Primero que nada, me disculpo. Debo estudiar para un examen, por eso mis vacaciones no son tan vacaciones, y no he llegado a escribir tanto como quisiera.
Sin embargo, vengo hoy con nueva sección a estrenar: La Emoción a flor de piel.
¿De qué hablaré? Simple, de las cosas que me hacen emocionar, canciones, momentos, personas, que valen la pena ser mencionados.
Hoy, comenzamos, entonces, con la primer entrega...
La emoción a Flor de Piel (1)
Hay personas que me hacen emocionar hasta los límites menos pensados...
Tengo amigas como Karol Scandiu, que tiene tiempo para ayudar y colaborar en todo lo que precisen sus seres queridos, mientras es capaz de escribir novelas maravillosas y convertirse así en una autora reconocida por todos y le sobran horas para hacer de portadista creando obras de arte.
El esmero y esfuerzo de Karol día a día me hace emocionar siempre, su cariño constante, sus ganas de sonreír y ver lo bueno de la vida. De verdad, ella es una persona de admirar, al igual que Macu Marrero Lemes, Irene Comendado, Patry Serrano y las primis Ade y Mariola Sokaly...
Esas mujeres así, que viven en la otra punta del mundo pero se preocupan por ti, que brindan su amistad de manera sincera y cálida... son unos amores de personas y claro, siempre me harán emocionar.
Mujeres que luchan por lo que quieren, que no temen ante las caídas, que siempre van por más, que lo dan todo y quedan con energías para continuar. ¿Cómo no emocionarse?
Tengo, también, amigos de perfil bajo, pero con mil sorpresas bajo la manga. Como es el caso de Marcos DK, que escribe como los dioses e ilustra igual de bien y aún así, cada vez que le das un comentario, lo recibe con una sonrisa y diciendo que exageras.
Marcos ha llegado al punto de ser nominado en un foro internacional para ser elegido artista del mes por uno de sus dibujos, y así y todo, recibe cada palabra de aliento y buenos deseos de la misma manera: humilde, cálido y agradecido.
Amigos así, que sé que les sobra futuro con esa capacidad maravillosa que tienen de crear mundo mágicos y volverlos reales, pero viven con los pies en el suelo y nunca padecen de ceguera por egocentrismo.
Amigos así, siempre cercanos y cálidos, siempre empujándote con sus buenos deseos, de verdad, que me hacen emocionar.
Existen, además, amigas con un corazón de oro y una facilidad para contener y dar cariño sin igual.
Como Bonnie, esa lindura de mujer que ha pasado por mucho y aún así, tiene tiempo para defender a sus amigos, que se calza el escudo y enfrenta lo que sea y sigue adelante y te impulsa a copiar su ejemplo.
Así, te sientes como una hermana menor suya y te alegra cada logro y cada victoria alcanzada, tanto como si fuere propia.
Rochie, Jenn, Andrea y Noelle, otros ejemplos, de mujeres y amigas maravillosas que siempre ven lo mejor en ti y se emocionan a su vez con cada buen paso que das. Amigas que de manera sencilla y sin pedir nada a cambio, colaboran con cuanto precises y lo hacen tan solo para verte sonreír.
Amigas así, de verdad, que emocionar y mucho.
Existen amigos nuevos, también, a quienes aprendes a conocer por sus letras, como Ariel Pytrell. Amigos que ves allí arriba, con ojos de admiración y orgullo, por saber que comparten contigo profesión, cariño por las letras y mucho más...
Ariel es un profesional en su trabajo, un maestro con todas las letras, alguien con trayectoria y camino ya recorrido, pero con un sendero extenso aún por transitar... sí, un ejemplo de argentino que me enorgullece y se muestra tan sencillo y simple como cualquier persona. Un escritor que admiro por su pluma, alguien que se toma siempre algunos minutos de su tiempo para leer mis saludos o responder mi kilométricos mails... un amigo así, siempre emociona.
Hay amigos, también, que he adoptado como hermanos menores... Danlin, Nana, Mar, Annie, Joe... amigos que confían en mí, que me dan su amistad y tiempo y me aprecian y soportan así como soy. Amigos que, desde sus distantes hogares, se hacen de unos minutos para escribir a ver qué tal estoy o contarme qué es de sus vidas, igual que Pahola y Allison.
Amigos así, tan inocentes y cariñosos, tan buenos y simpáticos... amigos así, me hacen emocionar.
Amigos como Josetxo Mera, quien escribe de una manera exquisita, pero las editoriales no le han echado el ojo aún, pero no por eso baja los brazos. José es un escritor con todas las de la ley, un amigo confiable y sincero, directo cuando debe decir algo, sorprendente cuando expresa sus puntos de vistas recurriendo a las letras...
Amigos que regresan del trabajo exhaustos, pero aún así y todo pueden investigar durante horas para encontrar temas actuales y pertinentes para comentar, ellos me hace emocionar.
Amig@s como María Cabal, Athena R., Alice la Elfa, Maga, Rodrigo M. Isa Cg, Da, Kanon, Kyoko, Iona y much@s más, blogger@s que tienen sus vidas, que trabajan, estudian, llevan adelante sus blogs... y se hacen un tiempo para pasar a saludarme, desearme suerte en mis proyectos o ayudar desde sus páginas. Personitas maravillosas que ven con alegrías mis triunfos y tratan de hacerme sonreír ante las pérdidas. Gente maravillosa, que con un simple "Hola, Guapa!" me hacen sonreír, que con su trabajo diario me dan el ejemplo a seguir, porque hacen de su blogs hogares preciosos, donde la calidez abunda y la alegría nace por sí sola.
Amigos así, me emocionan.
¿Qué une a todas las personas que he mencionado hoy? ¿por qué me emocionan por sobre todas las cosas? Porque a ninguno de ellos lo conozco en persona, todos han llegado a mí desde el mundo virtual, a todos los he conocido gracias a mi blog... pero no por eso dejan de ser mis amigos.
Amigos que se han ganado mi confianza, que han creído en mí sin dudarlo... amigos maravillosos que siempre me hacen emocionar.
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¿Qué les pareció? espero sus comentarios!
Besotes!!!


























