de septiembre de 2012

Adictos a la Escritura, Proyecto Septiembre: Estilo Gore.



Cincuenta y uno

La sangre brotó con ferocidad.
Él sólo podía sonreír, viendo cómo la herida practicada en el cuello de su víctima hacía las veces de regadero mortal.
Pared. Ventanas. Almohada. Sábanas. Todo teñido de aquel tono rojizo que tanto le provocaba.
Lo extasiaba sentir el aroma a óxido propio de la sangre al reaccionar con el oxígeno del ambiente. Lo incitaba a más. Quería más, aún sabiendo que todo tenía su límite. 5 litros, ése era el promedio de su felicidad volumétrica y espesa.

Excitado, frenético, generando truculentas carcajadas, acarició la herida que había provocado y cubrió sus manos con aquel tejido fluido que lo intoxicaba al sólo contacto.
Uno a uno, lamió sus dedos, saboreando el producto de su delirio, mientras su cuerpo se estremecía presa de la emoción terrible y total de saberse todopoderoso. Él era Dios en ese momento. El Dios de la Muerte.

La muchacha intentó forcejear, como si acaso las mínimas energías que quedaban en su cuerpo fuesen suficientes para liberarla de las ataduras.
Esa muestra de desesperación lo incitó con mayor fuerza. En sus manos tomó sendos cuchillos y los clavó en su víctima, en aquel punto justo de sus muñecas donde las venas se aúnan y toman mayor tamaño, donde la piel es tan fina que puedes ver la sangre correr por su canal natural.
Oírle gritar lo impulsó al clímax máximo, algo que sólo podía superarse quitando los cuchillos e insertando sus propias falanges en las heridas provocadas.
Los temblores lo sacudían con mayor fuerza, si acaso eso fuera posible, mientras sus dedos escarbaban y arrancaban cuanto tendón y capilar sanguíneo estuvieran a su alcance.
Su boca buscó un objetivo también: allí donde la sangre se había dejado ver en primer instancia. Con ahínco ciego, febril, clavó sus dientes y tironeó, enganchando entre sus colmillos y molares, carne y piel, músculo contraído y agotado.

Bajo sus piernas, la joven se contorsionó una vez más. La última vez. La última gota roja.  Ya no había nada en ella para fluir y escapar a través de las laceraciones. Sus ojos brillaban con ese tono característico de la muerte.

Escupió asqueado la carne que aún mantenía en su boca. No le apetecía ingerirla. No sabiendo que su dueña ya no vivía para verlo deleitarse al masticar.
Bufando, quitó de un tirón sus manos de aquel cuerpo que comenzaba a enfriarse y se limpió los restos sobre la camiseta negra sudada y empapada de la sangre de dos, diez, cincuenta víctimas anteriores. Cincuenta. Ya cincuenta…
-Cincuenta y uno –se corrigió en murmullos, evitando un rugido animal.
Se puso de pie y caminó hacia la puerta, sin detenerse a mirar el logro recién cometido.
Pronto amanecería y, una vez más, la bestia se escondería hasta la noche siguiente. Hasta la muerte siguiente.
El Dios en él necesitaba descanso. Despertaría, como siempre, antes del próximo atardecer.




No sé si logré que fuera "Gore". Que me dio cosita escribirlo, me dio.
Así y todo, se lo dedico a Maga... amiga, no pude saludarte a tiempo, a ver si esto lo compensa (vale, es asqueroso, pero es un regalo al fin y hecho por mí misma, que lo hace más valioso, a que no?).
Espero sus comentarios!
Nos leemos pronto!

13 comentarios :

Nyra dijo...

Estuvo fuerte y asqueroso. Tal como debía ser, me pareció un relato bastante gráfico, cada linea me la imaginaba y dejame decirte que la parte caníbal fue la peor. Puagh
Esta genial dentro del genero que cabe :D
Besos

NaNaCullen dijo...

Excelente hermanita! quedo como tenia que quedar--- ! un abrazo enorme, te extraño... tenemos que hablar!(K)

Nemi dijo...

Wow! Confieso que aunque no soy muy devota de las historias gore, la tuya me atrapó, buena trama y buen final! Besos!

Cloe dijo...

Sobrecogedor y muy gráfico. Enhorabuena

Inna Franco dijo...

Muy bueno te felicito...

000latani000 dijo...

Hola! Me ha gustado, sobretodo, la parte central del relato, cuando la desangra y se extasía con su canibalismo. El principio, y parte del final, me sonaban quizás un poco poéticos, y como que no pegaban mucho, pero ya te has atrevido como una valiente a salir de tus géneros habituales, esta genial!
Un saludo

Maga DeLin dijo...

Y yo me quedo con la duda si entre el relato y la dedicatoria hay algún mensaje oculto... mmm... jajaja
Te quedó muy bueno, Erzengel!! No he leído mucho gore, pero dicen que el tema es "sangre, sangre, sangre" y por acá no ha faltado ni una gota.

Muchas gracias por la dedicación, para mí tiene mucho valor.

Un beso grande!!

daniel dijo...

Buen relato, al nivel de lo que se espera, obviamente.

Un beso.

Maria O.D. dijo...

¡Hola! Es un relato muy gore, yo creo el toque fue que la bestia, ya imagino que tipo de bestia era, no se dejo ni una sola gota de sangre, buen relato tenebroso.

Kimberly G. Hernandez dijo...

¿Tienes dudas de si es gore?
¡Pues si lo es!
Muy gráfico y supongo que era un vampiro.
Excelente relato.
Saludos.

-Bess- dijo...

Precisamente hiciste lo que comentaba con xenariana "si hay que escribir gore, sería con un vampiro, es una criatura obsesionada con la sangre", ¡Muy buen plasmada! Y genial descrita, aunque no me guste el género, eso no quita que el relato esté genial. De lo mejorcito que leí ^^ Bs

Anuca dijo...

¡Muy bueno! Enhorabuena

Un abrazo

Tania Yesivell dijo...

Tal como debía de ser. Uff, que angustia.