lunes, 4 de abril de 2011

Capítulo 10: De Amores y Desencuentros

Camila pasó buena parte de la noche pensando cómo encarar la situación.
Anabelle, por su parte, se preguntaba si acaso el Duque tendría un genio similar a su hermana y, aunque no lo admitiera, extrañaba a Daniel en demasía.
Ambas mujeres preocupadas por el mismo hombre, pero de diferentes formas.

Luego del desayuno, Patricio dirigió a Anabelle a la biblioteca donde Camila la esperaba.
Al entrar, Anabelle comprobó que la Duquesa tenía los ojos enrojecidos, como si hubiese pasado horas llorando.
Con timidez, la joven se acercó a la entristecida Camila y tan sólo susurró:
-¿Estás bien?
La noble dama la observó en silencio, tratando de sonreír.
-Sí, Anabelle, gracias por preguntar...- respondió en murmullos.

Camila estaba permitiéndose ser débil frente a una completa desconocida. A decir verdad, era más sencillo que hacerlo frente a su familia... Anabelle no le recriminaria nada, como sí podía hacer su padre.
-¿De verdad?- el rostro de Anabelle denotan sincera preocupación.
-Nunca lo entenderías. Es algo complicado...
La muchacha se lo pensó un instante, sopesando los pros y contras.
-Intentaré comprenderlo...- dijo luego de un minuto de silencio.
Camila sonrió, conmovida por el gesto de Anabelle.

-Se supone que uno siempre debe cumplir las reglas. Yo siento que ya no puedo más...
Anabelle asintió sin pronunciar palabra, dándole lugar a la Duquesa de expresarse sin limitaciones.
-Mi hermano tiene suerte, él puede desposar a quien desee sin objeción alguna. Yo, en cambio, sólo puedo formar matrimonio con otro noble.
La mirada de Camila era un espejo de su alma. Ella sufría y mucho por ese amor que no podía expresar.

-Estás enamorada de alguien prohibido...- Anabelle no preguntó, era claro que así era.
La noble dama suspiró e hizo un gesto con su cabeza.
-Pertenece a la guardia de este mismo castillo. Lo veo cada día, me sonríe y comparte tiempo conmigo... y cada vez me destrozo más. Sé que me quiere, pero no hará nada por fidelidad a mi padre y hermano.
Anabelle observó fijamente a Camila. ¿Estaba ella hablando de Daniel? ¿Acaso la Duquesa estaba enamorada de Daniel?

Camila, en tanto, procuraba contener su llanto. Sabía que la muchacha que estaba sentada a su lado bien podía estar malinterpretando todo; seguramente Anabelle pensaba que se había enamorado de Daniel, pues desconocía que él era en verdad el Duque.
Pero el dolor era auténtico, muy, muy real. Saber a Patricio tan cerca, conocer sus sentimientos y estar segura de que él se había obligado a olvidarla por ser fiel a la familia le desgarraba el alma.

-Tú... amas a...- Anabella intentaba mantener la compostura y no dejar ver sus emociones y sentimientos. Delante suyo, la hermana del Duque la miraba con atención. Ella no podía decir la verdad. El Duque no lo merecía... no merecía un trato tan descortés.
-¿Estás bien?- inquirió Camila al ver lo pálido que estaba su rostro y el sudor en sus manos.
-Dios... Dios... tú lo amas y yo... yo creí que él sentía algo por mí.
La Duquesa hizo una mueca al comprobar que Anabelle había caído en la trampa.
-Perdóname. Perdóname, por favor... él se fue por mi culpa- el llanto nació sin que ella lo esperara.
-¿Qué? ¿qué estás diciendo?- Camila fingía asombro mientras se acercaba más y más a la muchacha que lloraba sin poder contenerse.
-Maldita sea... estoy diciendo que Daniel se fue por mi culpa. Que me di cuenta que lo amo y por eso le pedí que dejara de ser mi tutor, por compasión con el Duque... ¡Diablos! tanto esfuerzo y él te ama a ti...- Anabelle hablaba y hablaba desenfrenadamente. Sólo cuando se detuvo a pensar en lo que decía, comprendió lo que había hecho. Temerosa, levantó la mirada hacia la Duquesa, que estaba en silencio mirando al vacío. De pronto reaccionó y dio un  grito de alegría y abrazó a Anabelle sorpresivamente.

Ante tanto barullo, Patricio abrió la puerta de imprevisto y se encontró con la escena de dos mujeres llorando y abrazadas.
Camila reaccionó de inmediato y se secó las lágrimas y arregló el cabello, liberando así de su abrazo a Anabelle.
Mientras la Duquesa se disponía a despachar al Jefe de guardias, Anabelle comenzó a temer por su futuro en la casa.

En apenas unos minutos, todo había cambiado. Dos desconocidas habían expuestos sus emociones, abierto sus corazones sin pensar en nada más. Una amistad había nacido y las dos historias que parecían tan tristes, bien podían tener un feliz final....

5 comentarios :

Fiore dijo...

Wowwwww! Me la he leído en apenas una hora!! Me ha encantaaado!

Guapaaaaa, tienes talento! :D

Ahora comienzo a leer 'Tatuado el Deber', pues por como escribes no me canso jamás jajaja!

Un besote guapaa! Te sigo :D

Maja dijo...

Ola, me encanta este blog, Erzengel ya te afilio en seguida me puedes afiliar tu?
gracias
besazos wapixima :D
maja

Andrea dijo...

:O :O Erz Creo ke grite con Camila :D :D me a Fasinado este Cap :D lleno de emocion ^^ Como ya te lo he dicho, envuelves a las personas con tus bellas palabras :)
Un beso Andrea

Teles dijo...

Era llego a leer tarde tardísimo!
Me ha gustado mucho! y espero la resolución con ansias!!!
Un besazo!
T.

~D@nL!n~ dijo...

Por fin se ha confesado, aunque a la persona equivocada. Pero por al menos Camila ya sabe lo que debe hacer... Y estoy segura de que todo se pondra bien, sobretodo con Patricio.

Danlin, TKM!

MAP!