jueves, 24 de febrero de 2011

Relato para Concurso: "El infierno de tu corazón" de Citu

Autor: Citu

"El infierno de tu corazón"

Tu corazón me ata me esclaviza y paradójicamente  me libera.


7 de julio de  1777.

Leonídas    entró a  un gran baño. Temblaba  de miedo,  pronto  se convertiría en un  demonio puro.  No tenía  dudas que eso era lo mejor y lo que siempre había deseado.

En lugar de  dirigirse  a una gran  tina  camino al fondo de  la  gran habitación.  Toco  una  de  las piedras blancas   de la pared  y se abrió una puerta. Siguió por un pasadizo hasta  que pequeño jardín lleno de  flores. Tenía una gran fuente de agua para atraer  a los pajaritos. Al fondo de  él se encontraban  dos corazones  hechos  de rosas  rojas  y  con  lirios  blancos  escrito  el nombre de una mujer:  Macu.

Todo ese  jardín  era por  ella. Respiro intentando tranquilizarse. Esta noche sus deseos  se harían realidad.    Por  fin  se convertiría en un demonio puro  al tomar  el alma  inmaculada como la de una sirena. No le importaba  la dignidad,  ni la fuerza, ni siquiera el poder  que tendría al dejar de ser hibrido.  Lo único que deseaba era conseguir  que ella  por fin sea suya.

 Miro nuevamente  los lirios y recordó el día que la  conoció.

Al vender  su alma  a un demonio estaba condenado a ser un híbrido. Las únicas maneras  de volver  a ser humano o demonio puro: Eran  servir al demonio que lo tentó recolectando  200000 mil almas o luchando con demonios puros e impuros  tomando las  almas que estos tenían.

Solo  le faltaban   500  almas para liberarse. Cuando vio a  Macu  pensó que sería un espíritu fácil de obtener. Ella era casi una niña. Tenía  15 años y estaba  prometida para casarse con un noble estúpido. Al que le parecía demasiado inteligente y feúcha.  Era una mujer  rebelde  e inteligente.

La encontró  en  el jardín plantado flores. Lirios  blancos su favoritos. Fue por primera vez que entendió la leyenda  de Hades  con Perséfone. Él deseaba hacer lo mismo. Contra cualquier  buen juicio,  se apareció simplemente como un humano intentando seducirla y termino enamorado de ella.

Nunca  creyó, Sión el demonio que lo esclavizó lo estaría vigilando. Desde que  fue  sometido bajo su tutela  a diferencia de sus compañeros. Leonídas luchó por  destacarse a tal punto que eclipso a su señor.

La  venganza  de su amo  fue  hacer  lo imposible  para  tentar y  destruir  a su amada. Para   que  ella no fuera  esclavizada lucho contra cada medio demonio que lo intento. Cuando no tenía otra opción tomo su alma. Así él la protegería,  pero ella lo odio por  condenarla al infierno.

Al ser  demonio menor  no podía  reclamarla  como suya Ahora lo único ella que desea es vengarse de él. 

Leonídas miró el lirio y pensó  que no importaba cuanto tiempo  pasara para que ella fuera suya. Cuando le reclamara  Macu le perdonaría. No importaba que fuera a la fuerza. La convencería y la seduciría.
******

Macu estaba  en  frió y sucio suelo.  Como siempre desde que llego al inframundo  había  accedido a cada  duelo en que la retaban.  La  demonia roja,  solo existía para pelear. Respiraba con dificultad,  su sudor  caía  en el suelo, al igual que su sangre. Pero eso no le molestaba no podía quitarse unas palabras de la cabeza.

― Confía en mí.
― Maldito seas Leonídas.  ― Desde que lo conoció,  su vida quedó marcada  por esa frase.  Nunca se había sentido tan protegida y amada. Como cuando estaba con él. Solo necesitaba  verlo para  obtener  fuerzas.   Sin embargo, al igual que lo dio tanto. También le quito todo, hasta su alma y le obligo a venir  al infierno.

Ella miró  a los  espectadores de la pelea  esperando verlo. Maldiciéndose  por necesitarlo, por  ser tan débil de no poder continuar sola. A lo lejos un hombre encapuchado la observaba,  no tuvo que mirarlo para saber que era él.

Sintió  que su energía se renovaba. Se paró y con un movimiento certero derroto a su rival. El encapuchado se fue  mientras miles de demonios se acercaban a  felicitarle.  El más siniestro de ellos era Sión.  Macu le vio con asco, no porque pareciera  el cruce entre una babosa y   un roedor. Sino  porque siempre que estaba  junto  a él sentía  que la deseaba.

 Casi a punto de vomitar. Sintió como sus manos tocaban su espalda para darle un abrazo de felicitación. Mientras le susurraba  al oído.

― Todo está saliendo, a la perfección pronto  Leonídas morirá y tú serás humana de nuevo.
Sión miró a la semi demonia,  con  suspicacia.
― No me  dirás, que te arrepientes muchacha  luego que  me he tomado tantas  molestias.
 ― Gracias  por la ayuda. No perdamos en  tiempo Leonídas  tiene  que pagar todo lo que ha hecho.

Macu camino, como si cada paso la condenara de nuevo al infierno. El demonio puro los llevo a un barco en medio del mar Egeo.

 Leonídas estaba a punto de  tomar  el alma de la sirena  en ese momento. Ella tenía que retarlo y matarlo.

Ligeia, la más  bella  de  las ninfas  se había enamorado  de un humano.  Leonídas les prometió    3  años  juntos   si  ambos entregan su alma.

La pareja estaba tomada  de las manos  solo se miraron un momento. El híbrido  tenía que matarlos y reclamar  lo que le pertenecía. Sin embargo, al verlos juntos  se acordó de lo que una vez  casi tuvo con Macu.

En ese  momento  podía sentir su olor,  su piel suave.  Anhelaba tanto eso que le dolía.  Al ver los  ojos verdes  Ligeia. Supo que no podría  hacer suya  a Macu de  esa manera. Ella no quería que la obligaran. No podía reclamarla por la fuerza. Esperaría  hasta que ella viniera a él.

Contra todo su buen juicio dijo.― Ay una forma de  que no tengan que darme  su alma.
La  sirena lo miro confusa. Tienes  tres  días  para encontrar la piedra  aenas. Si lo haces Ligeia te convertirás en humana. La pareja salio de barco   diciendo un escueto ― Gracias.

Mientras  él se quedo pensando en ella.

Macu llego y miro  en la cubierta  en la que Leonídas  distraído miraba el  oleaje.
Debía  haber  terminado  con el alma de la sirena y el hombre humano. Grandes nubes  negras presagiaban una tormenta.

Era tan fácil solo tenía  que matarlo. Miro a sus ojos azules y supo que no podría hacerlo nunca lo amaba  por  más que lo negara.
Se viró miro a Sion  y le dijo.

― Me voy.
― Pero  era un trato.
― Nunca pacte nada.
― Te destruiré.
― Hazlo Sion.

Diciendo eso se fue haciendo rabiar  al demonio. Cuando llego al inframundo había  un gran conmoción Leonídas había fallado.

 Macu corrió a través  de los demonios que festejaban a un pasadizo y lo encontró en el jardín que había hecho para ella.

 Él se viró a  verla.  ―  ¿Qué haces aquí?

Ella simplemente lo beso.
― Sabes cuanto he esperado tenerte de nuevo en mis brazos.

Leonídas oyó un pequeño ruido la alarma que había puesto en sus habitaciones le confirmaba  que Sión lo buscaba por su fracaso.
― Huye, ― Con su poder bloqueo la puerta Minutos después  entro a su habitación Sion  furioso.

― Por haber  ayudado a la Ligea y a su amante. Serás condenado a  100 años bajo mi poder. Hare de  tu vida un tormento

Macu llego asustada. Conociendo la ley grita.

― Te desafío Sion. Si te gano. Dejare de ser hibrida.
El demonio la mira  con extrañeza, solo los tontos  creen alcanzar  la libertad  luchando. Ninguno lo ha conseguido duda que una simple  mujer  lo logre.

― Acepto.

Macu presiono la mano de  su amante. En voz baja le dice.

― Confía en mí. ― Leonídas solo asiente.

Dos horas más tarde  el duelo es concretado Macu beso  a Leonídas para darse  fuerza antes  de  dirigirse  al campo de batalla.

― Fue la única forma que se me ocurrió para salvarte.
― Tranquila amor.  Confío en ti.
― Si gano, me convertiré en demonia pura y  tú te convertirás  en mi esclavo. ¿No tienes  miedo?

Leonídas tocó su rostro  con dificultad por las cadenas
― No te has dado cuenta que ya posees mi alma desde el primer instante que te vi.
Macu  sonríe  y se dirige  al campo de batalla. Pronto será libre y estará junto  a su amado para siempre.
La  batalla  duró poco, Sion fue derrotado casi al instante, pero Macu  apenas podía   pararse  la batalla fue  muy dura. Cuando estaba a punto de caer  Leonídas la levanto.
Esa noche los miraron las estrellas desde  el jardín secreto sabiendo que nunca se separarían.

2 comentarios :

Maga de Lioncourt dijo...

Como siempre, una historia muy creativa, Citu.

Mucha suerte!! Besos!!

KaRoL ScAnDiu dijo...

Ains mi Citu:D Que imaginación tienes... genial:D
Mucha suerte reina:D