martes, 11 de mayo de 2010

Capitulo Final: Batir de Alas...



Pero no hubo gritos de alegría. Demasiadas vidas se habían perdido. Demasiados inocentes habían caído víctimas de los Demonios.
Al menos por un tiempo habría paz...

-Bueno... debemos llevar a todos los Ángeles heridos a un lugar a salvo para que sanen sus heridas...- dijo Sofía, mientras Reuen le ayudaba a cargar a Erzengel que se encontraba inconsciente.
Poco a poco, los Ángeles de Luz emprendieron vuelo a cumplir distintas tareas...
En todas partes del mundo les necesitaban.

Damir y Sasha permanecieron junto a Milena, pensaban cuidar de ella un tiempo más, acompañándola en su dolor... Ambos esperarían a que Erzengel sanara y verían qué hacer luego...
-Siento que me voy a aburrir bastante sin tener Demonios que exterminar...- dijo Damir, haciendo una mueca.
Milena y Sasha estallaron en risas.
-Cierto... la noche que te conocí venías de matar a uno...- dijo Milena, pensativa.
-Te equivocas... era un Humano recién convertido... Eso no me divertía para nada...
-Ah... vale... quiero conocer esa historia...- replicó Sasha- Cuéntenme cómo es que llegaron a encontrarse...
Milena y Damir se miraron y sonrieron.
-Es una larga historia...- dijo el Ángel de Luz.
-Tengo todo el tiempo del mundo- repuso Sasha.
-Bueno.. comenzaré yo...- dijo Milena- Verás, era de noche....

Lentamente los Ángeles y la humana se alejaron del campo de batalla, caminando tranquilos, ríendo de vez en cuando, pensando en el mañana que vendría...
En el claro, solo quedaban los cuerpos de sus compañeros caídos en la lucha. Ellos no recibirían lagrimas, no las precisaban, porque en verdad no estaban muertos...


En el horizonte la luna se elevaba...
Sería una noche tranquila... hacia milenios que Damir y Sasha no veían una noche asi... Una noche sin peleas ni matanzas. Una noche sin Demonios con quienes combatir...

Ha!!!... mi bebé se me va... gracias a todos, de verdad, de todo corazón, gracias por haberme acompañado en estos casi 6 meses con este, mi primer fic...
Realmente me duele dejarle ir... pero ya es tiempo... Gracias por haber estado y ser parte de su crecimiento... gracias por su compañía y comentarios!!!! La semana próxima tendrán el epilogo... Espero su opinión!!!!



Damir y sus compañeros observaban a Sasha sorprendidos. Sentían un profundo dolor al verla sufrir.
Los Demonios se mofaban de ese sufrimiento y gruñían, listos para pelear.
Pero los otros Ángeles de Luz, los que habían llegado junto a Kuno y Kiara, sonreían de forma extraña. Ellos se movían mirando a Sasha, como si esperaran algo más, como si supieran que algo iba a ocurrir.
Porque Sasha no murió, como pensaban muchos que sucedería. No, Sasha no había muerto. Muy por el contrario, cuando el humo se desvaneció, Sasha se mostró tan sana y llena de vida como siempre... Sólo que... Ya no tenía alas.
Sus alas de plumas negras habían desaparecido.

-Sabíamos que debíamos darte una oportunidad para demostrar de qué lado estabas... Nunca disparamos en verdad a Noah, tú eras el objetivo. Ahora eres un Ángel Caído... Tuyo es el deber de alcanzar la Luz y obtener tus alas blancas...- explicó Kuno sonriendo.
-Bien... Ahora, quedan ustedes, muchachos, lamento decir que es nuestro deber exterminarlos...- dijo Kiara a los Demonios que estaban más y más cerca.

Lucifer gruñó... Su rugido se sintió en todo el claro...
Damir se movió veloz y llegó donde Sasha. Junto a ella, Gabriel y muchos más, armaron una barrera alrededor de Noah y Milena.
Los demás Ángeles se pusieron en guardia.
Erzengel miró a Lucifer y comenzó a caminar hacia él. El Primer Nacido se movía despacio, no pensaba en los Demonios de alrededor, sólo en el Príncipe de la Oscuridad, su hermano, que le miraba también fijo.

-Por favor... No cometas más errores...- pidió.
-Yo no cometo errores. Noah es mío... Debe ser mío... Y todos los que se opongan caerán...- replicó Lucifer.
Con un chasquido de sus dedos, los Demonios sacaron sus garras y miraron a su líder.
-Muchachos... Sólo me importa el humano... Hagan lo que quieran con los Angeluchos estos y con la tonta humana que lo acompañan...- indicó el supremo maligno.

-Hermano... Por favor...- pidió Erzengel, como si con esas palabras pudiera detenerle.
Lucifer estalló en risas y sólo dijo:
-¿Hermano? Hace tiempo que dejé de ser tu hermano... El día que tu camino y el mío se separaron, nuestro lazo se cortó...
Y con otro chasquido de dedos, los Demonios saltaron sobre los Ángeles y comenzó la batalla...

Por un lado, todo un grupo de Demonios se enfocó a atacar la barrera que Damir, Sasha y Gabriel formaban entorno a los humanos.
Las espadas chocaban entre si con fuerza y velocidad...
Noah y Milena sólo podían ver un muro de alas y plumas que les protegían de la amenaza maligna.

El resto de los Ángeles luchaba con tantos Demonios como les era posible. André manejaba una espada con cada mano y sus ojos brillaban éxitados mientras peleaba. Reuen se movía velozmente, tratando de ayudar a André, ellos cuidaban que Sofía se enfrentara lo menos posible a los Demonios, por ser un Ángel joven y sin experiencia, pero ella ya había luchado cuando había sido humana y el dominio de la espada era algo que Erzengel mismo le había enseñado.
Kiara y Kuno habían logrado reducir a varios oponentes.
Pero aún cuando muchos Demonios habían perdido su vida, también se habían cobrado las vidas de muchos Ángeles y otros tantos estaban gravemente heridos...

Erzengel era de alguna forma el más lejano a la batalla... Toda su atención enfocada en Lucifer... Damir y Sasha luchaban encarnizadamente y no podían atender a lo que ocurría entre Erzengel y el Príncipe de la Oscuridad.

Nadie se percató de lo que ocurría... Nadie lo vio venir ni pensó que sería posible... Hasta que ocurrió.
El grito de Milena cubrió toda la zona y de pronto, fue el único sonido que se dejó escuchar.
Tanto Demonios como Ángeles reaccionaron al alarido. Todos giraron a mirar lo que ocurría. Sin bajar las defensas, ambos bandos trataban de entender qué había causado tal reacción en la humana.
Milena comenzó a llorar. Arrodillada junto al cuerpo de Noah. El muchacho había tomado una de las plumas de Gabriel, tal dura como el acero y tan filosa como la peor daga. El Primer Nacido había resultado herido y había perdido varias plumas... Y Noah había usado esa pluma para suicidarse, clavandola en su corazón.
El silencio cubrió por un instante el lugar. La quietud completa se elevó reina. Nadie se movía, hablaba ni respiraba siquiera. El principal motivo de la pelea estaba perdido.

El grito de Lucifer rompió la mudes soberana:
-¡No! ¡Maldición!...
Erzengel movió su espada listo para seguir con la lucha.
-Pero está bien... Ya encontraré otra llave...- una sonrisa asesina despertó en el rostro del Príncipe de la Oscuridad- Puedo conformarme con las miles de vidas que exterminamos. Ya no queda en el mundo niño alguno. Todo humano menor a 12 años fue muerto por nuestras manos. Y todo adulto que quiso frenarnos murió también. Las heridas que causamos al mundo se sentirán durante centurias... ¿Qué dirán los humanos cuando pase la conmoción? Seguramente preguntarán porqué su Dios no les protegió... ¿Quién responderá a las preguntas sobre las batallas que se han visto en todo el mundo?... Muchos de sus queridos humanos perderán la fe y nos buscarán
a nosotros en vez de a ustedes... Ese fue mi movimiento para cubrir mis apuestas... Y miren, me ha resultado...

Erzengel entrecerró los ojos y gruñó, saltando sobre Lucifer.
Los demás Ángeles imitaron a su compañero y continuaron la pelea mientras Damir, Sasha y Sofía trataban de consolar a Milena.

La joven no dejaba de llorar, abrazando el cuerpo sin vida de su marido.
-Milena, por favor...- pedía Sasha- Él lo hizo para protegerte.
Sofía lloraba también, y sus lágrimas cubrían el rostro de Noah. Ella no sufría por la muerte el joven, sus lágrimas eran para salvar su alma, fuera cual fuera su motivo, él se había suicidado y sólo limpiando su alma él tendría otra oportunidad después.
Damir observaba todo en silencio. Algo había llamado su atención. Más allá de la batalla, de los gritos y sonidos de golpes y ataques, él podía sentir algo más... Esperanza, sed de vida...

-Milena... Deja de llorar, por favor. No te hará bien. Piensa en el amor que le tenías, piensa en cuánto te amaba. Guarda ese amor, pronto tendrás a quién cuidar...- susurró el Ángel, mirándole fijamente.
-¿Damir? ¿qué? No entiendo...- respondió entre sollosos la joven viuda.
-Supongo que aún no lo sabes... Pero puedo sentirlo, recién ahora puedo sentirlo... Tú... Estás... Embarazada...
Sasha y Sofía observaron a Milena sorprendidas. Damir estaba arrodillado a su lado, señalando su vientre.
Mientras Gabriel, André y Reuen luchaban contra los Demonios que trataban de acercarse.
Los demás Ángeles combatian también, a pesar de las heridas y del dolor que sentían, ellos no se dejaban vencer.

Nadie atendía a Erzengel y Lucifer, hasta que escucharon el grito...
Lucifer se veía furioso pero extenuado. Su respiración entrecortada era audible fácilmente.
Su espalda sangraba. Había perdido de sus alas, el filo de la espada de Erzengel se la había cobrado.
En el suelo no se veían los restos del ala escamosa, sino una gran cantidad de plumas negras...
Erzengel estaba de rodillas, su rostro mostraba un terrible sufrimiento. Él también sangraba... Lucifer sonreía y en sus manos podían verse las alas destrozadas de Erzengel.
El príncipe de las Tinieblas había recurrido a arrancarle las alas sin otra arma más que sus garras.

-Pide clemencia y te perdonaré la vida...- dijo sonriente Lucifer.
-Yo... Yo...- comenzó a decir el Primer Nacido con las pocas fuerzas que le quedaban.
Lucifer se acercó a Erzengel, para escucharle mejor.
-Yo... Yo...- continuó dudando el Ángel herido- Yo nunca te pediré nada...
De un movimiento, Erzengel movió su espada y le cortó ambas manos a su oponente.
Lucifer se retorció de dolor y Erzengel aprovechó y se cobró la otra ala...
Algo susurraba el Ángel de Luz, algo que nadie más llegaba a escuchar salvo el Príncipe de la Oscuridad. Y entonces Lucifer volvió a gritar.
De su ala recién cortada se desprendían plumas negras, no escamas...
Erzengel sonrió y continuó murmurando. Con cada herida que le provocaba, Lucifer más se debilitaba.
Ningún Demonio hizo el menor movimiento por defenderle. Los Ángeles los tenían rodeados.
Por eso cuando la cabeza de Lucifer rodó por el suelo y llamaradas azules cubrieron su cuerpo, los otros Demonios huyeron sin mirar atrás, mientras una inmensa luz se desprendía de los restos del Príncipe de las Tinieblas.

Erzengel cayó una vez más de rodillas, ya no respiraba y había perdido demasiada sangre.
En el campo de batalla, los cuerpo de decenas de Ángeles se veían desparramados por todos lados.
Por cada Ángel muerto, al menos dos Demonios habían perdido su vida.
Kiara se encontraba muy herida, Kuno tenía su cuerpo colmado de lasceraciones... André mostraba sus alas cubiertas de sangre, pero intactas aún.
Reuen y Gabriel trataban de ayudar a sus compañeros que peor estaban.

Sofía corrió junto a Erzengel.
Llorando lo abrazó y besó, aún cuando el Ángel apenas era consciente de lo que ocurría.
Sasha y Damir permanecían con Milena. La joven aún estaba en shock luego de las palabras de Damir... Ella sería madre, tendría un hijo. Había perdido a Noah pero una parte de él siempre estaría con ella, ese bebé sería su recuerdo permanente.
-Muchachos, debo irme... Me necesitan arriba...- dijo Gabriel y emprendió vuelo rápidamente. Todavía quedaba la cuestión de las almas sin lugar en el Plano Celestial.
Erzengel permanecía con los ojos cerrados.
-Creo que ganamos...- dijo con una sonrisa.
Y en ese momento, desde distintas direcciones cientos de Ángeles en Luz heridos pero sonrientes llegaron a brindar su ayuda.

-Todos los Demonios se retiraron sorpresivamente. Ahora veo que ustedes estaban implicados...- dijo uno de los recién llegados.
-Si... Se fueron... Porque pudimos matar a Lucifer...- dijo Damir, suspirando.
-Pero algún otro Demonio tomará su lugar... Ya verán...- repuso Erzengel abriendo los ojos a duras penas y tratando de sonreirle a Sofía.
-Ahora debemos atender a los humanos que sobrevivieron...- dijo Sasha, pensativa- Ellos tendrán paz al menos por un tiempo... Cuando los Demonios regresen les estaremos esperando...
-Si... Nuestro batir de alas será de ahora en más un sonido temible para ellos... Cuando el nuevo Príncipe se muestre, deberá medir sus fuerzas con nosotros...- agregó Damir sonriendo de satisfacción.

5 comentarios :

manu dijo...

awww
q lindo!!
d vdd me entrsitece q se acabe
pero me encanto!!
te lo prometo
solo me encanto esta hermosa la historia
suuper linda!!
espero la 2 parte hahaha
d vdd
ahora date un descancito
y vuelve super recargada para q nos deleites con tus historias
yeiii
hahaha
:D
Dios te bendiga
Pd. estuvo hermoso el final
Manu

~D@nL!n~ dijo...

Si, hermoso!

Creo que voy a esperar impaciente los siguientes!!!

Ah el lunes!
XD

Danlin, TKM!

MAP!

Anónimo dijo...

wow!!
que hermoso! simplemente increible!
el final genial!...
es la primera historia q leo completa y me encanto jejeje
tqm. besos
Mar..

mixxii lutz dijo...

MUERO, cuando lei que se suicido Noah casi me mueroooooooooo lo juro, no llore, porque dios, casi no lo conozco pero abri mi boca de par en par por la sorpresa, fue impactante y sublime.
Wiiiiiiiiiiiiii, ganaron!!!!!!!!1

Ay dios, estoy demasiado triste por Noah!!! vere que mas falta :(

t k, quedo asombrosooooooooo!

Rochie Cullen dijo...

Bien hermoso, la historia estuvo muy linda, me gusto sobremanera.
Gracias....
por escribir..