martes, 21 de septiembre de 2010

Capítulo 18: Custodia Eterna

Hollie se mostraba algo triste cuando di fin a la clase y los demás alumnos se dispusieron a seguir con su día en la universidad.
-¿Qué pasa?- pregunté preocupado al verla así, tan apagada.
-Nada. Es sólo que... El sabado debía dar un examen final...- respondió mirando al suelo.
-Y luego de lo sucedido el viernes a la noche, el sabado lo pasaste durmiendo...- dije pensativo. Me alegraba que aún tuviese tiempo para hacerse problemas por cosas tan sencillas.
Ella asintió, sin levantar la mirada.
-Mmm... Bueno, déjame eso a mí- repuse con entusiasmo- Ve a tu casa y estudia mucho. Mañana rendirás el examen...
Hollie me miró sorprendida y curiosa.
-Deja todo mis manos, de verdad... Tú sólo estudia- insistí.
Era fácil convencer a la profesora a cargo para que tomara el examen una vez más y eso nos ayudaría a todos. Tener a Hollie estudiando colaboraba con la tarea de entrenar a Alex sin que nadie lo supiera.
La mirada de Hollie se iluminó llena de esperanza y sonriendo se despidió, dejándome solo una vez más.
Maku apareció entonces.


-He estado pensando...- dijo haciendo una mueca- Si la Orden toma a Alex para entrenar, su educación llevará años. No podemos perder tanto tiempo...
Asentí, suspirando.
-¿Qué propones entonces?
-Usar nuestros poderes y transferirle el conocimiento desde nuestra memoria mágica- respondió despreocupado.
-Sabes que eso es peligroso, que él deberá descansar luego muchas horas a fin de recuperarse y que no podemos trabajar tú y yo a la vez...
-Si. Lo sé. Hay que armar una cuartada, buscar el medio para que Alex falte de su casa y nadie se preocupe... O... Podemos conjugar un doble.
Miré a Maku atónito. Mi compañero estaba planteando la idea de romper mil y una reglas de la Orden a fin de lograr incorporar a Alex a nuestro bando.
Suspiré. Él tenía razón. Llegados a este punto no podíamos hacer otra cosa.
-Haremos un doble- dije mordiéndome el labio inferior- Pero lo haré yo. Puedo valerme de mis recuerdos y de los recuerdos de Hollie para generar un clon de Alex capaz de engañar a su familia y amigos.
Maku sonrió entusiasmado.
-Bien. Yo le trasferiré todos mis conocimientos y cuando el Alex falso esté bien formado, cambiaremos papeles... Tomaré tu aspecto y estaré en clases y con Hollie y nadie sospechará nada...- dijo, sonriendo.
Admiraba el entusiasmo y la confianza de Maku. Era bueno contar con compañeros como él y sus ideas no eran tan malas después de todo...


-Bien, hoy a la noche comenzaremos. Ahora tengo otra clase.- dije mirando mi reloj.
-Suerte con eso... Yo iré a cuidar de Alex y Hollie. Karim anda cerca y no me gusta para nada...- repuso mi compañero negando con la cabeza en un típico gesto suyo.
Mientras sonreía, lo vi desvanecerse y un nuevo grupo de alumnos llegó unos segundos más tarde.
Otra vez debía actuar mi papel de profesor...


La clase terminó y salí en busca de Alex. Él debía estar en el gimnasio, entrenando.
Comprobé que no estaba equivocado en lo absoluto, al encontrarlo haciendo abdominales en una gruesa colchoneta. Al verme, se puso de pie y asintió en silencio.
Salimos caminando hacia el estacionamiento. Había pocos alumnos a esa hora y nadie reparó su atención en ver a un alumno junto a su profesor subir a un auto y emprender viaje.


-¿A dónde vamos?- preguntó Alex.
-Toma la avenida principal y conduce hasta salir de la ciudad.- expliqué suspirando.
En pleno campo, entre zonas de cultivo y cría de ganado, una casa se mostraba en apariencia abandonada.
Llegamos hasta el establo principal, donde Maku nos esperaba ya preparado para comenzar con todo.
Nestor estaba cuidando de Hollie y otros más vigilaban la zona, por precaución.
Alex me miró en silencio, aguardando una explicación.


-Hay mucho para contar. Creo que lo mejor es empezar con el proceso de transferirte nuestros recuerdos. Evitarás así meses y meses de entrenamiento y comprenderás muchas cosas...- indiqué mientras entrábamos al lugar.
Maku había terminado de hacer un sello de protección en el suelo y nos miraba tranquilo.
-Alex, sé que buscas respuestas... Este proceso llevará varias horas, pero lograrás entender y saber todo...- dijo mi compañero sonriendo.
-Sí, así es. Mientras tanto, yo me encargaré de generar un doble para que te suplante. Nadie notará tu ausencia- expliqué suspirando.
Alex nos miró durante varios minutos, meditando nuestras palabras.
-Bien... Confío en ustedes, estoy en sus manos...- el muchacho se veía resuelto y confiado.
Sonreí y, prometiendo regresar a la noche, dejé a solas a Maku y a Alex para que diera inicio el conjuro.


Yo debía ir a visitar a la profesora de Hollie para convencerla de que mañana fuera día de examen.
Luego, pensaba hablar con Hollie y explicarle lo de su hermano.
El doble de Alex debía llegar a la casa antes del horario de la cena, también debía ocuparme de eso...
Suspiré. Serían días bien largos y fatigantes de ahora en más, pero todo fuera por terminar con Bakan de una buena vez.
Quería salvar a Queila y Hollie, destruir a nuestro enemigo y lograr la paz al menos por un tiempo... ¿Era mucho pedir?

2 comentarios :

~D@nL!n~ dijo...

Fabuloso!

Esta rebien los planteamientos! a ver como se resuelve!

Por cierto, me pico la curiosidad : que modelo de movil tienes?

Danlin, TKM!

MAP!

INFECTADA X dijo...

Genial, Erzengel. Eso de los clones me encanta. ¿Cómo se te ha ocurrido, chiquilla? Esto suma ficción, acción y magia. Espero esos entrenamientos. Me encanta!!!