sábado, 13 de noviembre de 2010

Capitulo final, parte 2: El corazón de Sophia

Danlin sabía bien dónde ir.
Sólo había entrado a esa casa una vez, la última ocasión que Sophia visitó a su padre.
Aquel día, Sophia había ido a ver a su padre junto a Danlin, que apenas tenía 7 años.
William le dejó bien en claro a Sophia que no pensaba tolerar a Danlin en su casa. Fin del asunto. Sophia dio media vuelta y dejó a William hablando sólo. Ese fue el principio del final...
Ahora, tantos años después, Danlin iba en camino a enfrentarse a ese hombre por el cual su hermana había llorado noches completas en silencio.

William estaba leyendo unos proyectos de obras cuando Danlin entró en su oficina como un huracán.
-Voy a hablar y me vas a escuchar. Prestarás atención a lo que tengo que decir, se lo debes a tus hijos- gruñó la adolescente.
William nada respondió, simplemente la miró con curiosidad.
-Tu hijo está en grave estado. Los médicos ya han dicho que le quedan pocas horas de vida. Sophia precisa un corazón, tampoco tiene mucho tiempo para eso... Sólo tu puedes firmar la autorización para que Nicolás sea donante de Sophia. Si sientes algo de amor por ellos, por favor... Se los debes, a ambos. Sé que no eres un ser tan frío, que en algún rincón tienes consciencia. Sé buen padre por una vez, ayuda a salvar al menos a uno de ellos...
Sin más palabra, Danlin se retiró de la oficina.
William cerró los ojos y suspiró. No sería sencillo cumplir el pedido de Danlin... Más allá de las peleas, Nicolás era su hijo y sería un duro golpe perderlo así. Sophia, por su lado, merecía una oportunidad. William necesitaba tomar una decisión y pronto...

Ya casi caía la noche. Mar había aceptado ir a descansar un poco a casa de Nana y estaba dándose un baño. Francisco y Mariana intentaban, mientras, lograr que Danlin confesara dónde había ido al salir tan repentinamente del hospital.
Javier llegó entonces, buscando a Sophia.
-Hola, chicos... Sophia me dejó un mensaje diciendo que debía venir a recogerla aquí- explicó el médico.
Nana lo miró preocupada, nadie había visto a Sophia desde antes del viaje.
Francisco escuchó su móvil sonar y corrió a ver el mensaje.
-Creo que sé dónde está Sophia- dijo el muchacho- Marcos está en la ciudad...
Javier entrecerró los ojos, esperando una explicación.
-Marcos es un amigo de la infancia- dijo Mariana- Y trabaja como Dj.
-Hoy será fiesta de disfraces... Sophia le ha confirmado que irá, Marcos nos ha invitado también, como siempre- agregó Francisco.
Javier suspiró, preocupado. Genial, aparte de lo de Nicolás, deberían internarse en una fiesta y buscar entre miles de personas a Sophia...

Con Danlin y Mar prometiendo que esperarían en la casa, Francisco, Nana y Javier salieron en busca de Sophia.
La fiesta se realizaba en el salón principal de un majestuoso hotel y sólo se podía entrar con invitación especial. Al menos 500 personas estaban ya bailando al son de la música.
Una vez dentro, Mariana propuso dividirse y tomar distintas direcciones. Francisco fue en busca de Marcos. Javier directo a la pista de baile. Nana al baño de damas...

El médico estaba en plena búsqueda cuando alguien llamó su atención. A pocos metros, la caperucita con quién había bailado hacía tanto tiempo lo miraba provocativamente. Caminó directo hacia él y le invitó a bailar.
-No puedo. Estoy buscando a alguien importante- explicó.
La muchacha sonrió, insistiendo.
-De verdad...- replicó Javier.
-De verdad...- repitió caperucita y antes de que el médico dijese nada más, se quitó el antifaz.
Javier se sorprendió de ver a Sophia sonriendole.
-¿Tú?
-El día que caíste encima mío, yo pensaba presentarme y disculparme por haberte dejado en plena pista, pero comenzaste a reír y me enojé...- explicó Sophia.
-Sabes que esto te hace mal, ¿para qué viniste?
-Los escuché decir que estoy grave... Quería bailar por última vez...
Javier hizo una mueca de dolor. Abrazó a Sophia y le murmuró al oído la verdad.
Ella comenzó a respirar forzadamente y el llanto llegó luego, entre súplicas por ver a Nicolás.
El médico no se hizo rogar. Emprendieron camino al hospital mientras avisaban a todos que Sophia estaba bien e iban a ver a su hermano.

Más Sophia nunca llegó a ver a su hermano. Mientras esperaba el ascensor en el hospital, se desvaneció. Javier intentó reanimarla. Todo fue en vano. Ella estaba sufriendo un infarto y parecía no haber vuelta atrás...

-Nunca te dejaré morir, ¿me oyes?- gritó el médico mientras hacía el masaje cardiaco- Si es necesario me convertiré en el doctor Frankenstein, iré hasta el limbo y buscare tú alma, pero no te dejaré morir.
De pronto, el quirófano estaba listo y recibía a una Sophia inconsciente y a un Javier al borde de un ataque de nervios. Más la realidad en el quirófano era otra... Una a la que muchos habían creído sucedería sí, pero no esa misma noche.

El reloj de arena va perdiendo uno a uno sus granos de arena.

El corazón de Sophia ya no tiene vida.
Aún con las súplicas de Javier. Aún con el dolor de su familia.
El corazón no reacciona. Sophia se ha quedado sin tiempo...
Pero Sophia tiene Ángel. Un Ángel que anhela verla correr feliz, viviendo a pleno.
Esa es la única explicación que muchos encuentran en situaciones como ésta.
Porque mientras Sophia y Javier iban de camino al hospital, los médicos de Nicolás ya habían constatado su muerte y habían procedido a tomar su corazón, por autorización de William. Porque el quirófano principal estaba listo, como esperando a Sophia... Porque el principal grupo de cardiologos del hospital estaba presente a esas altas horas de la noche, aguardando la llegada de la joven...
Sí. Sophia tenía Ángel.

El tiempo, que tantas veces se mueve tan veloz como la luz, corre ahora lento, muy lento.
Nana, Francisco, Mar y Danlin están en sala de espera. Todos lloran la muerte de Nicolás y esperan el resultado de la operación de Sophia.
Javier llega junto a ellos con gesto de evidente cansancio.
Se sienta exhausto en un sofá y suspira.
Todos lo miran.
-Fui Frankenstein. Viajé hasta el limbo... Y la traje de regreso- murmura sonriendo.
Los demás detienen sus llantos por un momento. Entienden poco de lo que ha dicho el médico, pero comprenden lo esencial...
Sophia se ha salvado. Aunque esa felicidad se vea empañada por el dolor de la pérdida de Nicolás, es felicidad al fin.
Sophia tiene un nuevo corazón y toda una vida por delante. Eso basta. Entre lágrimas, las risas estallan...



Bueno... Si, este es el fin... En unas horas cuelgo el epílogo... Espero les haya gustado. Dejen comentarios, si? Besos!

3 comentarios :

irene dijo...

Hay cariño cuantos finales me ofreces ultimamente y eso me entristece un poco, pero no del todo porque se que otras cosas vendran y seran tan buenas e interesantes como estas
que te adoro recuerdalo siempre mi bella


Irene

geyserjbs dijo...

buen final erz... sabia que iba a pasar esto.. ahora sofia tendra un final mediana mente feliz.. con 2 almas viviendo en le mismo cuerpo.. me gusto la parte de frankestain jajajajaja.. NO QUIERO q sE TERMINE... EXCELENTE espero el epilogo un besote erz

~D@nL!n~ dijo...

Sensacional!

Ya no puedo esperar mas por leerme tb el epilogo!

Voy a tragarmelos todos de un bocado! XD

Danlin, TKM!

MAP!