miércoles, 24 de marzo de 2010

Capitulo 12: Melodia -Fic para Danlin

Las horas transcurrieron demasiado despacio para mi gusto... Haydée y Nilnad había ido a dar un paseo y yo no soportaba la ansiedad por saber qué habían hecho...

Al anochecer, antes de cenar, llamé a Haydée, para ver qué me contaba sobre su salida pero ella nada me contó de primera mano, sólo prometió decírmelo al otro día, en mi casa.
Como el día siguiente era día de exámenes post vacaciones, no tendríamos tiempo ni podríamos hablar tranquilas en la escuela, así que arreglamos que ella se quedaría a cenar y dormir conmigo en casa... Podríamos hablar de todo... Más que nada, sobre Nilnad.

Estaba comportandome como una niña caprichosa, no quería a Nilnad como novio... Pero tampoco quería que nadie saliera con él... Era mala, lo sabía, pero ni yo misma podía responder a mi actitud... Tenía la cabeza hecha un lío...

Esa noche, dormí intranquila. En mi sueño, la melodía de Nilnad sonaba nítida mientras me veía caminando por el bosque... Un recuerdo de la escena vivida semanas atrás.

Desperté con el amanecer, desayuné y fui directo a la escuela.
Me encontré con Nilnad en la entrada del edificio... Él sonrió y me besó en la mejilla, mientras yo le miraba sorprendida. Hoy sus ojos ya no eran grises, sino de un hermoso color lila, mi color preferido.
Ante mi sorpresa, Nilnad sonrió aún más y guiñó un ojo... Este chico era increíble... ¿estaría usando sus poderes o serían lentes de contacto?

Ahora, más que nunca, me intrigaba todo sobre él... Quería saber más, conocerle, acercarme...
Pero... No quería que pensara que me importaba...
¡Vaya que era complicada!

-Hola...- la voz tímida de Haydée me sacó de mis pensamientos.
Ella me miraba con una media sonrisa en el rostro. Nilnad miraba a mi amiga entusiasmado... Pero a mi me miraba como si fuera el sol...
Sonreí. Si, a mi me miraba mejor... Pero aún así, no me gustaba que mirase a Haydée. No, no me gustaba para nada que mirase a mi amiga ni a nadie más...

-¿Tuviste lindos sueños?- Nilnad preguntó, mirando a mi Haydée.
-Si...- respondió ella sonriente.
Era bueno que ninguno me estuviera mirando... Mi rostro no mostraba nada bueno.

Entramos a la primera clase y a partir de ahí, y durante todo el día, Nilnad se mostró muy simpático, preguntándome cosas sobre mi familia y amigos, lo que me gustaba y no me gustaba, la música que escuchaba... Él trataba de acercarse en plan de amigo y eso me gustaba. Realmente odiaba que él esperara mi aceptación de ser su novia, peor, mi aceptación tenía un matiz más fuerte y poderoso... Nilnad me veía como su alma gemela, el amor de su vida. Y yo no podía aceptar eso... No, de ninguna manera. Pero esta forma de acercarnos era agradable, me gustaba.

A la hora del almuerzo Nilnad se sentó a mi lado también y me dio lugar a que le preguntara sobre su vida. Haydée estaba con nosotros, pero metida en su mundo...

Mi amiga sufría de terribles migrañas y la mejor manera de calmar sus dolores de cabeza consistía en escuchar música tranquila.
Había intentado todo, pero ni los analgésicos ni los demás tratamientos médicos ayudaban. En cambio, escuchar música clásica realmente la hacia sentirse mejor... Mientras Nilnad y yo hablábamos, Haydée tenía los auriculares de su mp5 puestos y cerraba los ojos, tratando de relajarse.

-¿Y Haziel? ¿Cómo está él?- pregunté, curiosa.
Nilnad suspiró con una mueca de dolor y dijo:
-Haziel está en la ciudad... Pero se irá pronto...
-¿Intentará buscar en otro lugar?- inquirí, preocupada por el gesto del joven que tenía a mi lado.
-No. Dejará al pueblo, habrá un nuevo líder... Haziel nos abandonará...
En ese momento, Haydée se llevó la manos a la cabeza, su migraña debía de ser muy fuerte esta vez.

Volví mi atención a Nilnad y pregunté:
-¿Encontró a su alma gemela?
-No... Por eso mismo se irá. Él lleva muchos años buscando algo que nunca ha encontrado... Y se le han metido ideas muy extrañas en la cabeza... Comenzó a preguntarse si acaso no encuentra al amor de su vida porque su canto no el lo suficientemente bueno...- Nilnad hablaba en susurros, igual, nadie nos prestaba atención hoy.
Parpadeé varias veces, sorprendida.
-¿Sabes? Yo creo que la idea de Haziel no es tan mala- dijo Nilnad mirando al vacío- Porque eso explicaría entonces otra cuestión importante...
-¿Cuál?- inquirí confusa.
-Bueno...- Nilnad me miró detenidamente- Así puedo entender porqué no te enamoraste de mi. Mi canto fue bueno como para acercarte a mi, pero no lo suficientemente bueno como para hacer que te enamoraras...- hizo un gesto de dolor e inmediatamente cambio su estado de ánimo, sonriendo como si nada hubiera pasado. Me le quedé mirando con la boca abierta, sin saber qué decir.

Como si no viera mi gesto de sorpresa, Nilnad continuó hablando:
-Haziel piensa que ha perdido su voz, su canto. Cree que es hora de dejar el pueblo y recorrer el mundo buscando al amor como hacen los humanos... Se dio por vencido... Y por eso se irá pronto...
No pude decir nada, atónita le miraba cuando, de pronto, Haydée llamó nuestra atención.

Mi amiga gemía y lloraba. Hacía tiempo que no la veía así... Ella seguía con los ojos cerrados, escuchando música y el dolor la afectaba demasíamem.
Para mi sorpresa, Nilnad se acercó a mi amiga y rozó su frente con la palma de la mano. Inmediatamente, Haydée abrió los ojos y sonrió.
-Eso fue... Increíble... Gracias- dijo, maravillada.
Yo sonreí también. Aunque no me gustaba ver cerca a Nilnad y Haydée me sentía feliz al verla mejor.

Las clases siguieron su curso y al terminar, Haydée se fue a su casa para organizar todo, ya que dormiria en mi casa.
A las 7 de la tarde, ella llegó sonriendo, con su mochila al hombro y un par de dvd para mirar.
Terminamos de cenar mientras mirábamos las peliculas y nos metimos en mi cuarto, para hablar...

Estaba a punto de sacar el tema de Nilnad y el paseo, cuando algo golpeó el cristal de la ventana de mi cuarto.
Haydée y yo nos miramos asustadas... Estábamos a punto de llamar a mis padres cuando se escuchó un susurro:
-Por favor... Abre, es urgente...- era una voz que yo conocía muy bien... Era la voz de Nilnad.
Abrí el ventanal y allí estaba él, apoyado contra el marco de madera blanca, mostrándose ahora como el Minorean que era y no bajo su apariencia humana.
Su belleza me dejó sin habla. Era tan hermoso, sublime... En momentos como éste, una fuerza indescriptible me empujaba a querer abrazarle, me contuve sin saber cómo... Me abstuve de abrazarle y simplemente sonreí.
Pero Nilnad no sonreía como lo hacia siempre que me veía. Su mirada plateada mostraba una agonía enorme... Un dolor que a mi misma me dolía.
-Él se irá... Si hoy no encuentra lo que busca, se irá y no regresará...- dijo, con su cristalina voz quebrada por la tristeza.
Entendí rápidamente que estaba hablando de Haziel. Tomé su mano y susurré:
-Todo saldrá bien... Ya verás...
Nilnad me miró con ternura, luego, para mi sorpresa, desvió su mirada a Haydée. Me había olvidado por completo de mi amiga, que nos observaba en silencio.

-Vamos... Es hora...- Nilnad soltó mi mano y la extendió, hacia mi amiga. Ella suspiró y asintió, acercándose a nosotros y tomando la mano del hermoso muchacho.

¿De qué iba todo esto? ¿Era broma? ¿Por qué ella? ¿Y yo qué era?... Estaba a punto de gritarle a Nilnad, que cargaba en sus brazos a Haydée, cuando él giró su rostro y me miró fijamente.
-Espérame aquí, por favor... Regresaré pronto y te explicaré todo... Lo prometo... Disculpa todo esto- dijo en murmullos y ante mis ojos, él simplemente desapareció junto a mi amiga.

Dejé la ventana abierta y caminé dando tumbos hasta la cama. Me senté, pérdida en mis pensamientos... No entendía nada...
Pero me ydolía mucho todo lo que había pasado... Que Nilnad pidiera ayuda a Haydée y no a mi... Que la eligiera a ella... Y me dejara sola, aquí...

Comencé a llorar, así, sin más. Un mar de emociones me cubría y parecía que me ahogaria si él no regresaba como había prometido.

Una brisa se coló por la ventana y, de la nada, unos brazos cálidos me envolvieron... Suspiré y sonreí, dejando de llorar... Estaba a salvo ahora...

Nilnad besó mi frente y susurró:
-Ahora puedo explicarte todo...
Volví a suspirar y apoyé mi cabeza en su pecho. Mientras, con su suave y dulce voz, el Minorean que decía amarme, el muchacho que yo había rechazado con todas mis fuerzas, comenzaba a hablar en murmullos...

2 comentarios :

Andrea dijo...

Wua!! Adoro Tus Historias y esta por alguna razon me enloquese, me encanda, me fascina, espero subas pronto el capi por que si no me vuelvo loca^^. kiero Saber que pasara con Haziel y Haydée y que le dira Nilnad ? Waaa!! Capi!!!
Jeje una Deskisiciada^^
Un Beso Andrea

~D@nL!n~ dijo...

Gracias por enviarmelo , ha estado fenomenal!

Espero que subas pronto, o me lo envies ok?

Danlin, TKM!

MAP!