jueves, 3 de marzo de 2011

Compás 13: Una nueva Canción (completo)

Haydée POV

Saber a Danlin tan cerca y comprender lo que sucedía me sacaba de mis casillas.
Maldito Mattirus y maldita la hora en que no cuidé de mi amiga...

Sabía que Nilnad estaba destrozado, lo sentía en carne propia. Su dolor era mi dolor... Él había perdido al amor de su vida, yo a mi hermana.

Regresamos a casa sin decir palabra alguna. Haziel y Nilnad comenzaron a hablar. Mi amigo le explicaba todo a mi marido mientras yo pasaba tiempo con mi pequeño Gian.
Mi hermoso y adorable hijo tenía pocos meses de vida, pero aparentaba contar con unos 2 años. Y no sólo su cuerpo demostraba ser más adulto de lo que en verdad era, sino también sus pensamientos... No hablaba aún, salvo palabra sueltas, pero podía transmitir sus pensamientos por telepatía con mucha intensidad y claridad.
Mi madre me había dicho que se mantendría así hasta el año, que luego crecería nuevamente... Yo tan sólo intentaba disfrutar de su compañía, pues me horrorizaba la idea de que un día, antes de darme cuenta, él ya hubiese encontrado a su alma gemela y se alejara sin darme tiempo a nada.

Gian pidió de salir a pasear y acepté, pensando que era mejor si Nilnad y Haziel tenían su momento a solas para hablar de amigo a amigo.
Iba caminando despacio, con Gian en brazos, cuando él acurrucó su pequeña cabecita en mi pecho y una imagen fuerte golpeó mis pensamientos.
Sonreí tristemente. Una escena de un momento lejano, la única ocasión en que Danlin lo había tenido en brazos, se desvaneció lentamente.
"Tía", pensó, "Tía, cerca..."
Lo miré sorprendida y sin saber qué hacer. Él la recordaba sin problema alguno, pero era muy difícil explicar la desaparición de Danlin y ahora me miraba sonriendo y diciendo que ella estaba cerca.
Cuando caí en el lugar dónde nos encontrábamos, descubrí que la caminata nos había alejado demasiado de nuestro hogar.
Un pensamientos lejano y oscuro llegó a mí. Él no sabía que podía escucharlo. Y yo sólo deseaba encontrarlo y destrozarlo.
Mattirus estaba cerca y de no ser por mi hijo, habría corrido en su búsqueda y lo habría asesinado con mis propias manos...
Pero no podía... no con Gian en mis brazos. Menos aún con Danlin a pocos pasos de mi único enemigo.

Agradecí en silencio que el don de mi bebé le fuera sencillo de manejar y lo dominara a la perfección. Mi pequeño hijo era capaz de generar una especie de barrera alrededor de sí mismo y ningún Monirean podía percibirlo por mucho que se esforzara. Al estar cargándolo en brazos, su don también eclipsaba mi presencia y esa era la razón por la cual Mattirus no detectaba nuestra cercanía...

Sonreí levemente a Gian, le expliqué que era peligroso estar en el lugar donde estábamos, haciendo alusión a un cuento de niños que mi madre siempre lo relataba. Él entendió que yo tan sólo quería protegerlo y aceptó sin queja alguna el regreso a casa.
Una vez en nuestro hogar, les expliqué todo a Haziel y Nilnad.
Ahora que sabíamos dónde vivían Danlin y Mattirus, podíamos atraparlo a él... sería sencillo, sólo era necesario cercar el lugar mientras Danlin estaba en la universidad.

Antes de lo pensado, ya todo un escuadrón de Minoreans se preparaba en el otro mundo para llegar a la ciudad ni bien mi amiga estuviera fuera del alcance de Mattirus. Gian permanecería con mis suegros mientras tanto y yo sería la encargada de entretener a Danlin. Nilnad se había pedido el honor de enfrentar a Mattirus, él quería cobrarse los meses de sufrimiento y Agenor, como jefe que era, aceptó el pedido de su hermano. Víctor y Haziel serían quienes cuidarían su retaguardia.

Las horas pasaron tan lentas que el tiempo parecía no transcurrir.
Con Gian al cuidado de sus abuelos, me despedí de Nilnad, besé y abracé a Haziel haciendo que prometiera cuidarse y salí a la universidad.
Danlin llegó en su automóvil. Sonrió al verme, lo cual me agradó.
Me acerqué a ella en el momento exacto en que sentí aquella melodía... ahora que los chicos no precisaban escudarse de mí, la canción sonaba claramente en mir pensamientos. Era el canto de guerra, una antigua serenata bélica que cantaban los Minorean en señal de protección y ataque.
El grito de júbilo que escuché después sólo podía significar una cosa... Nilnad se estaba enfrentando a Mattirus.
Mientras, Danlin aseguraba las puertas de coche y me saludaba con alegría.
Sonreí también. Feliz por estar junto a mi amiga, ansiosa por saber si lograrían vencer a Mattirus.
Con Agenor, Víctor y Haziel haciendo frente, no tenía duda alguna... después sólo restaría regresar a la normalidad a mi amiga.

-¿Vamos a clases?- inquirió Danlin.
-Claro- repliqué con un deje de entusiasmo. Sus pensamientos eran fuertes y claros... ella se extrañaba de no ver a Nilnad y hasta demostraba sentir algo por él.
Las cosas estaban cambiando para mejor y el cielo se mostraba cada vez más luminoso...


(Ahora sí, el cap completo... espero lo hayan disfrutado. Besotes! Nos leemos pronto!)

2 comentarios :

~D@nL!n~ dijo...

Anda que avisas eh!
Yo impaciente por la historia y sueltas un par de parrafos?!!!

Venga ya!!! que me mueroooo de ganas please!!!!

Espero el completo con muchasssss ganas!

Danlin, TKM!

MAP!!!

Dany nphenix dijo...

Estaba siguiendo esta historia, ahora, así que recuerdo bien la historia. Me está gustando mucho y ya quiero saber qué va a pasar. Creo que ambas escriben muy bien y espero con ansias su continuación.
Besos.