martes, 4 de mayo de 2010

Capitulo 30: Luchando en busca de Luz...


Bueno, este es el penultimo capitulo de la historia... sé que debería colgar este cap el viernes, pero la ansiedad me pudo... tanto, que no solo les dejo el penultimo, también el ultimo cap, si, todo hoy mismo...
(Hay alguien que no voy a mencionar pero que me ha taladrado la cabeza pidiendo estos caps adelantados... para ti, encanto, mira, aqui los tienes, ^.^)
El epilogo vendrá la semana proxima...
Y el penultimo cap de Damir asi como tambien el penultimo cap de Erzengel los colgaré este viernes 7 de mayo (o talvez antes, si me gana la ansiedad, jeje ^.^)
Espero difruten y dejen sus comentarios....


Siguiendo las instrucciones de Dimitri, llegamos a Europa... Y para sorpresa mía, el lugar de encuentro con el experimentado vampiro era ni más ni menos que el castillo de mi familia...
No entendía bien porqué debíamos ir ahí. Al pedir explicaciones, Dimitri sólo dijo "cuando llegues y veas, entenderás", y eso estábamos haciendo, viajando en autos veloces por carreteras olvidadas, nos dirigíamos hacia mi antiguo hogar.

Hacia años que no pisaba estas tierras. Luego de mi conversión, cuidé desde lejos de mi familia, pero no me acerqué. Todos eran cazavampiros y no quería empujarles a elegir entre sus deberes y yo. Ya bastante había tenido...

El camino de llegada me hizo recordar viejos tiempos... Los juegos y travesuras con Aitor, los arduos entrenamientos que mis padres controlaban, vigilando que mi hermano y yo cumplieramos al pie de la letra.
Mi hermano... Nunca más pude abrazarle, ni decirle cuánto le quería. Pero había cuidado de él y de su único hijo, también había estado al tanto de sus dos nietos y había llorado la muerte de uno de ellos como si hubiese vivido a su lado toda mi existencia. Pero... Nunca les vi de cerca, nunca pude comprobar si algo en ellos se parecía a mi hermano, padres o a mi misma. No quería acercarme para no sufrir al ver la familia que había perdido. Tampoco sabía si ellos estaban al tanto de que yo era vampira. Talvez mi hermano nunca le habló a su hijo sobre mi y por ende, nadie sabía de mi existencia...
Simplemente, desde lejos, había procurado estar tan al tanto como me fuese posible.

Este lugar me traía tantos recuerdos... Sus amplios terrenos, rodeados de bosques, el enorme castillo donde tantas veces jugué a esconderme de mi hermano y Aitor, mi habitación donde mis padres me cantaban de niña hasta hacerme dormir...
Sólo eran eso, recuerdos... En cuanto vi que llegábamos a la entrada principal, volví a la realidad y salí de mis pensamientos.
Aitor, Ángel, Javier y yo habíamos viajado juntos en una Ferrari negra. Detrás nuestro, Anieli, Tommy y Emma venían en un Mercedes también negro, mientras que Nana, Isabella y los gemelos, Danlin y Dilann, se transportaban en un Audi azul.

Todos bajamos a la vez. Me sorprendió no encontrar guardias que nos dieran voz de alto o reclamaran saber nuestro motivo de visita. A decir verdad, parecía estar completamente deshabitado todo el lugar...

Todos íbamos armados y nos movíamos con sigilo, controlando y vigilando que no hubieran trampas.
Abrí la puerta principal lentamente y entré a la sala.
Una ola de sorpresa y dolor me cubrió entonces. Todo el lugar estaba destrozado. Muebles, paredes... Nada quedaba sano y en pie en aquel lugar.
Marcas de una antigua pelea se podían observar, en el suelo había manchas secas de sangre.
Mis compañeros permanecieron en silencio, observandome caminar entre los escombros de lo que una vez fue mi hogar.
Javier se acercó a mi y me miró de forma extraña.

-Yo... Este lugar... Algo en este sitio me resulta familiar...- dijo el joven vampiro, olfateando el aire.
Le devolví la mirada sorprendida pero no supe qué decir.
Aitor se apareció de la nada y me abrazó, estrechandome fuerte contra él. Este lugar era como su hogar y también le afectaba ver todo destruido.
Y pensar que era algo reciente, comprender que esto era nuevo dolía más.
¿Dónde estaban todos? ¿Qué había ocurrido con mi familia? ¿Quién había hecho esto? Nadie podía responderme... O ¿si?... Dimitri, él me había pedido que viniera aquí, él debía de saber algo...

No dudé en tomar mi teléfono y llamarle.
-Supongo que ya has visto todo...- dijo el vampiro ni bien atendió mi llamada.
-Si. Nada queda en pie, tampoco hay nadie con quién consultar lo sucedido. ¿Sabes qué pasó?- pregunté, ansiosa.
-Ven a verme, en 10 minutos encuentrame en la casa de la Asociación de Cazavampiros. Podremos hablar tranquilos...- respondió y la comunicación se cortó.

-¿Y ahora?- preguntó Ángel, haciendo palabra la duda de todos.
-Vamos a la base. Allí nos espera Dimitri- dije, regresando hacia donde habíamos dejado los autos.

El viaje esta vez fue aún más veloz. Sólo pensaba en buscar respuestas, en averiguar qué había ocurrido. Y Dimitri podía ayudar...

Llegar a la base de los Cazavampiros fue aún más desolador. Nada quedaba. Sólo los cimientos. El fuego todo lo había consumido... Ahora, delante nuestro se extendía un enorme valdío, un terreno cubierto por restos calcinados.
El bosque todo lo rodeaba, y ese triste espacio vacío se elevaba como gritando clemencia.

En el centro del descampado, Dimitri nos esperaba junto a Félix.
Todos caminamos precavidos a su encuentro.
-Naimé... Lamento las circunstancias en que venimos a encontrarnos- saludó el guardia Vulturi, haciendo una reverencia. Félix le imitó, saludando cortésmente.
-Por favor, dime qué paso...- pedí, casi suplicando.
-Alguien apareció hace dos días y pidió de hablar con Aro. Mostró pruebas suficientes para culparte a ti y tus compañeros de los boicots que han hecho para quitarle poder a los Vulturi, Hanabusi y Mc Callíster. Y para mostrar que estaba en tu contra, el vampiro llevó las cabezas de tu único sobrino nieto y su mujer. Dijo que él mismo les había matado...- explicó Dimitri, con voz grave.
Asentí, en silencio. Ya nadie quedaba de mi familia.... Nadie...

Entonces, un ruido sordo llamó nuestra atención.
De pronto, de entre los árboles surgieron un centenar de vampiros cubiertos con capas oscuras.
Y junto a los miembros de la guardia principal, Aro y sus hermanos se encaminaron hacia nosotros, rodeándonos.
Pero no sólo eran Vulturis quienes se acercaban a nosotros, pude distinguir también miembros de los clanes asiático y americano... ¿Qué era todo ésto?...

-Bien, bien...- dijo Aro, aplaudiendo- Por tu cara de asombro veo que no estás al tanto de nuestra alianza...- la sonrisa que mostraba sólo me causaba furia.
Todos se habían unido, para combatir contra nosotros.

Miré a Dimitri, pensando en lo tonta que había sido por confiar en él, pero el vampiro mostraba en su rostro tanta sorpresa como mis compañeros.
Félix, en cambio, paseaba su mirada nervioso.
-Hermano, lo siento...- comenzó a decir, dando un paso atrás- Aro dijo que sino le daba la ubicación nos mataría a ti y a mi... Lo siento...
Dimitri le miraba en silencio, la sorpresa de la traición lo encontraba con la guardia baja.

-No le mires así...- pidió Aro, sonriendo- Él sólo quería defenderte... Además... Tú bien lo dijiste, Dimitri, tuvimos un informante que ayudó a que esto ocurra...
Aro hizo una señal y uno de los vampiros encapuchados que estaba detrás suyo dio un paso al frente y se quitó la capucha.
Aitor y yo nos miramos asombrados.
Sonriendo, con odio en su mirada, Eric estaba allí, de pie, junto al jefe Vulturi.

De pronto Javier gruñó y se puso en posición de ataque.
-Niño... Veo que me recuerdas... Los Mc Callíster pagaron bien por ti... Pero mi mayor recompensa fue eliminar a tus padres...- rio el maldito.
Miré a Javier y volví mi mirada a Eric. Mi ex prometido era vampiro... Y...

-Si Naimé... Es lo que estás pensando... Yo maté al nieto de tu único hermano... También asesiné a su mujer... Sólo dejé vivo a su joven hijo... Bueno, dejarle vivo no es exactamente la expresión adecuada... Él es uno de nosotros ahora... Lástima que no recuerde nada de su pasado... ¿Verdad Javier?- preguntó burlandose Eric y a mi lado, Javier me miró confundido.
-Tú piensas que le converti porque era posible que fuera una de las estrellas de la profecía... Pero no... Lo hice sólo como venganza. Nadie queda ahora para defender tu legado... Nada queda tampoco de lo que fue tu hogar... Tú me quitaste todo... Y yo te quité todo a ti...- Eric hablaba sonriendo y yo sólo deseaba matarle lentamente, hacerle pagar por todo lo que había hecho...
Me asombraba pensar en lo cerca que habíamos estado de matar a Javier... El muchacho era todo lo que quedaba de mi familia...

-Pero bueno... El reencuentro familiar no durará mucho...- dijo Aro, haciendo salir de mis pensamientos- Imagino que no querrás darnos las Estrellas... Así pues, todos morirán aquí... Porque cuando me fijo algo en la cabeza, lo obtengo...
-No, ellos no irán contigo...- repuse, tranquila- No son un juguete que cambia de manos fácilmente.
Aro sonrió, y a un chasquido de sus dedos, todos se pusieron en guardia para combatir...

A mi lado y detrás mío mis amigos también se preparaban para luchar. Defenderíamos a Danlin, Dilann y Nana hasta las últimas consecuencias.

Emma sacó su violín... Su suave música comenzó a adormilar a nuestro oponentes...
Dimitri y Félix se ubicaron junto a nosotros, listos también para luchar.
Danlin y Dilann sacaron sus katanas, mientras Tommy se transformaba en lobo y Anieli, Isabella y Ángel preparaban sus armas. Nana sólo levantó sus manos vacías, no precisaba más que eso para combatir...
Aitor a mi derecha y Javier a mi izquierda me miraron esperando mi primer paso.
-Aitor, has lo tuyo... Comenzaré sincronizandome contigo y luego veré cómo seguir...- susurré mirando fijamente a Eric. Ya sabía quién sería mi primer víctima.
-Él es mío...- dijo Javier, siguiendo mi mirada- Tú busca matar al líder...
Sonreí y asentí, lista para luchar.
Las palabras de Aitor fluyeron como el agua:
-Que comience el juego...
Inmediatamente, mi prometido usó su don y una veintena de figuras idénticas a él aparecieron fortaleciendo nuestro frente. Aprovechando su capacidad, yo también generé copias de mi misma, preparadas para pelear con quién les hiciera frente.

Al unísono, nuestros enemigos gruñeron y se avalansaron sobre nosotros.
Javier movió su cabeza y algo semejante al tronido de sus huesos se escuchó antes de que hiciera su primer ataque...
Mis compañeros se tensaron, la batalla estaba a punto de comenzar...
Danlin y Dilann chocaron espadas y Nana gritó con todas sus fuerzas:
-¡Ahí va!
Una enorme bola de energía se desprendió de sus manos e impactó entre nuestros opositores... Mientras los demás nos caían encima y la pelea comenzaba al fin...

1 comentario :

~D@nL!n~ dijo...

Wuaw! por fin voy a leer el ultimo capi!
Que emocion! la batalla! la gran batalla!

A ver como acaba todo esto!

Danlin, TKM!

MAP!