martes, 21 de diciembre de 2010

Capítulo 9: Una nueva Canción

POV HAYDÉE

Siendo que Danlin no aceptaba confiar en los chicos como yo, no tuve más opción que aceptar ir con ella rumbo al baile y avergüar qué sucedía.

Puede que nuestras ropas no fuesen las adecuadas, y que los peinados se hubieran estropeado con todo lo sucedido, pero ningún humano en el baile se dio cuenta de ello. Tomé la precaución de generar un espejismo de manera que todos nos creerían vestidas con nuestras mejores galas... No reparé en decirle nada a mi amiga, sabía bien qué respondería y no quería más peleas con ella.

No fue difícil encontrar a Carmen y la otra chica. Estaban con Rubén y Johnatan...
Caminé directo a ellos, con Danlin a mi lado.
Un extraño sentimiento me envolvía, algo que no podía explicar.
No sabía dónde estaban mi marido y Nilnad, había descubierto que estaba embarazada y me encontraba en un baile repleto de gente que nada me interesaba...
Pero era necesario saber la verdad. Más allá de todo, quería la verdad. ¿Y si la verdad me destrozaba? Ya vería luego cómo hacerle frente...
Ahora, sólo me importaba corroborar la coartada de Haziel.
Sabía bien que Rubén y Johnatan se acercarían a nosotras, y así sucedió, mientras Carmen y su amiga se iban a pista de baile.
Miré a Danlin y susurré:
-Por favor, sígueme la corriente. Todo cuanto haga, acompañame...
Ella asintió, sin dudarlo. Su enojo no disminuía y estaba dispuesta a todo por desenmarcarar a Nilnad y mi marido.

Cuando estaba a poco menos de dos metros de Rubén, me detuve en seco y apreté la mano de Danlin con gesto de pánico. Ella entendió mi plan y ayudó fingiendo estar preocupada por mí, mientras yo simplemente caía al vacío, víctima de un perfecto desmayo actuado.
Nunca llegué a sentir el suelo. Rubén ya estaba allí, envolviendome con sus brazos. Su amigo trataba de consolar a Danlin, que estaba a punto de romper en llanto.
Y yo... Yo me concentraba en esas mujeres que tanto ocupaban mis pensamientos.
No era difícil rebuscar en sus mentes a fin de encontrar los recuerdos de las escenas que mencionaban los chicos.
Más no importó cuánto miré y remiré, cuánto examiné todo... No había rastro de nada. Como si esos encuentros nunca hubiesen sucedido. Como si ellas nada tuvieran que ver con ellos.
Pude encontrar fantasías idiotas, claro, pero nada que uniera a mi marido, Nilnad y esas chicas en una misma situación...
Abrí los ojos lentamente, intentando dar sentido a todo esto.
Danlin me ayudó a poner de pie. Rubén no me sacaba la mirada de encima y sus pensamientos giraban en torno a su duda por la falta de Haziel.
Me sentía mareada, tal vez producto del embarazo o por lo que sucedía y no podía interpretar.
¿Por qué mi marido mentía? ¿Qué ocultaban Nilnad y él?

Los pensamientos de Rubén y Johnatan, el temor en Danlin, mi propio miedo... Todo me golpeaba más fuerte que nunca.
Un estremecimiento me recorrió de pies a cabeza cuando, sumado a todo eso, esa extraña señal que ya había percibido antes se repetía más fuerte que nunca.
La puerta del salón se abrió de golpe y Haziel y Nilnad llegaron gloriosos, luciendo sendos trajes. Parecían modelos de alguna publicidad de perfumes, de esos hombres que nunca encontrarías en la vida real.

Sin prestar atención a nada, sólo mirándome a mí, Haziel caminó decidido a mi encuentro.
Algo en la mirada de Nilnad no cuadraba, no eran celos ni enojo, sino miedo. ¿Por Danlin? ¿Por verla junto a un simple humano?
Ambos se estaban escudando, eso también lo sentía fácil. ¿Qué diablos estaba pasando?


POV HAZIEL

La vida había dado su mayor giro. Saber a Haydée embarazada, esperando un hijo nuestro, cambió el sentido de todo.
Sentía una necesidad imperiosa de decirle la verdad, huir con ella lejos, a algún refugio dónde cuidar de ella y nuestro futuro bebé.
Cuando se lo expliqué a Nilnad, noté su preocupación.
Él sabía bien que Danlin no aceptaría alejarse de Haydée en el estado en que mi esposa estaba. Y dado que Matirus vagaba suelto por nuestro mundo, formando un grupo de revelion, no era seguro que Danlin, una simple humana, estuviera allí... Y yo no concebía otro plan que no fuera trasladar a Haydée al mundo Minorean.

Sabiendo que mi mujer necesitaba descanso y confiando en que Danlin le pediría que tomara cama a fin de recuperarse por toda la tensión vivida, decidí cruzar al otro mundo con Nilnad.
Él sólo quería luchar, unirse a las filas de rastreo que mi hermano había organizado y dar caza a Matirus y sus reclutas.
Todas las investigaciones señalaban lo mismo. Matirus armaba un escuadrón y tenía en vista un primer blanco: mi esposa y Danlin.
Ellas eran las responsables de su condena, o mejor dicho, eran la gota que había colmado el vaso.

Por eso Nilnad se sentía inseguro. Aún cuando teníamos guardias cuidando de las chicas, mi amigo no estaría tranquilo hasta no ver a Matirus muerto.

Corrimos en busca de Agenor. Él escuchó todo lo sucedido y sabiendo del estado de Haydée declaró emergencia total. Ya todo el mundo estaba revolucionado y esto era la frutilla del postre. Las guardias en torno a mi mujer y su amiga se duplicarían y era imperiosamente necesario trasladar a Haydée a lugar seguro.

Mientras Nilnad y yo regresábamos al mundo humano, la señal de Agenor pidiendo auxilio se volvió a escuchar fuerte. Estaba reclamando la presencia de los líderes de otras partes del mundo, explicando que Matirus planeaba dar asalto en la dimensión humana.

Los guardias nos comunicaron que las chicas estaban en el baile y sin dudarlo corrimos a buscarlas.
En un lugar así Matirus podía colarse fácilmente y raptar a cualquiera de ellas sin mucho esfuerzo.

Entramos al salón y mi mirada fue directo a mi esposa. Nilnad intentaba ocultar su miedo por la seguridad de Danlin, pero mucho no lograba.

Ya habíamos armado un plan con mi amigo, explicando que el embarazo de Haydée sería más sencillo si se llevaba a cabo en el lado Minorean, con nuestra familia y amigos que podrían ayudar en todo momento. Era una manera de esconder la verdad, de ocultar la guardia permanente que caería sobre Danlin y Haydée y el bebé que venía en camino.

El aura que desprendía de mí, mezcla de seguridad y poder absoluto, alejó velozmente a los muchachos que estaban con nuestras parejas. Nilnad seguía mirando a Danlin con pánico en la mirada, mientras Haydée me observaba confundida.
La abracé suavemente y susurré en su oído:
-Debemos irnos...
Ella me miró en silencio por unos instantes y luego asintió.
Nilnad, en tanto, sostenía el rostro de Danlin entre sus manos y apoyaba su frente sobre la frente de ella. Estaba mostrándole sus pensamientos, dejandole ver lo que podía podía sucederle a Haydée si no contaba con ayuda adecuada para traer al mundo a la criatura que guardaba en su vientre.

Danlin miró asustada a mi mujer, mientras yo comenzaba el camino hacia la salida. Debíamos armar los bolsos y partir pronto. No había tiempo que perder...

2 comentarios :

~D@nL!n~ dijo...

WOW! mientras iba leyendo, ya me estaba haciendo a la idea lo que debia de ocurrir a continuacion! ^.^

La cosa se ha puesto removida y mas en cuanto me ponga en ello! XD

Danlin, TKM!

MAP!

Lighting dijo...

muy bueno el capitulo!!! se hacen tan cortos al leer... que ganas de mas!!!