martes, 22 de febrero de 2011

Relato para Concurso: "Fuego" de Andrea Macías

Autora: Andrea Macias
Fuego

Mirando el mar si ningún animo, sin sentimientos o emoción respiro profundo el aire salado mientras la marea acaricia con suavidad mis pies por unos segundos. El agua comenzó a moverse de forma extraña creando algo que jamás se creería posible, un delfín de agua que se acerco a mis pies junto con la marea. 

- Déjalo, Jake – murmure hacía mi derecha sin apartar la mirada del horizonte, Jake dejo que el agua volviera a su normalidad derramándose sobre mis pies con una suave caricia y frescura. 

- Pensé que eso te gustaba – Murmuro desanimado mientras se sentaba junto a mí y pasaba uno de sus brazos sobre mis hombros de manera sobreprotectora; Quizá unos días antes me hubiera encantado, incluso, hubiera dejado mi peso descansar hacía él y sentirme amada, pero ya no sentía nada, no quería sentir nada. 

- Paso el asombro Jake, bonitas formas pero impresiona a otra persona si esperas un alago de mi parte….- 

- Por favor Alex deja de parecer insensible, ya no te reconozco. – Reprendió Jake frunciendo el ceño sin que yo lo notase pero lo sabía, la mano que tenía en mi hombro me presiono un poco y al no responder me alejo de sí obligándome a enfrentarlo. 

- Quizá nunca me conociste- respondí sin elevar la voz y sin mostrar ningún sentimiento, esas sensaciones se habían olvidado unos días atrás. 

- Me contengo Alex - hablo Jake entre dientes colocándose de pie, con el ceño fruncido y sus manos en puño, mientras lo miraba la marea se revolvía con fuerza como si representase su furia, gotas salpicaban mi rostro pero simplemente quería desaparecer, dejar que cada emoción muriese de la misma forma que esa persona… - Nada a terminado. Las cosas se superan con el tiempo, Porque el tiempo…- 

- “lo cura todo” – termine burlonamente poniéndome en pie y a pesar de que algo dentro de mi estaba muerto y pensaba que ya no podría sentir estaba enojada; el primer sentimiento desde hacía una semana. – El “Tiempo”, ¿En realidad lo crees? – dando un paso hacia el mirándolo con furia y haciendo lo retroceder con la voz cargada de furia e incluso como una queja - El tiempo, no cura nada, el tiempo no supera Nada, el tiempo simplemente es una medida sin fin. No, no estoy bien, no quiero que cierre la herida, no quiero aceptar su muerte, no quiero que pase el tiempo, no quiero que te acerques por lastima, no quiero que me mires de esa manera… - Con mucho mas por gritarle por el simple y egoísta deseo de sentir alguna libertad, sacar todo lo que había callado durante esa última semana. 

- ¡Cállate!-Grito Jake interrumpiendo mis palabras y tomándome de los hombros, sacudiéndome un poco intentando que respondiera como lo esperaba pero lo único que logro fue de volver la máscara de inexpresividad junto con la insensibilidad a mi cuerpo. – las cosas que gritas son estúpidas, Eleo…- 

- No pronuncies su nombres – interrumpí mirando sus ojos y con la voz tan afilada que de ser palpable lo habría lastimado. 

- Ella jamás esperaría que tú te convirtieras en una niña, haciendo un berrinche, sus palabras fueron… - 

- Se fuerte, mantén tus sentimientos seguros y aléjate del dolor, nunca desapareceré por completo, solo no me veras… Me sentirás querida.- Murmuramos juntos repitiendo las palabras de mi madre momentos antes de fallecer a causa de una enfermedad sin cura. Con fuerza me aleje de Jake, mirándolo con odio. Me lance al mar enfurecido y desahogue mis fuerzas gritando de impotencia mientras los truenos y relámpagos los ahogaban con su ruido, la lluvia hacia difícil ver pero no necesite ver para saber que no me alejaría. 

- ¡Déjame! – Grite con la voz temblorosa y la garganta algo lastimada, luche contra las Sogas de agua que creo Jake elevándome del agua y dejándome respirar mejor de lo que lo estaba haciendo, todo parecía irreal mientras algo de agua salada era expulsada de mi boca mi cuerpo sin energía y mis lágrimas mezcladas con agua brotaban de mis ojos. 

- Alex, no hagas locuras. – escuche murmurar a Jake la orden fue clara, a pesar de sentir alivio al ver que mi cuerpo, al fin, había explotado y liberado parte de su dolor, pero de esto no fui consiente en ese momento. Solo su voz amaino la tormenta y se sintió seguro por el tiempo necesario para que en mi mente creara algo de calor bajo sus pies y la sorpresa de él fue suficiente para liberarme con un “chapuzón” de nuevo al mar. 

De la misma manera en que había comenzado la tormenta, término, dejando libre la luz del atardecer y su tranquilidad poco a poco fue devuelta pasando de la lluvia torrencial a una leve llovizna; Jake estaba enojado pero no se alejo ni separo la vista de mí en ningún momento ¿Por qué tan segura? Por la sensación del agua, la forma en que las olas rozaban mi rostro me trasmitía su calor, no la fuerza característica del mar embravecido si no suaves caricias en mi cuerpo mientras los gritos de dolor salían de mi garganta desgarrando mis cuerdas vocales. Agotada tiempo después de la riña, deje que me atrajera de nuevo a la orilla de la playa impulsada por el agua bajo su control. 

- Me dolerán los pies un tiempo – se quejo fingiendo enojo pero con un tono suave acercándose a mi cuerpo. 

- Quiero estar sola – comente mirando el cielo veteado con colores naranjas del atardecer y sintiendo de nuevo lagrimas en mis ojos como señal de debilidad. 

- ¿En verdad lo quieres? – pregunto obstaculizando mi visión con su rostro sereno. 

- Sí – respondí con voz temblorosa y la vista nublada, gire mi rostro deseando que en verdad se alejara, suficiente había visto ya de mí debilidad; cerré los ojos y deje correr las lágrimas acumuladas mientras en mi mente creaba fuego a mí alrededor, la mejor manera de alejarlo de mí. 

- ¡Auch! – Grito Jake alejándose con rapidez y frotando sus manos. Crear figuras en el agua era algo hermoso, una atracción que siempre disfrute y su atracción eran las figuras que yo imitaba con fuego. 

*** 

Una tarde sin ninguna señal mi madre comenzó a toser como si se tratase de una leve gripa y así la tratamos, reposo y varias bebidas calientes. No la perdone por callarlo por años, y supongo que aun sería prematuro hacerlo, ella era consciente de que su cuerpo sucumbía bajo una enfermedad grave pero su obstinación la llevo a callar e ignorar sus dolores. Pensar que aquella mujer era tan fuerte y su manipulación de los elementos era magnifica, Aire, agua, tierra y fuego, creaba figuras uniendo todos los elementos formando una bella danza de la naturaleza, pero supongo que su especialidad era el aire con el que tanto adoraba jugar, mientras ella creaba una corriente, practicaba mis figuras aprendiendo precisión en las formas concentrándome en mantenerla sin que el aire la derrumbase y apagase sin importar su poder. 

La noche que nos abandono fue una noche sin fuego que alumbrara, sin brisa que calmara mis llantos, solo agua de mis lágrimas sobre el cuerpo de mi madre mientras entre ataque de tos y falta de aire murmuraba cuanto me amaba y cuan orgullosa estaba de mí. ¿De que servían todas esas bellas palabras? De Nada, simplemente recordaban y enfatizaban el hecho de que era una despedida. 

- Cariño, deja de llorar…- ataque de tos – aprende a mezclar el fuego y el agua y con rapidez lograras – falta de aire – los elementos faltantes…- 

- No quiero aprender si tu…- comencé a protestar. 

- Recuérdalo- interrumpió acariciando mi rostro y apartando algunas lagrimas pero con rapidez el camino volvía a ser marcado por nuevas lágrimas. – Jake, que bien que llegaste… -sonrió levemente con su rostro pálido antes de que un nuevo ataque de tos ahogara sus palabras. 

Algunas cordialidades más y palabras a Jake mientras lloraba desconsolada en su regazo y me aferraba con fuerza a su mano deseando que la sensación desapareciera, las palabras se atascaron en mi garganta y fue en ese momento en que sus últimas palabras fueron pronunciadas- Se fuerte, mantén tus sentimientos seguros y aléjate del dolor, nunca desapareceré por completo, solo no me veras… Me sentirás querida. – Tartamudee unas cuantas veces antes de susurrar que la amaba mientras cerraba sus ojos para no abrirlos nunca más, grite y golpee la cama. Cuando Jake me alejo del cuerpo de mi madre fue blanco de mis golpes, los cuales recibió sin decir una palabra. Me consoló esa noche. 

Seguí el consejo de mi madre y encerré mis sentimientos en un rincón diminuto, durante una semana actué como nunca antes lo había hecho no llore al ver arder en llamas a mi madre, no ayude a iniciarlas, recibí varias palabras de consuelo sin escucharlas; Jake se disculpo por mi “actitud” varias veces mientras fingíamos que ninguno lo notaba pero era inevitable; mi clásica ropa colorida fue cambiando por blancos, negros y colores que no se usarían en la playa. Preferí salir a estar en casa y escuchar su sermón, ver su rostro cada día preocupado no causaba nada, quizá antes hubiera hecho volar mariposas en mi estomago pero ahora solo quería desaparecerlo de mi vista, alejarlo como decía mi madre: - “Aléjate del dolor” – eso era lo que estaba haciendo. 

Me aleje de la vida conocida y deje de practicar con los elementos, solo use el fuego para crear pequeñas formas sobre la arena y calentar un poco mis pies congelados mientras nadie estaba cerca, las noches en la playa se convirtieron en algo habitual. Unos días y mi vida era completamente diferente a lo que había conocido; mi “hogar” era la playa, el suelo mi cómoda cama, el mar mis mantas, la brisa mi nana y el silencio de la noche mi consuelo. 

*** 

- ¿En verdad lo quieres? – Pregunto Jake. 

- Sí – respondí con voz temblorosa creando llamas a mí alrededor. 

- ¡Auch! – Grito Jake alejándose con rapidez y frotando sus manos. Crear figuras en el agua era algo hermoso, una atracción que siempre disfrute pero ahora no eran nada. - Alex- llamo con suavidad sentado junto a mi cuerpo congelado, la noche comenzaba a hacer su gran aparición con la clásica brisa fresca, que se unía a mi ropa mojada adherida a mi cuerpo. 

-…- quise responder pero abrí mis labios y nada salió así que volví a cerrarlos mirando las marcas de agua sobre la arena. 

- ¿Podrías mirarme? – Pregunto tocando mi hombro, su tacto fue casi doloroso, varias noches soñaba con él pero ahora quería alejarlo, no quería que se acercara. Con lentitud cree pequeñas llamas a mí alrededor dándole tiempo para alejarse de mi cuerpo, no solo lo alejaba, también calentaba mi cuerpo. Espere alguna queja por su parte pero al no escucharla me aleje y gire apagando las llamas. 

- Aléjate – Logre pronunciar casi sin voz por la garganta lastimada. Su cuerpo era muy sensible al calor y aun más si no se apartaba con rapidez al estar cerca de las llamas, vi algunas marcas en sus piernas y en sus brazos pero eran superficiales por lo que mi corazón comenzó a volver a su ritmo normal, el hecho de alejarlo no significaba lastimarlo. 

- Gracias – articulo acercándose a mi cuerpo sin separar nuestras miradas, intente moverme pero la reacción anterior me llevo a caer de nuevo en agua y él aferro mis manos a la arena. – Deja de huir – su rostro a centímetros del mío convirtió mi mente en un torbellino pues la muralla que contenía todos los sentimientos había desaparecido. Su mano acaricio mi rostro y el agua libero mi manos, cerró los ojos esperando alguna reacción por mi parte. Lo primero que pensé fue encender algunas llamas cerca a él y alejarlo pero lo que hice fue unir nuestras frentes y rodear su cuello mientras dejaba que lágrimas cubrieran mis mejillas una vez más en esa noche. – Mezclar fuego y agua – murmuro suavemente Jake abriendo los ojos, lo solté y me aleje un poco inclinando el rostro para que no notase las lágrimas nuevamente acumuladas en mis ojos. Me gire para darle la espalda intentando no sentir nada pero sentía todo lo que sucedía, podía ser consciente de cada parte de mi cuerpo y de él. 

Una pequeña columna de agua comenzó a formarse en el mar, Jake tomo mis hombros y repitió en mi oído- mezclar fuego y agua – la columna continuaba elevándose mientras una pequeña llama intentaba rodearla pero siempre siendo reducida, Jake continuaba repitiendo sus palabras en mi oído y sintiendo un mínimo de alivio la llama aumento su tamaño, con algunos tropiezos al fin logro unirse, rodeando la columna de agua de Jake que comenzaba a rodearnos, el fuego se mantenía fuerte. 

- Lo lograste – felicito Jake mientras me giraba un poco y mostraba una reluciente sonrisa, a pesar de todos mis intentos de parecer insensible, sentí la caricia del viento, suavidad en la arena y una sutil sonrisa curvo mis labios segundos antes de que Jake rozara sus labios sobre los míos. 

Las llamas aumentaron a nuestro alrededor, casi sorprendida, lo mire con los ojos muy abiertos temerosa por alguna razón; su sonrisa era lo único que necesitaba para volver a cierta seguridad mientras nuestra mezcla continuaba aumentando su tamaño. – Me gus…- intento pronunciar pero rodee su cuello con mis brazos y bese sus labios que aceptaron a los míos con rapidez. La arena comenzó a moverse mientras nuestros besos aumentaban, nuestra mezcla también lo hacía; sin ser consientes de nuestro alrededor los elementos se unieron creándonos un refugio y siendo testigos de nuestra primer noche juntos…

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6 comentarios :

Maga de Lioncourt dijo...

Una historia muy tierna, sin dudas.

Mucha suerte!! Besos!!

A.D.N. Literario dijo...

Me ha gustado mucho la historia. ¡Cuánto potencial se ha reunido en este concurso! Felicidades.

Relatos de sal dijo...

Lo veo un tanto lacrimoso, carente de argumento...Como a veces me pasa a mí mismo, tendemos exageradamente a la dramatización, y eso no es bueno, desde mi punto de vista. Es algo que me estoy corrigiendo. No obstante, se lee con soltura...¡Mucha suerte en el concurso!
Un abrazo.

irene dijo...

Es una narracion muy buena, llena de sentimientos que desgarran el alma, uuufff, duro relato el que nos presentas, pero me ha gustado
Un saludo y suerte para el concurso

Citu dijo...

Muy dulce

KaRoL ScAnDiu dijo...

Aun que triste, reboza ternura:D

Mucha suerte:D