lunes, 28 de mayo de 2012

Adictos a la Escritura: Proyecto Mayo. La doble imagen.

El único deseo



Una vez más, como tantas otras en los últimos siglos, estiró brazos y piernas y emitió un leve bostezo. Sentía el cuerpo agarrotado, entumecido. Demasiado tiempo había pasado viviendo en aquel espacio gigantesco y diminuto a la vez.
Cientos habían sido sus dueños, todos poderosos, ávidos de riquezas, ciegos por la codicia. Su amo actual era de todos, el más extraño. Acostumbraba a darle libertad por algunos minutos cada día. Permitía que saliera de aquella peculiar prisión y paseara un poco por el jardín del palacio. Sólo eso. No pedía nada a cambio, pero la retenía consigo desde hacía décadas.

Él la amaba, de una forma tan brutal, ciega y enfermiza, que no toleraba la idea de darle libertad absoluta. Recordaba perfectamente cómo la había conocido, siendo apenas un niño, en una fiesta en el castillo de un amigo de sus padres. Fue cuestión de un instante apenas para verse sumergido en un sentimiento que nunca antes había experimentado. Desde ese momento, su mente y cuerpo sólo tuvieron una meta fija: conseguir hacerse con aquella criatura hermosa.

Al principio, cuando sus pensamientos infantiles dominaban su proceder, llegó a considerar la idea de romper las cadenas que la ataban al cautiverio y regalarle la vida que jamás había podido tener. Al crecer, perdió la inocencia y en su lugar nació un temor rencoroso. ¿Y si ella aprovechaba su libertad para huir?

Cuando cumplió 21 años tuvo la oportunidad para alcanzar su preciado anhelo. Las sequias dejaron en la ruina al hombre rico que poseía ese tesoro que amaba y él no dudó en ofrecerle una buena suma de dinero para obtener la única razón que mantenía latiendo a su corazón desde su más tierna edad.
Verla ante sí, en toda su gloria, lo dejó atónito e indefenso. La idea de retenerla a su lado cobró más fuerzas que nunca y el temor de saberla lejos suyo plantó semilla en sus pensamientos.

Para garantizar que nadie, jamás, marcaría distancia entre su amada y él, mandó a construir muros infinitamente extensos y elevados en torno a su palacio. Una suerte de bóveda se irguió, pues, alrededor de su hogar, encapsulando el parque y lago aledaños.
Una guardia permanente vigilaba desde cada rincón de la fortificada muralla, sólo ingresaban al palacio los invitados del visir.

Los años transcurrieron y convirtieron al ambicioso magnate en un anciano de cabellos blancos y encorvada espalda.
Así y todo, cada día, al caer el sol, su vida se detenía por unos momentos mientras se deleitaba observando con fascinación a la única mujer que había logrado eclipsarlo.
La última tarde fue la más dolorosa. Había pensado durante muchas horas, minutos y segundos, aquella idea que no lo abandonaba desde que supo que una enfermedad grave lo aquejaba. Sufriría terriblemente al llevar a cabo su plan, pero no veía otra salida.
La llamó con voz temblorosa, imploró su presencia una vez más.
Ella se materializó con gracia y belleza. Hizo una reverencia, demostrando cuánto respetaba su dominio y lo observó fijamente, como jamás antes había hecho.
—Durante años te he tenido aquí, conmigo, sin darte posibilidad de escapar a la realidad que mereces. Ciego y loco por mantenerte a mi lado, hice erigir los muros que rodean el palacio… ahora, comprendo que sólo imité a gran escala la prisión en la cual vives desde el inicio de los tiempos. La vida me abandona y sé que no deseo una suerte similar para ti. Te amo, y fui egoísta al hacerlo de una forma tan dominante. No te di posibilidades de quererme, no me hice querer, lo admito.
Ella sonrió levemente, podía ver sus pensamientos, adivinar lo que sentía y cuánto agonizaba en aquel momento.
—Por todo esto, ahora que me queda poco tiempo en esta tierra, sólo tengo un deseo para expresar. Será la única vez que te pida algo. Quiero… quiero… que seas libre y encuentres la felicidad que jamás fui capaz de darte.
Un estremecimiento recorrió su espalda al pronunciar la última oración.
Ella dudó, sabiendo que su nueva existencia sería complemente distinta a la que había tenido hasta el momento. Él le sonrió, entonces, asintiendo en silencio.
Suspirando, la mujer elevó sus manos y los brazaletes que llevaba puestos cayeron al suelo con un golpe seco. Se acercó a él y lo besó dulcemente, antes de desvanecerse en el aire.
El anciano reprimió el llanto y cayó de rodillas. Sólo le quedaba aguardar su hora… la genio le había ofrecido la mayor felicidad con un simple gesto de cariño. Ya nada precisaba. Nada pretendía. 



~*~*~*~



Les gustó?
Pueden leer, si lo desean, la versión de Pao, que tuvo que escribir un relato con la misma imagen como musa...
Nos leemos pronto!

20 comentarios :

Gabriela Szuster (Gamyr) dijo...

Que hermosa historia, lástima que se dio cuenta tan tarde...

Patricia O. (Patokata) dijo...

Preciosa historia. A la larga lo que se ama hay que dejarlo ir, más allá de las circunstancias.
Una imagen muy inspiradora!!

Me encantó!!

Besos

Dolly Gerasol dijo...

Me gustó mucho tu relato!!
Saludos :)

Karuna dijo...

Esta imagen tiene mucho que decir.

Sonia hiciste una fábula muy sabia, con respecto a la historia de un visir que trató a la genio como un objeto, en vez de ser la persona qué es.

Es una bonita metáfora, porque tu texto me hace reflexionar la historia de la realidad con respecto a los esclavos.

Saludos Karuna ^^

Dany nphenix dijo...

Me ha gustado. Me ha resultado un poco triste y amargo, pero realista también.
Besos.

Emma Buffei dijo...

¡Qué romántico, mágico, hermoso!....Para no decir más: ME encantó!!!

Seiren dijo...

...lo que hace al amor cuando está presente de una forma tan fuerte...
Sentí cada una de tus palabras.

Por cierto, me encanta el diseño del blog.

Saludos!

Nerea García (Luna de Caramelo) dijo...

¡Es precioso! No podía dejar de leer ni un segundo, me ha transmitido muchísimo.
¡Felicidades! :)

osnolasaga dijo...

Al principio no estaba segura de si era un genio, pero al final vi que sí lo era. El amor nunca debería ser posesivo, por ello en su lecho de muerte, aprendió que su verdadera manifestación de amor fue dejarla marchar.
¡Me ha gustado mucho!

Xenariana dijo...

Me encanta la historia que has creado, el mundo que has tejido para que nos recreemos en él. Sencilla y llanamente no puedo decirte otra cosa, no cambiaría ni una coma, así de claro.

Dora Ku dijo...

Una historia cautivante sin duda, aunque a veces me confundió.
Por ejemplo, no entendí esta parte:

Las sequias dejaron en la ruina al hombre rico que poseía ese tesoro que amaba y él no dudó en ofrecerle una buena suma de dinero para obtener la única razón que mantenía latiendo a su corazón desde su más tierna edad.

Perdón,pero no me gusta quedarme con una duda.
Cariñosamente: Doña Ku

daniel dijo...

Bonito relato, Erzengel. Me ha pasado lo mismo que a KU, no pillo esa frase.

Un beso.

Maga DeLin dijo...

Hola, Erzengel!!

Muy bueno tu relato!! Me encantó, y me pareció muy bien logrado teniendo en cuenta la imagen que te tocó, que es muy bella pero nada sencilla.
Te cuento un poco mis impresiones:
Me confundí un poco cuando cambia la perspectiva del relato, de ser desde ella a él. Cuando dices "Él la amaba, de una forma tan brutal, ciega y enfermiza, que no toleraba la idea de darle libertad absoluta", en adelante.
Por otro lado, se debe decir "lejos de sí", en vez de "suyo".
Me parece que en esta frase sobra el "pues": "Una suerte de bóveda se irguió, pues, alrededor de su hogar, encapsulando el parque y lago aledaños."

Besotes, linda, espero que estés mejor!!

Rossiel Black dijo...

Ahh, viejo leso para qué a soltó? XDDDDDD nah, broma. En el amor no hay que ser egoista, algo que es difícil de entender porque cuando uno da tanta libertad a la pareja esta siempre se va con otro... jajaja no, no... por favor, no me mal entiendan, bromeo. Pero lo bueno es que se dio cuenta aunque quedó hecho polvo al final >_>

Saludos~

Maria Od dijo...

Es un relato muy original Erzengel, y muy acorde con la imagen, al final todo resulta bien y confieso que la intriga que tenia por saber bien quien era ella, me duro hasta el final del relato :) ¡saludos!

Charo Arqued dijo...

La historia me ha encantado. Solo decirte que en alguna ocasión tuve que releer la frase porque me perdía, pero ya te digo que seguro sera mi culpa, jajaja. En esta frase "...el temor de saberla lejos suyo plantó semilla en sus pensamientos." no crees que quedaría mas claro para leerlo ...el temor de saberla lejos suyo germinó en sus pensamientos.
Bueno la historia en si me ha gustado y el trasfondo de ella también, Besisss

Kate PB dijo...

Oh las ganas que tenia de ver los relatos de esta imagen que me encantó, y no he quedado para nada defraudada, es fantastico relato, aunque me gustaría saber un poco mas sobre la chica.
Besos :)

Lunella dijo...

¡Hola!, me ha encantado tu relato se me hizo original y lindo.
Ojalá alguien le hubiera enseñado al visir ese dicho "Si le amas, déjale libre, si regresa a ti, es tuyo, si no es que nunca lo fué". Le hubiera sido muy útil, lástima que lo decidió cuando a él le quedaba tan poco tiempo.
En fin, muchas gracias por compartir tu linda historia :)

kroana dijo...

Genial relato, me ha gustado mucho la interpretación que le has dado a la imagen..

nos leemos ^^

Navegante dijo...

Y es que el entendimiento llega tristemente cuando ya es tarde y la vida ya paso.
Muy bello, como siempre n.n
Saludos!