martes, 26 de octubre de 2010

Capítulo 22: Custodia Eterna

Nestor suspiró.
-Si quieres darle un cuerpo definitivo a Queila, el tuyo no alcanza. Necesita un cuerpo que le permita explotar todo su poder...- replicó pensativo.
Calipso hizo una mueca de dolor, claramente esperaba otra respuesta.
-Cariño, lo haremos juntos... Tu poder y el mío pueden ser de mucha ayuda para nuestra hija. Nuestro tiempo ya terminó, bien lo dijiste, es hora de que lo más jóvenes luchen por un mañana mejor...
Ante esas palabras, la madre de Queila levantó la mirada y sonrió, esperanzada.
Todos los allí presentes observabamos sorprendidos.
El jefe del concilio pensaba ofrecerse en sacrificio junto a su esposa por el bien de su hija y el resto del mundo.

-Alex, agradezco tu esmero por cuidar de nuestra hija...- murmuró Nestor- Tu idea era buena, pero creo que ésta es la mejor opción. Por favor, cuida de Hollie, la hemos protegido desde su nacimiento, es como otra hija más y realmente quiero que sobreviva a todo esto y pueda llevar una vida normal...
El muchacho asintió, sonriendo levemente.
Entonces Nestor giró su atención hacia los demás presentes.
-El nuevo jefe será Reuen, una vez que esta batalla concluya y si es que acepta, claro está. Sino, él tendrá plena libertad de elegir quién lo reemplace. Piensen, magos y brujas, que en sus manos recae la defensa de la humanidad. Usen bien sus poderes...- Nestor se estaba despidiendo y era difícil en verdad enfrentarse a todo eso.
Perder al máximo líder, pensar en la nueva responsabilidad y saber que Bakan estaba más cerca que nunca.
-Es hora- murmuró Calipso.
Nestor tomó entre sus brazos el cuerpo de Hollie que dormía.
Su esposa se situó a su lado.
El sello comenzó a brillar en el mismo instante en que ambos se situaron y comenzaron a orar a la par.
Damir se mantenía cerca, con los ojos cerrados. Su cuerpo brillaba tanto o más que el sello.
Yo observaba todo a la esperaba del desenlace.
Si el conjuro resultaba, Queila regresaría al fin...

La luz creció, más y más, hasta que envolvió por completo a los ancianos y a Hollie.
De pronto, la luminosidad se volvió tan fuerte que parecía causar ceguera.
Cuando la luz se apagó, en el centro del sello, aparecieron dos personas.
A ambas bien las conocía yo, una a fuerza de años de haberla visto crecer y vivir. La otra, por el tiempo de entrenamiento y trabajo a la par.

El silencio se palpó en el aire cuando todos fijaron su mirada en el lugar donde antes habían estado dos de los principales magos de la Orden de Liz.
Mi respiración se detuvo durante varios segundos sin que yo me percatara.
Por fin había ocurrido. Por fin ella estaba aquí, luego de tanto...

Alex se acercó para tomar entre sus brazos el cuerpo indefenso de su hermana, mientras Queila me observaba fijamente con una enorme sonrisa en el rostro.

Lo hubiera dado todo por correr a su lado y abrazarla, pero mi deber estaba al frente de batalla, esperando a Bakan.
Queila cerró los ojos y respiró profundo. Damir tomó sus manos y una brillante luz azul se dejó ver por unos instantes. Parecía que miles de diminutos relámpagos arrancaban en la piel del Ángel y concluían en Queila.
Al finalizar, Damir fue junto a Alex y Maku, que procuraban verificar que Hollie estuviera bien.
Queila comenzó a caminar hacia donde Erzengel y yo estábamos, guiando a los demás para el comienzo de la lucha.

A esas alturas, ya era fácil de sentir, Bakan estaba cerca. Pero para sorpresa de muchos, aún no podíamos ubicarlo con exactitud.

Entre la oscuridad una figura se movió veloz.
Alguien estaba allí, en la frontera de nuestras fuerzas.
Cuando ese individuo comenzó a caminar con paso firme hacia el centro del claro, el bosque tembló y para nuestra sorpresa, aparecieron decenas y decenas de brujos oscuros.
Nos igualaban en numero, más no nos superaban.

Pero lo más sorprendente fue descubrir la identidad de quién venía a enfrentarse.
Su risa explotó febril en el bosque mientras se bajaba la capucha.
-Por fin podemos medir fuerzas...- dijo Bakan a través de Karim.
Queila gruñó, ya a mi lado.
-Ahora entiendo porque muchos dudaban con este muchacho...- dijo mi compañera- Bakan ha estado haciendo con él algo semejante a lo mío con Hollie. Sólo que él eclipsa el cuerpo cuando lo desea y cuando no, escapa como mejor le parece...
Miré a Alex y Maku. Sabía bien que Hollie no permitiría que Karim sufriera peligro alguno.
Debíamos eliminar a Bakan y salvar al humano inocente.
Sonreí. No sería sencillo, pero lo lograríamos.
Queila había vuelto, eso era señal de mejores vientos...

2 comentarios :

irene dijo...

que bueno este capi mi niña, me ha gustado mucho, esas decisiones y esos enfrentamientos dentro de sus cabecitas, al parecer la esperanza de mejores tiempos ha vuelto, a ver si es verdad que no se tuercen las cosas
un beso guapetona, nos vemos
Irene

~D@nL!n~ dijo...

Lo noto! Lo estoy notando! esta llegando su gran final, la batalla decisiva!

Espero haya mucha accion y novedades inesperadas! Sorprendenos de nuevo!

Danlin, TKM!

MAP!