viernes, 10 de septiembre de 2010

Narrativa: Asesinato

Asesinato

Seguramente te preguntarás qué haces aquí.
Sí, sé que es extraño verme después de tanto tiempo y en esta situación en especial.
Entiendo perfectamente que debes de sentirte incómodo al no poder moverte y que las ataduras de manos y pies bien pueden estar lastimándote.
Sí, lo sé bien.
Estás confundido, pero todo tiene su razón. Simplemente dame un momento para explicarte.
Verás, mi vida era perfecta, no podía pedir más. Luego de vivir contigo durante 2 años, habíamos decidido casarnos y pensé que la suerte me sonreía, pero tanto como un día fuiste capaz de darme vida y felicidad, todo me lo arrebataste la noche antes de la boda.
Lo recuerdo bien. Dijiste “no puedo casarme contigo, soy demasiado joven, quiero disfrutar la vida…” y me dejaste así, destrozada y herida.
La enorme casa que prometía ser un dulce hogar para nuestra futura familia se descubrió de pronto ante mis ojos como un país lejano y triste, siendo yo su única habitante. Lo que antes fuera un conventillo lleno de pasos, risas, susurros y sueños; se muestra ahora cual laberinto de pasillos y habitaciones vacías.
Lo abandonaste todo. Por nada luchaste ni reclamaste. Muebles, adornos, libros y cd’s… todo quedó en mi poder, aunque no me interesaba, ni me interesa, ninguna posesión.
Recuerdo la época en que me sentía dichosa por tu amor. Ya nunca podré ser feliz de esa manera.
Hace ya 6 meses que la alegría desapareció y mi existencia se vio cubierta de sufrimiento y nostalgia sin igual.
No te importa, lo sé… si me miras y prestas atención es simplemente porque tienes miedo. El pánico se vislumbra en tu mirada.
Perdona si sonrío, es que me hace feliz verte así… siento que de a poco me estoy cobrando todo el sufrimiento al que me sometiste. Todo este tiempo, mientras yo me hundía en un abismo de dolor y agonía, vos salías a fiestas y juergas con tus amigos.
Mi familia y seres queridos intentaban aconsejarme, pero yo no tenía fuerzas ni oídos como para prestar atención.
Hasta que una tarde, hace más de un mes, tu propio hermano me dijo:
-Debes dejar de extrañarle… ya no te ama… murió en él el amor que te tenía y creo que lo mejor sería que le des sepulcro…
Y entonces comprendí algo importante: yo te amaba, te amo, con todo mi ser. Cada átomo, cada fibra de mi cuerpo siente, sufre, respira y vive sólo por ti… pero no te importa mi dolor, no te interesa en lo más mínimo. Y he llegado a la conclusión de que, mientras sigas viviendo, seguiré amándote; pero si mueres… creo con fe ciega que si mueres, si desapareces de la faz de la tierra y ya no hay forma de buscarte y encontrarte, si ya no queda luego manera de cruzarme contigo y caer víctima de tu mirada y tu simpatía, entonces podré dar entierro al amor que te siento.
Y todo estuvo claro… decidí que debía matarte si deseaba ser feliz nuevamente. Ya luego lo que tuve que resolver fue cómo hacerlo. Cómo consumar tu asesinato y salir victoriosa.
Durante varios días me dediqué a investigar. Necesitaba un lugar, precisaba de medios suficientes para lograr mi objetivo. La idea estaba clara y ya no había forma de arrancarla de mis pensamientos.
Como buena ingeniera que soy, diseñé una habitación de pánico. Un cuarto pequeño en el cual podrías pasar tus últimas horas de vida… con tiempo y paciencia, busqué y encontré el lugar ideal dónde instalar ese mágico espacio en cual mi mayor anhelo se concretaría. No tengo porqué explicarte la ubicación exacta. No tiene sentido.
En fin… la cuestión es que, ya con la habitación construida, debía esperar el momento adecuado. Tu hermano me comentó que tus padres y él irían a la fiesta de casamiento de unos amigos de la familia y que vos no pensabas ir… y la vida pareció entonces estar ayudándome.
Esperé a que tu familia se fuera. Entrar a la casa me resultó de lo más fácil. Sé que tu madre te mandó mil veces a arreglar la puerta del garaje, pero nunca lo hiciste. Ese lado haragán tuyo colaboró con tu sentencia. Sólo precisé un leve empujón, presionando sobre la bisagra y ¡zas!, la puerta se abrió sin hacer ruido alguno.
Llegué a tu alcoba y te encontré durmiendo plácidamente. Has estado saliendo toda la semana con tu grupo de amigos y ya el cansancio obró sobre tu cuerpo… el cansancio y el formol del pañuelo que pasé por tu nariz.
Así que, ya contigo completamente presa del sueño, me dispuse a trasladarte hasta la habitación de pánico que con tanta dedicación y esmero diseñé… esa fue la parte más complicada: cargarte hasta mi auto. Pero me valí de una carretilla y te trasladé desde tu cuarto al garaje, donde esperaba mi carro, como maravillosa carroza fúnebre, para llevarte donde tu última morada.
Conduje bastante tiempo… y acá estamos, hablando tan tranquilamente.
Disfruta de estos momentos, ya poco te queda…
No, no me mires así. No intentes convencerme de que te libere. No pidas que dé marcha atrás en mi plan. No trates de hacerme creer que volverás conmigo y seremos tan felices como antes.
Sé bien que no sucederá, que ese sueño de ser feliz a tu lado es sólo eso, un sueño.
Y lo peor es que comprendo perfectamente que esa persona dulce, tierna y encantadora que supe ser, morirá contigo.
Por tu trato, tu maltrato y tu desamor, me convertí en esto. En este monstruo frio y calculador que ha pasado noches completas tramando la muerte de su amor.
Ahora la Parca me ha dado la posibilidad de actuar por ella. Yo misma he anotado tu nombre en la lista y la guadaña se mueve ansiosa en mis manos.
Deja de hacer eso… deja de poner cara inocente y ya no llores más. ¿Ahora te importa mi felicidad? No, ni ahora ni nunca. Solo quieres salir a salvo de esta situación y eso no ocurrirá. Entiéndelo. Necesito seguir adelante. Necesito cerrar esta etapa y seguir…
Karim, por favor, compórtate. No hay vuelta atrás. Ya no. Nunca la hubo.
Cuando descubrí que nada valía para vos, que ese hombre dulce y amoroso que me prometía mil estrellas era simplemente un invento, un disfraz que te calzabas cuando estaba cerca de ti, mi mundo se desmoronó y yo misma muté a esto… a este ser que soy y odio ser…. Pero me conformo pensando que cuando cierres los ojos y el último respiro te abandone, me libraré de todo este pesar…
Ahora bien… no quiero matarte, quiero darte la libertad de decidir. En cuanto salga de esta habitación, cortaré el suministro externo de oxígeno. Así, pues, puedes optar por esperar a que tu cuerpo sufra la falta de aire o puedes tomarte el veneno que ves en ese frasco que está sobre la mesa. Claro, para beber el asesino elixir, deberás primero cortarte las ataduras… creo que podrás hacerlo, para eso está la navaja junto al frasco… vaya, ¿ves? Ahí tienes otra opción, puedes utilizar el filo de ese pequeño cuchillo para acabar con tu vida.
En fin… todo dependerá de ti. Ya queda en tus manos tu propio fin… no hay forma de que puedas escapar, eso te lo garantizo. Pero puedes optar por la forma que creas menos dolorosa o más rápida.
¿Qué más puedo decirte? Te amo, con todo mi ser… aunque suene enfermo de mi parte, porque seré responsable de tu deceso, pero es verdad. Te amo. Te amo lo suficiente como para estar dispuesta a matarte.
Quiero ser feliz. Por eso te preciso muerto.
Adiós, mi vida. Lamento que todo deba resolverse de esta forma.
Realmente lo hubiera dado todo por ser feliz a tu lado…
Nos volveremos a encontrar… ya no en esta vida, pero volveremos a encontrarnos, te lo aseguro…
Adiós, amor. Adiós…


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[…]En la madrugada del día 3 de agosto, la reconocida ingeniera Patricia Moré se presentó ante la Comisaria 1° de la ciudad y declaró haber tramado la muerte de su ex prometido. Fuentes oficiales aseguran que la Srita. Moré dijo no tener ningún remordimiento ante la muerte de Karim Brohum, quien fue encontrado sin vida en el lugar que, justamente, Moré señaló. […]


Bueno, este relato surgió de una actividad propuesta por la docente... a partir de una lista de imágenes, debíamos elaborar un texto policial, thriller, o lo que naciera de nuestras cabecitas...
Espero les guste ;)

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5 comentarios :

~D@nL!n~ dijo...

Ohhh me encantoooo!!!

No se de que parte estaria... me parece demasiado sadica Patricia, no hacia falta matarlo tampoco.... Pero el tio se merecia algo malo, eso si.

Danlin, TKM!

MAP!

Yess dijo...

Eso si que da miedo.

Aunque, te diré que me parece algo absurdo matar a alguien (alguien a quién amas) para ser feliz, y luego entregarte y acabar en la cárcel... Aunque claro, todo depende del concepto que ella tenga de felicidad.

Citu dijo...

Que mujer mas apasionada dios genial como manejaste el suspenso nena te mando un beso y te deseo un lindo fin de semana

irene dijo...

"Sé bien que no sucederá, que ese sueño de ser feliz a tu lado es sólo eso, un sueño."

Cariño que intensidad, que pasion, y mas aun que naturaleza tan fuerte y feroz, me encanto el cautiverio y todo esta genial, ademas el que me tengan en vilo todo el tiempo me encanta, ajajajaj
un beso mi niña, te mando un saludo desde el trabajo que en mi casa no tengo ya pc, jajaajaj
Nos vemos guapa

Mar... [b.S] dijo...

Me ha encantado!!! Nunca decepcionas verdad? je!.. Aunque me encanta el romance... uno de los géneros que disfruto son como este :D
Te quiero!
Besotes!