lunes, 14 de junio de 2010

Capítulo 11: Custodia Eterna

-Reuen...- susurró una voz grave que yo bien conocía mientras iba corría a casa de los padre de Queila.
Maku y yo giramos a la vez y descubrimos a Nestor que nos miraba preocupado junto a un árbol, a un costado del camino.
-Nestor... Íbamos a buscarte...- dije, tratando de calmar mi respiración agitada por la carrera.
-Si, pude sentirlo y decidí buscarlos antes de que llegasen a casa. Calipso está muy débil y quiero ahorrarle dolores...- explicó entrecerrando los ojos.
-Siempre pensé que una vez que logramos la inmortalidad nada puede afectarnos, salvo los poderes de otro de los nuestros...- murmuró Maku, con tono pensativo.
Nestor suspiró y asintió, replicando:
-Si... Así ocurre los primeros siglos... Pero Calipso y yo ya tenemos más de 800 años y todas las cosas que vivimos nos han lastimado demasiado... Ver a nuestra perecer sin poder ayudarle fue algo terrible para mi mujer, y su salud ha disminuido notablemente por el dolor de haber perdido a Queila. La magia nos da el poder para ser inmortales, pero el amor bien puede matarnos si sentimos su falta...
Maku asintió, mirando fijamente a Nestor, mientras yo observaba el camino con aire distraído.

-Vamos... Debemos regresar a la ciudad. Quiero ver a Hollie, quiero verificar algo...- dijo Nestor, sacándome de mis pensamientos.
Los padres de Queila tenían mucho poder, tanto que podían sentir cuando alguien pensaba en ellos... Y si prestaban atención, también podían entender esos pensamientos.

Así, comenzamos nuevamente a movernos a la máxima velocidad posible, dirigiéndonos directo a casa de Hollie.
No entramos al edificio, Nestor no lo precisaba.
Simplemente permanecimos fuera, sin permitir que los ojos humanos pudiesen vernos.
Luego de varios minutos, Nestor suspiró.
Dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la casona donde yo habitaba...
-¿Y?- preguntó Maku, movido por la curiosidad.
-Espera a llegar a la casa, allí podremos hablar tranquilos y sin testigos...- respondió el padre de Queila con tono grave.

No hice más que cerrar la puerta que Nestor ya estaba invocando un conjuro para cerrar el lugar y lograr que nadie escuchase o viese nuestras actividades.
-Bueno...- dijo, suspirando nuevamente- La situación es compleja, pero su interrogativo tiene respuesta simple... El cuerpo de Hollie tiene el espíritu de Queila... Pero también el espíritu propio de Hollie... Aprendieron a convivir dentro de un mismo cuerpo y cuando sentimos que esa joven no es Queila es porque en verdad no lo es... Lo que vemos es al espíritu de Hollie expresándose plenamente... Y otras veces nos sorprendemos de ver en Hollie rasgos muy propios de Queila y es cuando en verdad Queila se está mostrando.
Maku y yo nos miramos fijamente. Muchas veces ambos habíamos llegado a pensar algo semejante, pero creíamos que eran sólo tonterías nuestras y que eso no era posible.
Nestor suspiró una vez más, mientras comenzaba a caminar por la sala, hablando en voz baja:
-Supongo que cuando hiciste el conjuro, Reuen, ya el espíritu de Hollie estaba en el cuerpo y simplemente aceptó la esencia de Queila, permitiendo que ella no muriera ese día...- dijo, encogiendose de hombros.
-Si, lo mismo pienso- corroboré-Ahora... ¿Eso no traerá problemas en Hollie?
-Si... Muchos... En algún momento será necesario para Queila salir de ese cuerpo y tomar uno sin alma alguna, sólo así podrá enfrentar a Bakan... El espíritu de Hollie no tiene poder alguno y eso anula las capacidades de Queila... Debemos pensar qué hacer... Antes de que la fuerza de Queila expulse el alma de Hollie del cuerpo, antes de que otra familia se vea afectada por el dolor y la tristeza...- Nestor había dejado de caminar y hablaba con los ojos cerrados.
Yo había vivido muy de cerca su agonía, al no poder estar cerca de su hija y verle crecer en brazos de otros padres.
En verdad era entendible si Calipso había enfermado gravemente. Tanto dolor era insoportable...
Yo mismo había deseado que la tierra se abriera y me tragase, herido como estaba ante la falta de Queila.

-Ahora la pregunta es ¿Cómo hacemos para que Queila salga de ese cuerpo? ¿Y dónde encontramos otro cuerpo para ella?- inquirió Maku, recostado en el marco de un ventanal.
Nestor y yo nos miramos.
Si. Eran buenas preguntas. Y bien difícil sería dar con las respuestas...
Cerré los ojos. Ahora, quién suspiraba perdido en mil ideas era yo, mientras Maku y Nestor estaban sumergidos en sus propios pensamientos tratando de responder tamañas cuestiones.

1 comentario :

~D@nL!n~ dijo...

Vaya... asi que, o Queila o Hollie eh?!

Pues creo que me quedo con Hollie, ademas, es su cuerpo...Aunque..., que le pasara a Reuen? si ya no es Queila, ni tiene nada qe ver con ella... seguira custodiando a Hollie?

Danlin, TKM!

MAP!