sábado, 4 de diciembre de 2010

Capítulo 4: Tatuado el Deber

-Me llamo Ian. A mi familia le encomendaron la tarea de cuidar de Elián, la encarnación humana de Lucifer…- murmura el muchacho mientras camina con Irene a su lado- Anoche nos dijeron que debíamos irnos de casa, que corríamos peligro. Hace varias horas, un grupo de Demonios atacó mi hogar, mataron a mis padres y nos secuestraron a Elián y a mí. Cuando estaban a punto de asesinarme, Elián comenzó a llorar y por eso el Demonio que tú eliminaste me trajo hasta este perdido pueblo, para deshacerse de mí sin testigos…

Irene asiente con un gesto de su cabeza y susurra:

-Mi nombre es Irene. Todos los Cazadores estamos en la tarea de encontrar y salvar al niño. Si quieren darte muerte, entonces necesitas protección. Será mejor que viajes conmigo hasta que encuentre a alguien que pueda hacerse cargo de ti.

Ian sonríe y suspira. Ya ha llorado a sus padres durante varias horas y ahora sólo piensa en su hermano…

-¿Quién te crees que eres para regañarme?- gruñe Macu- No me provoques Demonio, puedo matarte sin que te des cuenta…

-Mira el miedo que te tengo…- replica su adversario- El futuro de la humanidad depende de ese niño y tú piensas en matarme.

Macu baja levemente su espada y frunce el entrecejo.

-¿Estás de nuestro lado?

-No quiero que Lucifer regrese… sólo eso- dice encogiéndose de hombros.

-Soy Macu, Cazadora…- se presenta ella, guardando su espada y tendiendo mano.

-Uriel- murmura el Demonio, estrechando la mano de Macu y sonriendo.

Macu se pierde en la oscura mirada de Uriel. Su piel bronceada y sus cabellos negros se perciben perfectos. Macu duda por un momento. Los Demonios no suelen ser tan atractivos.

-Deja de mirarme así…- las palabras de Uriel sacan a Macu de sus pensamientos.

El Demonio sonríe mientras Macu bufa. Ha tenido al niño a metros de ella y no ha sido capaz de rescatarlo.

-Creo que deberemos trabajar en equipo- murmura Uriel y Macu lo mira en silencio.

¿Trabajar con un Demonio? ¡Sí, cómo no!

Irene intenta llamar a Macu, pero descubre que no hay señal en el pueblo.

-Tenemos que ir hacia el otro lado… vas en dirección contraria…- Ian mira el cielo oscuro y cierra la ojos.

-¿Cómo estás tan seguro?- Irene

-Puedo sentirlo, puedo percibir a mi hermano... y algo me dice que van hacia el sur.

Irene asiente, tratando de interpretar esas palabras.

Macu está en el sur, incluso puede que esté a punto de encontrarse con los Demonios que tienen al niño sino es que ya está enfrentándose a ellos.

-No sólo preciso de los Cazadores para cuidar mi vida, ustedes me precisan a mí para encontrar a mi hermano- indica Ian, mientras Irene intenta sin lograrlo, comunicarse con Macu.

-Bien, así será. Vendrás conmigo y me ayudarás... solo promete que al llegar el momento de pelear harás cuanto te diga, ¿vale?

El muchacho sonríe. Irene descubre que aún luego de tanto dolor, Ian es capaz de sonreír sinceramente. Esa mirada de vivo color verde hace sentir extraña a la experimentada Cazadora.

Ian se entusiasma con la idea de salvar a su hermano. Mientras el sudor de su rostro se borra con el paso de la lluvia, sus cabellos castaños le caen sobre los ojos debido al azote del viento. A su lado, Irene se ve envuelta en un deja vu… una escena semejante ya vivida en un pasado muy lejano, junto a alguien muy distinto toma vida en sus pensamientos. Ella reprime un gesto de dolor. No hay lugar para las tristezas, debe cumplir con su trabajo…

Macu observa detenidamente al Uriel, dudando ante la propuesta del Demonio.

-No tengo por qué formar equipo contigo- murmura con voz fría.

-Sí tienes… por tu culpa perdí la oportunidad de arrebatarle el niño a esos malditos y creo que a tus superiores no les gustará enterarse de lo que has hecho- amenaza él, cruzándose de brazos.

-Mis superiores no te creerían…

-Oh, sí, te lo aseguro. No sabes nada sobre mí y te sorprendería ver de lo que soy capaz…

Macu entrecierra los ojos. Algo le está ocultando. Sí, hay algo en Uriel que no cuadra…

-De verdad… debemos trabajar juntos. Ambos queremos salvar a la criatura, y para bien tuyo, yo sé dónde piensan llevar al niño…- la voz de Uriel es suave y tranquila, él quiere convencerla de seguir su plan.

-Si puedes encontrarlos, ¿para qué me precisas? Podrías trabajar solo…

-Llegado el momento necesitaremos la ayuda de muchos para rescatar al pequeño, a menos que logremos dar con él antes de que lleguen a destino. Por eso te preciso…

Macu suspira. La sola idea de trabajar junto a un Demonio le pone los pelos de punta, pero entiende que la explicación de Uriel es razonable y su idea no es tan mala después de todo.

-Vale… acepto trabajar contigo, pero más te vale que no juegues conmigo ni pienses en engañarme…- amenaza con voz grave.

Uriel sonríe y comienza a caminar hacia la salida del edificio.

Irene e Ian parten rumbo al sur tratando de seguir el rastro del niño y sus raptores, mientras Macu emprende camino junto a Uriel, los murmullos se elevan en el cielo.

Se sabía que era probable que se llegara a algún tipo de alianza con Uriel. También se esperaba que Ian encontrara un Cazador que cuidara de él.

Pero que Ian y Uriel quedaran relacionados mediante Macu e Irene era algo que no se había previsto.

Aunque las amigas aún no habían podido comunicarse entre sí, era obvio que en algún momento se encontrarían. Trasladándose como simples humanos, más temprano o más tarde, ellas volverían a verse. ¿Qué sucedería con Ian y Uriel?

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4 comentarios :

Marcos DK dijo...

Menos mal que tenemos otro para seguir...

~D@nL!n~ dijo...

Jaja, si. pero cuando acabemos el otro...

Nos tendremos que comer las unias y esperar pacientemente...Rectifico : Imposible! XD

Danlin, TKM!

MAP!

Adela/Mariola (SokAly) dijo...

Descarado que ese Uriel esconde algo ¿qué será?

Ian está muy unido a su hermano, eso ayudará a encontrarle.

Mañana continuaré leyendo.

Besos.

~Ade~

Athena Rodríguez dijo...

Admito que este capítulo me descoloco y es por las dos versiones del narrador, pero es muy interesante eso del trato con el demonio 'trabajar en equipo' suena a adrenalina pura jeje.

¡Me voy con el 5!