jueves, 5 de abril de 2012

En el escenario de la vida...

     Su cuerpo se curvó de manera inexplicable, mientras el aire se partía en mil pedazos por el sonido agudo del violín.
     Sus piernas se movían sinuosa, mágicamente.
     Y ahí estaba yo... Observando a un hada bailar. 
     No era un espectador, ni ella una bailarina de ballet. No. Éramos dos corazones heridos llorando por nuestro amor....
     Sólo que ella danzaba sobre el escenario sin saber que yo estaba ahí, como tonto, mirándola. Sólo que ella era mi vida y no tenía manera de cambiar las cosas.

[Joaquín, un nostálgico puro, aprende a ser sincero cuando ya no puede recuperar lo que ama...]





Nos leemos pronto!

5 comentarios :

Seiren dijo...

Realmente lindo! :)

Kyoko dijo...

Corto y hermoso! como lo mejor de la vida...

Navegante dijo...

Es muy bonito, puras ideas que se podrían convertir en algo mas larguito ;)
Saludos!

Tania Yesivell dijo...

Creo que lo acabo de leer todo hacia atrás... Me confundí un poco, eso sí. Cuando publiques otra, volveré a dar la lectura y a ver si entiendo mejor.

Athena Rodríguez dijo...

No había leído este fragmento querida Erzengel... ¡Está buenísimo! Me hiciste entrar en materia con unas pocas letras.

Eres grande mi nena linda.

Te quiero un montón y te deseo todo el éxito del mundo.

Y no te preocupes, cuando una no tiene tiempo para mucho es mejor darle esperanza de vida a los personajes con estos mini-relatos.

¡Besos y abrazos!