miércoles, 23 de noviembre de 2011

Adictos a la Escritura: Proyecto de Noviembre, Fragmento.

Ni ahora, ni nunca...


Soy.
Soy lo que dejaron.
Soy toda la sobra de lo que se robaron. 
Un pueblo escondido en la cima, 
mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima. 
Soy una fábrica de humo, 
mano de obra campesina para tu consumo. 
Frente de frio en el medio del verano, 
el amor en los tiempos del cólera, mi hermano. 
El sol que nace y el día que muere, 
con los mejores atardeceres. 

“Latinoamérica”, Calle 13.



Fuego. Tierra. Luna y estrellas.
El viento cantando en leve susurro y decenas de ojos observando, oídos escuchando, corazones palpitando fuerte.
No es momento de danza ni gritos. El chaman sólo habla con voz firme y dolor en la garganta. La Pachamama tiene un mensaje y no piensa darse por vencida hasta tanto no la escuchen.
“Nuestros campos de amarillos maizales, nuestras selvas de misterios y variados sabores, nuestros animales salvajes y los domesticados… todo caerá en manos ajenas.
Nada nos pertenece, nada jamás nos perteneció. Nuestra madre nos lo prestaba y brindaba todo, para colaborar con nuestra existencia.
Ahora, desde los inmensos y desconocidos mares, a través de aquellos extraños espejos de agua salada, en gigantescos barcos de madera llegarán hombres de piel pálida y mirada fría. Ellos lo destruirán todo…
Destrozarán nuestros templos y procurarán aniquilar nuestras creencias. Arrebatarán cuanta vida deseen, si acaso comprueban que no obedecemos, y robarán los recursos a nombre de dioses mortales, sin importarle nuestro futuro”.

A lo lejos, los zorros y lobos aúllan quejosos, como si el mundo percibiera la veracidad de las palabras ya dichas, como si temiera las frases que restan por ser expresadas.

“Quemarán los bosques para plantar sus semillas, derribarán los altos y antiguos arboles en pos de robarle terreno a la Pachamama y hacer ciudades que ellos considerarán civilizadas. 
Nos esclavizarán y quitarán hasta el último tesoro. Buscarán riquezas de metales y piedras preciosas, sin entender jamás que las ganancias más grandes de la tierra se esconden entre los frutos que brinda y en la vida en todas sus formas que aquí se desarrolla.
Nos encadenarán y marcarán, regalando a diestra y siniestra golpes y torturas variadas y crueles.”

La noche silenciosa es testigo de cómo la tierra absorbe las lágrimas de sus hijos humanos y escucha sus ruegos por un futuro libre y en paz.

“Querrán dominarnos y pensarán que lo habrán logrado una vez que hayan destruido todo lo que nos unía con nuestra cultura y esencia. 
Pero aún sin hogar, sin alimento o verdor para respirar, aún con las selvas y paisajes dañados y sangrando, nuestra Madre jamás nos abandonará. 
No caeremos, a pesar de todo, más allá de todo. Está en nuestra piel la templanza de nuestra raza, la fuerza de nuestro pueblo que jamás dejará de gritar reclamando justicia.
Y aquellos poderosos señores creerán que nos instruyeron, que nos enseñaron el buen camino y perdimos así nuestro lado salvaje. Jamás sabrán la verdad, jamás entenderán la naturaleza de nuestra existencia.
Somos hijos de la Tierra, nacidos del seno rocoso de nuestra madre, formados a sol, trabajo y sudor, y ese poder lo llevamos muy dentro, tanto y tan fuerte, que las generaciones futuras nacerán en un mundo que les será ajeno, pero llevarán en la sangre el canto nuestro, esa magia y poder que la Pachamama nos regaló al darnos el primer respiro. 
Y no olvidaremos, aún con los golpes, los gritos y las torturas. No nos arrancarán nuestro amor por la Tierra, ni podrán obligarnos a creer que somos lo que no somos, porque de salvajes poco tenemos.
Seguiremos cantándole a la gracia de los cultivos, hablando con los pumas y tigres, oyendo la lluvia y las noticias que traen las golondrinas desde lejanas tierras”.

En medio del llanto, la esperanza nace, tímida pero bien emplazada. 
El mañana tenebroso llegará, pero jamás podrá apagarse la luz del sol y la fuerza de la tierra.

“Somos hijos de la Pachamama y ella jamás nos abandonará. No seremos muñecos en manos de bestias con apariencia humana, nunca, de ninguna manera. 
El idioma de nuestros padres no morirá, siempre habrá quien lo guarde en su corazón y trasmita con cuidado a sus hijos. 
Los siglos pasarán, con miles de lunas y estaciones varias. Y estaremos aquí, siempre cantando, siempre luchando por este espacio donde nacimos. 
Los hombres de finas ropas y barbudos rostros no podrán doblegar nuestro espíritu. 
Ni ahora, ni nunca… no tenemos precio, no pueden comprarnos. Caeremos muchos en el camino, pero otros tantos se mantendrán en pie y más allá de los tiempos, nuestros hijos crecerán.
Y llegará el día, el momento oportuno, en que la tierra volverá a nosotros, la selva y el bosque sanarán sus heridas y los hermanos animales correrán sin barreras con el viento guiándolos por los terrenos ricos en aromas y colores.
Pachamama lo promete, Pachamama cumplirá. No teman, los navegantes nunca podrán arrancar nuestras raíces de esta tierra que nos vio nacer”.

Un vitoreo breve despierta en la noche oscura. 
En Europa, corre el mes de octubre de 1492. 
En Latinoamérica, la Madre Tierra ha hablado. 
Sólo restará esperar a ver el desenlace último… 


~*~*~*~*~*~


"Latinoamérica", de Calle 13 me ha hipnotizado desde el primer momento y esto es lo que surgió luego de escuchar sus versos mil veces.
En recuerdo y honor a los pueblos originarios y sus descendiente...

Espero sus comentarios!!!

17 comentarios :

JJ Campagnuolo dijo...

Que hermoso... un canto a la vida, ojala fuera escuchado por muchos... felicidades

Maga de Lioncourt dijo...

Uh, "Apocalypto" ;-)

Muy bueno tu relato, Erzengel. No sé si conozco a "Calle 13", ¿son los que hacen reageton?
Pensé que tomarías una canción de Eros, jaja.

Besos!!

Déborah F. Muñoz dijo...

me gustan mucho las letras de Calle 13, aunque no tanto su música. Me gustó el relato

osnolasaga dijo...

No me gusta Calle 13, pero debo reconocer que este fragmento no está mal y se acopla muy bien al relato que también me gusta mucho.
¡Enhorabuena!

laura dijo...

supiste enlazarlo de manera casi perfecta, me gustó muchísimo, y tmb me gusta mucho Calle 13

un saludo, muy bueno

Dolly Gerasol dijo...

Me gustó mucho!! Qué gran pueblo el que ama a la Pachamama!! Saludos :)

Patricia O. (Patokata) dijo...

Precioso canto a la vida y a la tierra!! Calle 13 tiene letras que dejan pensando y que son su forma de reclamar y manifestar. Aunque confieso que no los escucho mucho varias de sus letras me han llegado.
Ya se ha visto como esta la cosa al día de hoy pero tengamos esperanza de que todo va a seguir evolucionando, aun no hay un descelace...todo se transforma y cambia para bien.

Besos!!

leda dijo...

me gusta tu relato y la verdad es que Calle 13 me tienen enganchada, sobre todo residente, me gusta su descaro.

Dre!k de'Lenfent dijo...

Bueno, sacando el tema del que hablaron todos (calle 13) que por cierto no me gusta, pero si sus letras :P
Me gusto, tiene frases muy bien logradas, y la escritura fluye, fácil de leer, sin perderse, me gusto.

Navegante dijo...

Si, a mi también solo me gustan las letras de sus canciones, me dejan pensando por los temas de crítica social que abordan. En cuanto a tu relato Erzengel me encantó, me gusta mucho como escribes, me emocionó cada palabra del chamán, genial. Saludos!

*Violeta* dijo...

Hola!!! Soy socia del Club de las Escritoras como tú, he decidido seguir a tooodas las socias, porque me parece una idea fnatástica para conoceros y ver las maravillas que hacéis en vuestros Blogs, así que te sigo y espero que tu también te pases y te quedes por:

Adolescentealos28.blogspot.com

(Como a algunas ya os seguía y a otras no, para no saltarme a nadie este mensaje os lo dejo a todas :))

Bss de color Violeta...

Athena Rodríguez dijo...

Opino lo mismo, no me gusta Calle 13, pero el fragmento está muy bueno y pues muy adhoc a tu relato.

Me encanta como edificas todo un contexto que pareciera lejano, en prácticamente las primeras palabras de tu escrito. Gracias de nueva cuenta por compartirnos tus letras y te felicito por la temática y el tan buen trato de la misma.

¡Saludos mi querida Erze!

PukitChan dijo...

¡Qué hermoso!

Me encantó cómo se fue narrando todo, de esa vieja manera, tan cierta y tan sincera pues cómo se dice que a pesar de todo sobrevivirán. Bueno, yo soy mexicaana, y recuerdo esos relatos de este tipo que me contaba mi abuelo, con esa misma "esencia" por decirlo de un modo. Qué lindo.

Y... no sé de Calle 13, así que no opino, xD, per me gustó el fragmento.

000latani000 dijo...

Sabias las palabras del chamán y puro el poder de la Pachamama! Me ha sonado como muy primitivo, a tribu, a naturaleza virgen... Me ha gustado mucho, y es cierto que son frases muy sencillas de leer y entender, nada enrevesadas. Se agradece.
Un saludo!

Selin dijo...

El futuro siempre está ahí, a un paso. Sea corto o largo. Saludos.

Lu... dijo...

Siendote sincera, Calle 13 nunca me ha gustado pero tu texto si... Fue genial leerlo y creeme, cuando tedigo que lo repeti una y otra vez. =) Me encanto, siempre me fascinas con lo que escribes Erzengel. Ni idea de como.
Un beso
Lu

Karuna dijo...

El reggaeton es uno de los pocos géneros musicales con los que casi no me llevo bien.

Pero debo reconocer que hay canciones que muestran algo más allá de este género. Me llamó la atención que tu fragmento pertenezca a una canción de Calle 13.

Calle 13 tiene buenas canciones, eso si puedo rescatar de este grupo.

Ahora, con respecto a tu texto tu visión de lo que América en aquel entonces se le llamaba el Nuevo Mundo es demasiado profunda y no cabe duda que el fragmento está brutalmente conexionado con tu historia, a pesar de la distancia que abordaste con respecto a la época de tu historia.

No es que esté a favor de la colonización de los españoles, pero hay cosas muy buenas que aportaron éstos a pesar de los problemas que ocasionaron.

Muchas felicidades, Erzengel.

Saludos Karuna ^^