martes, 4 de enero de 2011

Compás 11: Una nueva Canción

Pov Haydée

El sueño cayó sobre mí feroz e iracundo.
Una imagen conocía, una escena que ya había visto antes, se desenvolvía ante mis ojos.
Mi desesperación y dolor al correr entre los árboles, buscando a ese ser despreciable y ruin que llevaba entre sus brazos algo que yo amaba.
-Por favor- me oí gritar- Llevame a mí, matame a mí... Pero no le hagas daño.
Él, maldito una y mil veces, sonrió al tenerse sólo un momento para mirarme.
-No sería igual de divertido...- murmuró antes de desvanecerse al cruzar el portal.
El mundo y todo a mi alrededor se tiñó de negro y me sentí caer.
Escuché gritos lejanos, más no respondí. La criatura que lo era todo, mi pequeño e indefenso bebé, estaba al cuidado de un cruel Minorean.

Desperté sobresaltada y llorando. Descubrí a Danlin mirándome asustada. La puerta de mi cuarto cayó hecha pedazos, dando paso a Haziel y Nilnad que mostraban un tono muy extraño de preocupación.
Esa fue la primera vez que lo sentí... La presencia de alguien afuera de la casa, como si nos vigilaran o cuidaran.
Una vez más levanté muro contra mi marido y contra Nilnad. Sólo eran pesadillas y no tenía sentido contarles esos sueños tan oscuros...

Usando sus poderes, mi amado Haziel reparó la puerta y luego de prometerme por milésima vez que tan sólo debía llamarlo y vendría en mi ayuda, se retiró junto al novio de Danlin.
Mi amiga me miraba aún asustada y yo sabía bien que no podía hablar palabra alguna sobre mi sueño, los chicos podían escucharme...
Resolví utilizar otro método.
Era fácil reconocer que Danlin sabía escudar sus pensamientos más profundos. De todas maneras, Nilnad no miraba en su mente porque Danlin odiaba eso.
Así, sólo necesité tomar la mano de mi amiga y mostrarle mi sueño en silencio.
Ya que Danlin lo veía desde un punto de vista directo, era como si ella estuviera dentro mío, llorando mi miedo, sufriendo mi dolor.
Contuvo sus lágrimas sólo para no llamar la atención, lo sé bien.

-Sólo es un sueño- murmuró, tratando de restarle importancia.
Sonreí sin alegría, tratando de hacerme a la idea. Era difícil... Parecía por momentos tan real.

Al amanecer, con los bolsos ya preparados, emprendimos viaje hacia una zona protegida. Se podía cruzar al otro mundo en cualquier lugar, pero en mi condición no era seguro, podía sufrir dolores o mareos y Haziel no me quería ver enferma. Por eso era necesario ir dónde un portal. Gracias a Dios, no cada bosque había uno, con dos guardias Minorean custodiando.

Llegamos al pueblo y nos encontramos con muchos cambios. Nuevos Minoreans que nunca había visto caminaban de un lugar a otro y sabía bien que me miraban. ¡Y cómo no mirarme! En esas horas hasta llegar al pueblo mi vientre había crecido exageradamente. Ahora, parecía estar de 6 meses de embarazo, no de apenas unas semanas.
-Aquí la vida se desenvuelve muy rápido...- murmuró la madre de Haziel entre risas, mientras se acercaba a mi y me abrazaba dulcemente.
Asentí, acariciando mi abultada panza y suspiré. La mujer del antiguo líder regresaba a casa para dar a luz... Seguramente sería toda una noticia. Y más aún porque Danlin venía conmigo. La humana que había rechazado a Nilnad mil veces y al fin había aceptado ser su pareja... ¡Éramos toda una atracción!

Agenor apareció de sorpresa y entre risas dijo:
-Ya era hora... Hermanito, también quiero ser tío- mientras golpeaba cariñoso a Nilnad.
El rostro de Danlin se tiñó de rojo escarlata y mi todos los presentes rompieron a reír. Yo sólo sonreí mirando a Danlin con un gesto divertido. Agenor me había quitado la idea de mi mente y la había transformado en palabras...

-Vale, vale. Estamos aquí por Haydée y el bebé. Por favor, concentrémonos- pidió mi amiga cambiando de tema rápidamente.
Mi suegra dejó de reír y me miró fijamente.
-Tu madre llegará en un rato... Creo que si no es esta noche, sucederá para el amanecer. El bebé llegará pronto...- indicó con voz sería.
Miré a mi esposo y a mi amiga. La realidad me abrumaba. No hacía ni un día del descubrimiento de mi embarazo y el bebé nacería de un momento a otro.
Danlin apretó fuerte mi mano, mientras los hombres cargaban el equipaje hacia la casa dónde nos hospedaríamos.

-Todo irá bien- prometió mi marido antes de besarme. Luego él, Nilnad y Agenor se retiraron y nos dejaron a solas a Danlin, mi suegra y esta especie de globo en constante crecimiento en que me estaba convirtiendo.

Entonces, sucedió algo maravilloso... El bebé pateó justo en el momento en que Danlin me ayudaba a acomodarme en la cama.
Mi amiga miró mi vientre sorprendida mientras deslizaba su mano y lo sentía. Mi niño nos llamaba mi atención...

Mi suegra comenzó a preparar todo, calculando que la hora se acercaba y por un instante, volví a sentir que alguien nos vigilaba desde afuera.
Todo estaba pasarmen rápido, muy rápido... Y aún quedaba la cuestión de los chicos para investigar. Conocía bien a Danlin, ella no dejaría escapar la cuestión fácilmente y en verdad también a mi me preocupaba...

2 comentarios :

~D@nL!n~ dijo...

Me encantoooo!!!

Ahora voy a tener que pensar muchooo... jeje

Danlin, TKM!

MAP!

Yarit dijo...

Me parece que muchos quisieramos tener vacaciones tan largas en invierno. Mis vacaciones se han terminado pero las disfrute cada minuto con mis amigos. Gracias por compartirme tu experiencia de vida. Besitos :) P.D: MUCHAS FELICIDADES POR LO DE TU LIBRO, ESPERO MUY PRONTO PODER PLATICARTE LOS MISMO.