sábado, 7 de agosto de 2010

Capitulo 14: El Corazón de Sophía

Sophia dormía intranquila, aferrando entre sus manos la mano de Javier cuando Nana y Danlin abrieron la puerta de su habitación en el hospital.

Danlin corrió a abrazar a su hermana mientras el médico se ponía de pie, soltaba con cuidado a su paciente y caminaba hacia Mariana. La joven entendió rápidamente que él quería hablar con ella a solas.

-¿Qué pasa?- preguntó, ya en el consultorio- ¿Qué le ocurre a Sophia?
-Ella tiene bronquitis... Estuvo caminando bajo la lluvia y tomó frío, por eso está así... Tiene fiebre, pero ya está siendo tratada. Los análisis de sangre indican que no hay infección bacteriana, eso es bueno. Ahora debemos esperar a que despierte...- respondió Javier, suspirando. Mariana asintió, en silencio.
Ella notaba algo extraño en el médico y no dudó en preguntar:
-Bien... Ahora dime la verdad, ¿Qué ocurre? Mi amiga adora caminar bajo la lluvia, pero siempre con impermeable o abrigo y tú estás muy raro... ¿Qué pasó?...
El médico cerró los ojos, haciendo una mueca de dolor, había demasiado para contar, pero confiaba en Nana y precisaba descargarse con alguien.
-Bueno... Todo comenzó ayer, al mediodía...

Danlin miraba atenta a su hermana cuando Francisco abrió la puerta de la habitación con sumo cuidado. El muchacho reprimió un gesto de dolor al ver a Sophia envuelta en cables y con monitores por todos lados.
La joven no sólo era la mejor amiga de su hermana, él la veía como otra hermana más, esa amiga mayor a quién podía acudir siempre y verle así, tan grave, le preocupaba mucho.
Evitando hacer ruido, Francisco caminó hasta situarse junto a Sophia, en el lado opuesto a Danlin.
-Ella va a estar bien...- susurró, al notar la mueca de tristeza en el rostro de Danlin.
-Lo sé... Sólo que, me duele verla así...
-No te preocupes... Yo estoy aquí y pienso acompañarte-murmuró el muchacho mientras caminaba hacia la joven y la abrazaba fuerte-Nunca olvides que puedes contar conmigo...

Sophia abrió lentamente los ojos y se encontró con aquella imagen.
Un muchacho de piel bronceada y físico marcado abrazaba a Danlin, que le miraba sorprendida.
-Vale... Uno aquí, enferma... Y ustedes haciendo el tonto...- susurró sonriendo. Danlin y Francisco se separaron inmediatamente y se acercaron a Sophia; él sonriendo, ella con las mejillas coloradas.

-Cielos... ¿y te besó? ¿y te dijo que te amaba?... Esto es...- Nana sonreía sin ocultar su entusiasmo- Y luego tú te le declaraste... No me sorprende la respuesta de Sophia...
Javier miró a Mariana sin poder creer lo que escuchaba.
-¿No te sorprende? ¿Nada de esto?
-No- Nana se encogió de hombros- Nada me sorprende. Es obvio que la quieres, se nota desde lejos. También puedo ver fácilmente que ella te quiere... Sé que suele hacer cosas raras cuando tiene fiebre y respecto a su reacción cuando le dijiste que la amabas... Bueno, si, es propio de ella y de esa maldita coraza que creó para protegerse de idiotas como Quimey...
El médico no lograba aún digerir mucho de lo que Mariana decía.
-Vamos... No te preocupes, pudiste romper las defensas de Sophia y ganar su amistad. Te será l ahora el resto del camino... Ya veras...
Nana se notaba muy entusiasmada ante la idea de ver juntos a Javier y su amiga.
-Sólo que aún no entiendo... No comprendo la actitud de Shia... Y no quiero más problemas, Sophia no merece estar mal...
-Me gustaría poder ayudarte con eso...-replicó la abogada, suspirando- Yo también trato de alejar los problemas de Sophia... Por el momento su padre lleva las de ganar en el juicio que nos está haciendo... He logrado detener el proceso un poco poniendo la salud de Sophia como escudo... Pero no sé cuanto tiempo más el juez atenderá mis pedidos... Y...- un llamado a la puerta del consultorio impidió a Nana continuar hablando.
Javier suspiró y se dirigió hacia la puerta, ni bien la abrió supo que la vida daría un giro importante. Shia le miraba sonriente con un bebé de apenas semanas en sus brazos.
El médico volvió su rostro, preocupado, hacia Nana que miraba a esa mujer con ropas ajustadas y al bebé que cargaba imaginando la reacción de Sophia y deseando que esto no fuera lo que parecía ser.

-Y bien... ¿dónde están mis chocolates?- inquirió Sophia con una sonrisa, mirando a Francisco pícaramente. Ella había notado la forma en que él miraba a Danlin... Ya hablarían sobre eso ni bien estuviera libre de todos los cables y monitores a que se veía atada en esa cama.
-Tus chocolates están en casa... Nos llamaron diciendo que estabas internada y vinimos preocupados por ti. No pensé que sería preciso traerte los dulces aquí...- respondió el joven fingiendo enojo y fastidio.
-Vale, vale... Esperaré... Ahora, díganme, ¿qué hay de nuevo? ¿me he perdido algo interesante?- preguntó Sophia, sin dejar de sonreír.
-No... Sólo lo que ves... El regresó transformado en esto...- dijo Danlin señalando al muchacho- Y estuvimos muchas horas hablando sobre las muchas cosas que hizo en su viaje...
-¿Puedes creer que Danlin no me escribió ningún mail pensando que yo me enojaria si ella me contaba que se había mudado a nuestra casa?- preguntó Francisco riendo y Sophia levantó una ceja mientras respondía:
-Hey... No peleés a mi hermanita... Y yo también estaba preocupada por tu reacción... Tal vez no te resultaba buena idea tener a alguien más en la casa... Pero me alegra ver que te gusta...
Danlin abrió grandes los ojos ante las palabras de su hermana.
-¿Qué? Él está contento de tenerte en su casa... Sólo señalo eso...- se defendió la joven- Ahora, hermanita, dime ¿qué tal tus exámenes?
Danlin suspiró, feliz ante el cambio de tema de Sophia.
-Bueno, el escrito de Física fue bien difícil...

-Shia... ¿qué haces aquí?- inquirió Javier sorprendido.
La muchacha sonrió mirando al bebé que llevaba en brazos mientras Nana se acercaba a la puerta y susurrando un "hasta luego" dejó al médico sólo para enfrentarse a su ex. Ahora debía estar con Sophia, su amiga le necesitaba. Pero Javier... Y su ex... Y ese bebé...

Nana iba pensando en todas esas cosas cuando de pronto se tropezó con una niña. Alguien que a lo sumo debería tener la edad de Danlin.
-Perdona, yo...- su disculpa quedó a medias.
La chica con la que había tropezado la miraba avergonzada. Y ella no podía dejar de observarle... Era... Era tan parecida a Sophia. Su cabello, sus ojos, la forma de moverse. En verdad esa desconocida le recordaba de manera sorprendente a su amiga cuando tenía esa edad... Antes de que Mariana dijese nada, la joven sonrió tímidamente y se fue a paso rápido. Eso si que era extraño... Algo más para las locuras que traía el día.
Nana suspiró, tratando de aclarar sus ideas... Sophia necesitaba estar bien. Ella, como su amiga y tutora, vería que eso sucediera...

-Shia... ¿qué haces aquí?- inquirió Javier, molesto y preocupado a la vez.
-¿Así me recibes? Yo que vengo sonriente... Mira que te has puesto malo...- replicó la joven sonriendo provocativamente.
El médico hizo caso omiso a las palabras de Shia y volvió a preguntar:
-¿Qué haces aquí?
-Bueno... Venía a presentarte a Juan Javier, tu hijo...

-¡Nana! Ya sólo faltabas tú... ¿Dónde estabas?- preguntó Sophia sonriendo ni bien vio a su amiga abrir la puerta.
Francisco estaba sentado en un sofá y Danlin se había acomodado a los pies de la cama.
Mariana miró a Sophia y trató de sonreír, pero mucho no logró. Su amiga estaba allí, tan alegre, recuperándose de la bronquitis... ¿Cómo podía ella darle malas noticias? Además... Tal vez sólo eran ideas suyas, un malentendido... Era preferible que Javier lo explicara...
-Pues estaba hablando con tu médico... Me explicó los detalles de tu internación...- dijo al fin, controlando el tono de voz.
Sophia entrecerró los ojos. Algo no cuadraba...

-¿Mi hijo?- inquirió Javier mirando atónito al bebé.
-Si... Cuando te dejé estaba embarazada de dos meses... Me enteré luego... Nació hace poco más de un mes...
-Pero...- Javier no sabía qué decir ni qué pensar- ¿Por qué debería creerte? ¿Por qué vienes recién ahora a buscarme? No puedo confiar en ti, no después de lo que me hiciste.
-Es tu hijo... Si no me crees, puedes hacer la prueba de ADN... Es tuyo...- afirmó Shia- Y si regresé es porque quiero estar contigo, quiero que formemos una familia... Ese era tu deseo, ¿recuerdas?
-Dios...- el muchacho sólo podía pensar en Sophia, sentía que con esto la perdería por completo.

-Vale... Debo pedir disculpas... Mi actitud fue muy infantil, debí de cuidarme mejor...- susurró Sophia, pensando que Nana la regañaría.
-No te preocupes, sé que no lo hiciste a propósito...- dijo su amiga y Sophia comprendió entonces que Mariana sabía más de lo que decía.
-Gracias por tu comprensión- ante las palabras de Sophia, Nana sonrió. Eso significaba sólo una cosa: Mariana esperaba ansiosa escuchar todos los pormenores de lo ocurrido y la sonrisa con que Sophia respondió significaba que atendería a cada pregunta de su amiga.

Llegó entonces Javier con la mirada pérdida y una mueca de preocupación en su rostro.
-¿Qué pasa?- preguntó Danlin, temiendo lo peor.
Shia apareció detrás, con el bebé en brazos y con un pequeño papel en sus manos.
-Toma, Javier... Cambié de número telefónico y tal vez te surjan ganas de hablar sobre tu hijo...- dijo sonriendo frente a todos los presentes en la habitación. Javier miró a Sophia y alcanzó a ver una mueca de dolor antes de que la joven ocultara sus emociones debajo de una máscara de indiferencia.
Francisco y Danlin dirigieron su mirada a Mariana, que suspiraba entristecida.
-Chicos, vamos... Creo que el doctor Sucre quiere hablar a solas con Sophia...- dijo la abogada, abriendo la puerta que Shia había cerrado al irse y esperando a que su hermano y Danlin hicieran caso a sus palabras.

Sophia miraba a Javier sin decir palabra alguna. No tenía fuerzas para hablar. Apenas si podía mantenerse firme y dejar escondido su dolor y enojo.
El médico suspiró mientras la puerta se cerraba y él y su paciente quedaban solos.
-Tengo que hablar contigo...- dijo en murmullos, mirando con nostalgia a Sophia.

4 comentarios :

..Black Space.. [Mar..] dijo...

wou! un hijo!!! dios y me tengo que esperar hasta el prox sábado? noooo!!¿Por que me torturas hermanota? jejej gran capi!
tqm!
Besos!

Teles dijo...

Oh my God! Erz me quedé alucinada!!! pruebas de ADN ya!! please, que no me fio nada de Shia...menudo bicho!!! Me encantó el capi si si, y se me va a hacer la semana hiperlarga esperando la conversación entre estos dos!!
Un beso
T.

Alexander Ulloa dijo...

Hola, vengo a desearte una hermosa semana
y comentarte que ya he publicado la segunda parte
de mi novela...espero que te guste, te dejo el link

http://creatividadyletras.blogspot.com/2010/08/regreso-casa-parte-2.html

Un abrazo, un beso y mi amistad...

Alexander♥

NaNaCullen NTLS* dijo...

morireee :( te amo manita ya ando por aca again!