sábado, 2 de octubre de 2010

Capítulo 22: El corazón de Sophia

Luego de almorzar y hablar con Danlin y hacer la paces, luego de darse muchos abrazos con su hermana y prometerle ya nunca pelear, Sophia regresó a su casa.
A la tarde debía ir al hospital, Javier tenía que hablar con ella sobre unos estudios que le habían hecho.
Pero antes, Sophia tenía ganas de escribir. Mantener sus blogs al día y tratar de terminar su nueva novela eran metas simples que alentaban a Sophia a seguir. Cuando escribía, ella podía aislarse del mundo y sólo pensar en esos universos paralelos que su cabecita llena de imaginación creaba.

A las 3 de la tarde, mientras Sophia concluía el último capítulo de una de sus historia, llamaron a la puerta.
Por el golpe, Sophia supo que era Quimey...
Y no se equivocó. Él esperaba sonriente con un ramo de flores en la mano.
-Hoy se cumplen 4 años de habernos conocido- dijo el muchacho, entregando las rosas a Sophia.
Ella lo miró sorprendida. Él nunca valoraba las fechas, solía decir que el tiempo era algo relativo y no le prestaba atención.

Una vez dentro de la casa, Quimey sonrió y dijo:
-No me quedaré mucho tiempo. Sólo quería...
Mientras hablaba, se puso de rodillas y buscó en el bolsillo de su abrigo. Una pequeña caja de seda negra apareció rápidamente.
Sophia sabía muy bien de qué iba el asunto...
-Quiero pedirte que te cases conmigo. Por favor, dame otra oportunidad- pidió Quimey abriendo la cajita y dejando ver un anillo de oro blanco con una gran gema de color azul, el preferido de Sophia.
-Quimey...
-No digas nada, sólo piensalo. ¿Si?- diciendo esto, dejó la caja en manos de Sophia y se fue.
Ella suspiró y miró sus manos. Las flores pedían agua y el anillo pesaba toneladas...

Javier miraba los estudios de Sophia con gesto preocupado. Las cosas no iban bien, los resultados no eran buenos...
Cuando Sophia llegó, el médico cambió la expresión de su rostro y procuró mostrarse optimista. Le dolía pensar a su paciente en grave estado, pero debía admitir que no había progreso alguno en ella...

-¿Y bien?- preguntó Sophia, sin rodeos ni vueltas.
Javier suspiró.
-Necesito que pienses a futuro, que tengas esperanzas...- comenzó a decir.
El pánico inundó a la joven mientras interpretaba las palabras.
-¿Tan malo es? ¿Estás seguro?- cuestionó, entrecerrando los ojos y observando ella misma una ecografía cardíaca.
-Sí, estoy seguro. Necesitas someterte a una operación...- Javier hizo fuerza y escondió su miedo- Sophia, precisas un transplante lo más pronto posible.
-No. De ninguna manera... ¡No!
Él bufó y tomó a su paciente de la mano.
-Ven, te mostraré algo- dijo en murmullos.
Ella asintió, confundida.

Javier condujo a Sophia hasta un pasillo donde nadie podría oficiar de testigo. Al comienzo de las escaleras hacia el siguiente piso, se detuvo.
-Por favor, intenta subir las escaleras...- indicó.
La joven miró a su médico pensando que el pedido era tonto, pero igual estaba dispuesta a hacerlo.
-Vale, como tú digas- murmuró y se encaró al primer escalón.
Javier se colocó detrás suyo y Sophia creyó que eso era extraño, pero nada dijo, simplemente adelantó su pie y subió al primer escalón.
Un leve mareo golpeó su equilibrio, pero respirando hondo hizo el esfuerzo y subió el segundo escalón.
Un sabor a óxido llenó su boca y cuando intentó levantar la pierna y subir al tercer escalón, Sophia se sintió caer.
Ahora comprendía porqué Javier estaba detrás suyo.
Él la sostuvo suavemente y mientras la ayudaba a recuperar el equilibrio, la abrazó fuerte y susurró a su oído:
-Princesa, necesito que seas fuerte y trates de ver todo con optimismo... Pero en verdad es preciso el transplante. Por favor, has el intento de sobrevivir.
Sophia tragó saliva intentando dejar a un lado el llanto y correspondió al abrazo de su médico.
-Lo intentaré- prometió en murmullos.
Durante varios minutos que se hicieron eternos, ambos, médico y paciente, Javier y Sophia, amores en silencio, permanecieron así, abrazados sin decir palabra alguna. Simplemente, Sophia se limitaba a escuchar los latidos del corazón de Javier. Él la estrechaba contra sí suavemente. No quería soltarla y dejarle ir.
No precisaban decirlo, ellos bien lo sabían. Se amaban...
Pero Sophia anhelaba otro futuro para Javier. No se consideraba a sí misma lo mejor para él. No, alguien con una enfermedad como la de ella no era, ni sería, lo mejor para Javier.
Y Javier se preguntaba, en tanto, porqué la vida le planteaba estos obstáculos. ¿Por qué Sophia y él no podían disfrutar de lo que sentían ahora que había tiempo?

Una enfermera cortó el momento especial al decir:
-Doctor, lo busca un paciente...
Sophia se alejó de Javier y le sonrió.
-Nos vemos más tarde- susurró y dando media vuelta, tomó camino a su casa.
Muchas ideas paseaban por su cabeza y necesitaba pensar claro antes de decidir nada.

Danlin y Nana miraban revistas de moda, cuando Francisco llegó de la peluquería.
Las chicas se quedaron mirando al muchacho que ya no mostraba sus cabellos despeinados y con reflejos rubios. Francisco se había rapado y sus cabellos oscuros hacían más llamativa su mirada clara.
-¿Qué? No iba a comenzar la universidad así...- dijo mirando la sorpresa en su hermana.
Nana asintió sonriendo.
-Y ustedes, ¿qué hacen?- inquirió Francisco curioso ante la actividad de las mujeres de la casa.
-Vemos vestidos para la fiesta de graduación de Danlin- informó Mariana.
-Oh... Ya veo... Danlin, ¿ya sabes con quién entrarás?
La adolescente entrecerró los ojos y un brillo de enojo se dejó ver por unos momentos en su mirada.
-Vamos, no me pongas esa cara... Ya sé que seré tu acompañante, sólo me gusta verte molesta- la sonrisa en Francisco borró el mal gesto de Danlin, aunque tuvo que hacer mucho esfuerzo para no sonreír. Que Francisco la hiciera bromas de ese tipo no le gustaba, pero era Francisco y le resultaba difícil enojarse con él...
-Bien. Serás su acompañante y deberás vestir en combinación con Danlin. Cuando ella elija atuendo, piensa que tu traje será a tono con el suyo...- explicó Nana, mientras guardaba las revistas- Ahora, debo irme al estudio, Raúl me espera.

Mariana salió de la sala y Francisco se acercó a Danlin que aún seguía con un deje de molestia.
-Por favor, no te enojes. Vamos... Te invito un helado si me perdonas- propuso.
La joven levantó una ceja, considerando la situación.
-Con baño de chocolate...- replicó- Y más vale que sea rico.
Francisco sonrió a medias, mientras daba paso a Danlin y salían de la casa.
Cada día su amistad crecía y se hacía más y más fuerte.
Y cada día también, Francisco se sentía perdida y tontamente enamorado de su amiga. Su capacidad para mostrarse frío y distante de las mujeres que se interesaban en él le ayudaba ahora, cuando debía ocultar sus sentimientos. Conocía a Danlin y sabía muy bien que lo miraba sólo como amigo y además no estaba interesada en tener novio. Ella se planteaba reglas y las seguía al pie de la letra. Él no iría en su contra...

Las horas pasaron aburridas para Javier. Sus pensamientos estaban junto a Sophia. Saber que ella no estaba bien, entender los riesgos que vivía le preocupaba.
Ella debía alejarse de las preocupaciones y las situaciones estresantes, y Javier sabía bien que eso significaba también alejarse de él.
Luego de ver a su último paciente Javier retiró los estudios de ADN. Ahora podría constatar si era o no padre del bebé de Shia.
Con cuidado, abrió el sobre, extendió la blanca hoja y leyó los resultados.
Una ola de emociones lo golpeó fuerte y sólo atinó a tomar una decisión importante. No le diría a Sophia lo que figuraba escrito en ese papel. Su salud valía más. Él era capaz de imaginar cómo reaccionaría ella y no quería que nada le afectara. Más por otro lado, bien podía suceder que Sophia lo tomara para bien...
La duda despertó entonces y Javier resolvió ir a casa de Sophia y hablar con ella.
Sí, eso sería lo mejor.

Ni bien llamó a la puerta, Sophia atendió. La frialdad de su mirada preocupó a Javier.
-Tengo que decirte algo- dijeron a la vez.
-Tú primero- invitó Javier.
-Bueno- Sophia tomó aire y siguió- Lo estuve pensando bien. Me voy a casar... Con Quimey.
Javier miró a su paciente sorprendido y lleno de preguntas.
-Es lo mejor...- agregó Sophia, más para sí misma que para él.
-Pero... Después de todo lo que te hizo. ¡Y ni siquiera han entablado relación nuevamente!- procuraba mantener la calma para no dañar a Sophia pero lo de Quimey era demasiado.
-Es mi decisión. Tendremos citas, de eso no te preocupes, podemos darnos una oportunidad. .. Y en unas semanas nos casaremos- Ella sabía bien que debía demostrarse que la boda se hacía por amor y cumpliría así con todos los requisitos para adoptar a Danlin. Quimey no estaba interesado en la fortuna de Sophia y aceptaría todo sin dudarlo.
Pero Sophia no pensaba explicarle eso a Javier.
El médico asintió en silencio, dio media vuelta y entró a su apto.

-El bebé no es mío- susurró, como si Sophia pudiese escucharlo. Había tenido que ella se asustara ante la potencialidad de esa verdad. Había imaginado mil y una posibles reacciones. Pero todo se había venido al suelo...
Sophia se quería casar con Quimey.
No. Eso no sucedería. De ninguna forma... Javier estaba seguro. Lucharía por ella, ahora más que nunca.
Mientras el débil corazón de Sophia la mantuviera con vida, él lo daría todo por su amor...
Ese corazón era suyo, así lo sentía, aún cuando Sophia no lo admitiera.


(Gracias a todos por sus buenos ánimos. Ayer rendí final de Didáctica General y aprobé con 8. Espero este cap les guste. No lo corregí, pero tuve un rapto de inspiración y creo que quedó bien... Besos!)

7 comentarios :

Teles dijo...

Madre mía del amor hermoso!!! Cielos!! Me ha encantado! Cuando ha aparecido Quimey me llevado las manos a la cabeza y allí se han quedado hasta el fin del capi! Sí! Eres fantástica Erz, qué giro!! Menudo reto para Javier!! Yeah!
Un beso enorme!
T.

~D@nL!n~ dijo...

ohh.. qe buena hermana es Sophia! Daria su felicidad por Danlin...! Me ha conmovido muchisimo! Pero de verdad, que ella no desearia que su hermanita hiciera eso por ella, se sentiria desgraciada, culpable...

Danlin, TKM!

MAP!

Andrea dijo...

°o° Una vez mas me dejas sin palabras, sin aliento y con el corazón a mil, Me encanto! Me fascino. En cada palabra trasmitiste sentimientos y por eso tengo que decirte ke: Eres Una Muy Buena Escritora. Llegaras lejos con tu imaginación tu talento ^_^
Con Cariño
Andrea ^.^

Angy dijo...

regalo en mi blog,espero q te gusta-besos-tqmm amiga----feliz finde......

http://checktheseblueskiesout.blogspot.com/2010/10/feliz-sabado-todos.html

Deby dijo...

Me encanta la historia, por cierto, tienes un premio en mi blog:
http://escribolee.blogspot.com/2010/10/premiomeme.html

geyserjbs dijo...

tremendo capitulo me gusto la parte de la pequeña prueba de esfuerzo y lo significativo del abrazo, la ultima parte quedo muy buena la tensión que esta viviendo javier y sofia; sofia con una decisión muy arriesgada no teniendo encuenta la anterior traición de quimei espero danlin quede con francisco jajajaja.. saludos erz eres la mejor escritora compraré tu libro.. yo tambien sali de mi rotación en el hospital de ginecologia y tambien la aprove con 9.. abrazos y besos sofia.. =D

NaNaCullen NTLS* dijo...

Manita! es mi favorito! nooo me has dejado mal! creo que llorare... hasta se me estan ocurriendo ideas locas en mi cabeza! te adoro simplemente genial... Las amo
MAP