jueves, 13 de mayo de 2010

Capitulo Final: Hasta que el tiempo deje de transcurrir...

Wa!!! otro bebé se me va... gracias a todos por haberme acompañado!!!
Ya regresaré en unos días con nuva historia!!!!


Cuando Sasha apareció de entre el humo, viva, sana y salva, no pude evitar sonreír.

-Sabíamos que debíamos darte una oportunidad para demostrar de qué lado estabas... Nunca disparamos en verdad a Noah, tú eras el objetivo. Ahora eres un Ángel Caído... Tuyo es el deber de alcanzar la Luz y obtener tus alas blancas...- dijo Kuno y en su rostro asomaba una sonrisa.
Kiara miró a los Demonios y agregó:
-Bien... Ahora, quedan ustedes, muchachos, lamento decir que es nuestro deber exterminarlos...

Entonces Lucifer gruñó... Y todos en el claro pudimos escuchar su rugido.
Le miré fijamente y caminando a paso lento comencé a acercarme a él.
Necesitaba enfrentarle, precisaba darle una oportunidad, aún si él no la tomaba, quería sentir que lo había intentado todo. Lucifer tampoco me quitaba la mirada de encima. Era como si en aquel lugar sólo estuviéramos él y yo.

-Por favor... No cometas más errores...- supliqué.
Mi hermano sonrió con malicia y replicó:
-Yo no cometo errores. Noah es mío... Debe ser mío... Y todos los que se opongan caerán...
Chasqueó sus dedos y agregó:
-Muchachos... Sólo me importa el humano... Hagan lo que quieran con los Angeluchos estos y con la tonta humana que lo acompañan...

-Hermano... Por favor...- pedí con mirada suplicante. No podía tolerar que hiciera esto. ¿Cómo podía alguien tan cálido y bueno convertirse en este ser frío y maligno?
Sus risas me golpearon más fuerte que el peor puñetaso mientras decía:
-¿Hermano? Hace tiempo que dejé de ser tu hermano... El día que tu camino y el mío se separaron, nuestro lazo se cortó...
Otro chasquido de sus dedos hizo que los Demonios dieran comienzo a la batalla.
Ángeles y Demonios luchaban encarnizadamente.
Los refuerzos que habían llegado con Kiara y Kuno eran de mucha ayuda en verdad.

Podía darme cuenta de lo lejos que Lucifer y yo estábamos respecto de los demás porque los sonidos de la pelea llegaban distantes. Igual, mi sentido del oído no era del todo exacto, porque toda mi atención estaba volcada en él, mi descarriado hermano, que me hacía frente con mirada asesina.

No luchabamos como los demás. Mi espada en mi mano esperaba ser utilizada. Las garras de Lucifer se dejaban ver peligrosas. Pero sólo nos mirábamos fijo, a la espera del primer movimiento del otro, así, en perfecta quietud.
Hasta que Milena gritó con todas sus fuerzas y todos reaccionamos dejando de lado lo que estábamos haciendo y atendiendo a lo que había sucedido. Tomó poco tiempo entender que Noah había actuado con valentía y estupidez.
El muchacho se había suicidado para salvar así al mundo del peligro que representaba caer en malas manos.
Pero ahora Milena quedaba sola y a la deriva.
Y aún si su muerte era justificada, era suicidio y su alma debía pagar las consecuencias...

En eso pensaba cuando escuché a Lucifer gritar con toda su furia:
-¡No! ¡Maldición!... Pero... está bien... Ya encontraré otra llave... Puedo conformarme con las miles de vidas que exterminamos. Ya no queda en el mundo niño alguno. Todo humano menor a 12 años fue muerto por nuestras manos. Y todo adulto que quiso frenarnos murió también. Las heridas que causamos al mundo se sentirán durante centurias... ¿Qué dirán los humanos cuando pase la conmoción? Seguramente preguntarán porqué su Dios no les protegió... ¿Quién responderá a las preguntas sobre las batallas que se han visto en todo el mundo?... Muchos de sus queridos humanos perderán la fe y nos buscarán
a nosotros en vez de a ustedes... Ese fue mi movimiento para cubrir mis apuestas... Y miren, me ha resultado...

Escucharle decir todas esas barbaridades me hizo enfurecer.
Nada quedaba en él del muchacho que había conocido. Nada en Lucifer era salvable. Él que había acabado con una vida humana porque habían osado jugar a ser Dios, él mismo ahora arrancaba vidas sin remordimientos.
Peor... ¿Había logrado exterminar a todos los niños? Era posible, lo sabía bien. Habían tenido minutos de ventaja, incluso más, para hacer de las suyas. Y no debía olvidar que los Demonios podían empujar a los humanos a cometer atrocidades. Sin ir más lejos muchos de esos niños habían muerto en manos de sus propios familiares por diversión de algún maldito ser...
La furia me enceguecía y con un gruñido salté sobre el autoproclamado Príncipe de la Oscuridad sin pensarlo dos veces.

El sonido de espadas chocando me dio a entender que los demás habían hecho lo mismo que yo y todos luchaban sin descanso.

Mi espada danzaba sola en el aire, generando múltiples heridas en Lucifer.
Pero la pelea estaba igualada, sus garras también atacaban sin par, y tanto mi cuerpo como el suyo mostraba rasguños y cortes de distinta profundidad.
Era tal mi enojo, que sólo pensaba en ponerle fin a su existencia.
No podía tolerar verlo así, tan maligno y feliz de esa maldad. Yo había sido testigo de su antigua vida, su vida de Luz y bien... Éste no era mi hermano. Parecía más bien como si alguien hubiese usurpado su cuerpo y actuará así a propósito...

Mis alas se agitaron mientras las plumas se volvían tan fuertes como el acero. Me movía veloz como el viento, dando ataque tras ataque, procurando marear a Lucifer y hacerle perder la concentración.
-¿Sabes? Has llegado a un punto donde ya sólo me queda matarte. Hermano, me estás empujando a cometer un hecho doloroso para mi... Pero no puedo tolerar verte vivo... No así...- dije, mientras mi espada se clavaba en su costado derecho.
Lucifer giró, para defenderse y blandi mi espada con fuerza, cortando de raíz su ala izquierda.
-Y lo peor de todo... Es que aún con todo lo que has hecho, te amo, hermano... Y yo... Yo te perdono por lo que has hecho y deseo que encuentres la Luz...- dije, con voz entrecortada.
El ala de Lucifer cayó al piso y para mi sorpresa, no eran escamas los restos con los que el viento comenzaba a jugar, sino plumas negras, brillantes y oscurísimas plumas negras.
Como las que había mostrado el día que abandonó el bien y se convirtió en lo que ahora era...
Inmerso en mis ideas, tratando de entender qué había ocurrido, no me percaté del ataque de Lucifer.
Él llegó por detrás... Sus garras apretaron fuerte mis alas y con un fuerte tirón, las arrancó así, sin más.
El dolor que sentí no tenía comparación. Me fue imposible contener el grito...
Sé todos pudieron oírlo. Era desgarrador y lastimero. Una expresión surgida desde lo más profundo de mi ser, frente a ese dolor que no podía contener.
Un ardor me recorría toda la espalda y mi vista comenzó a nublarse, estaba perdiendo mucha sangre...
Las fuerzas me fallaron y caí de rodillas.
Estaba vulnerable, tan débil como nunca antes y Lucifer bien podía matarme si así lo deseaba, él respiraba dificultosamente, pero tenía menos heridas que yo... Si se esmeraba, podía matarme fácilmente.
Aunque no me dejaría vencer fácilmente...

No sé qué verían aquellos que nos observaban, si acaso alguien nos estaba mirando.
Pero nunca olvidaré el tono arrogante en la voz de mi hermano cuando dijo:
-Pide clemencia y te perdonaré la vida...- su sonrisa brillaba sin par.
Con las pocas fuerzas que me quedaban, dije en susurros:
-Yo... Yo...
Lucifer estaba cerca, pero no alcanzaba a escuchar mi voz, por lo que acortó la distancia acercándose a mi con gesto curioso.
Ésta era mi oportunidad...
-Yo... Yo...- dije, como dudando, mientras apretaba fuerte la enpuñadura de mi espada- Yo nunca te pediré nada...
Me movi tan rápido como me fue posible. La adrenalina fluía por mi cuerpo. El último intento por salvarme...
Mi espada encontró pronto un blanco fácil... Las manos de Lucifer cayeron sin vida al suelo.
Mientras el se retorcía del dolor, comencé a rezar por su perdón, pidiendo que encontrara el camino correcto... Movi mi espada nuevamente y su otra ala también se separó de su cuerpo.
Sin dejar de rezar en murmullos, vi cómo las escamas de esta ala también eran reemplazadas por plumas negras y sonreí.
Con cada palabra que nacía de mis labios, mi hermano se veía más y más débil.
Recién ahora me pregunto ¿donde estaban todos los demás?, ¿Por qué nadie vino a defenderle?
En ese momento no lo pensé, sólo actúe.
Blandi mi espada por última vez...
Cerré los ojos mientra lo hacía. No quería mirarle. Ése no era mi hermano...
"Por favor... Sólo... Denle otra oportunidad" pensé y escuché el sonido de su cabeza al tocar el suelo. Abrí los ojos y observé las llamaradas azules se cubrían su cuerpo. Sonreí, aún había una luz de esperanza para él.

Caí de rodillas, no podía pensar en nada más. Sentía frío, como nunca
antes, y podía sentir como si me estuviera hundiendo más y más profundo. Ya no quedaban fuerzas en mi para más nada. Mis ojos cerrados parecían no querer abrirse...

No sabía qué había ocurrido con los demás.
Sólo me sentí a salvo cuando Sofía me abrazó con fuerza y creí percibir el roce de sus labios, pero no puedo asegurarlo, estaba demasiado ido en aquel momento.
Sentía cansancio. Sueño... Quería dormir...
-Creo que ganamos...- dije, tratando de sonreír y aún con los ojos cerrados.

Distintas voces de dejaron oír, murmullos a montón sonaban cerca mío.
No sabía exactamente de qué iba la cosa, pero pude escuchar a Damir diciendo:
-Si... Se fueron... Porque pudimos matar a Lucifer...
Con el mayor de mis esfuerzos abrí los ojos y susurré:
-Pero algún otro Demonio tomará su lugar... Ya verán...
A nadie dije lo que había ocurrido con Lucifer. Ya lo explicaría luego, cuando estuviera mejor...

Ahora... Sólo concentraba mis fuerzas en sobrevivir... Sofía esperaba verme bien, le había prometido compartir toda mi existencia a su lado. Y debía recuperar fuerzas pronto, el mundo precisaba de tantos Ángeles como fuesen posibles.

Me dejé ir por los mares de la inconsciencia. Sabía que cuidarían de mi, y me ayudarían a sanar.
Luego, el mundo volvería a ser mi segundo hogar y podría compartir mi tiempo con Sofía y mis amigos...
Pero eso sería luego...
Ahora debía recuperarme.
Ya tendría luego todo el tiempo del mundo para hacer todo lo que deseaba...

1 comentario :

~D@nL!n~ dijo...

Oh... otro relato que se finaliza.... que penita...
Pero de solo pensar en los que vienen despues, se me suben las ansias!

Espero que pronto llegue esos grandes momentos!

Danlin, TKM!

MAP!