viernes, 26 de febrero de 2010

Capitulo 6: Luchando en busca de Luz...

Sonreí ante los vampiros que nos observaban e inmediatamente, Aitor y yo nos pusimos en guardia.


No necesitaba sincronizarme con él, solo eran dos, y no representaban desventajas…


Debíamos tratar de no hacer ruido, para no llamar la atención, pero había espacio suficiente en aquel pasillo para que la batalla se desenvolviese…


Dejamos que ellos diesen el primer movimiento y casi a la par, comenzamos a luchar.

Yo me enfrentaba con un vampiro muy corpulento, alto y de piel olivacea, mientras Aitor peleaba contra un vampiro tan grande y amedrentador que me recordaba a Emmet, uno de los hijos de Carlisle, aunque este era de cabellos lacios y rubios y su mirada solo mostraba sed...

Di gracias a que habíamos tenido oportunidad de cambiarnos de ropas, las que ahora llevábamos puestas, eran de tela flexible y podíamos hacer movimientos de forma fluida sin causar desgarros a las prendas.


De un puñetazo lance contra la pared a mi contrincante, el muro vibró ante el golpe, pero nada afecto a los bloques que lo conformaban…


El vampiro gruñó enfadado y se lanzó contra mí, mientras, Aitor lanzaba de una patada al otro vampiro, de manera tal que ambos no vegetarianos colisionaron entre si y no tuvieron tiempo a reaccionar: de entre nuestras ropas, Aitor y yo sacamos sendas dagas y los decapitamos… Y para que no pudiesen revivir, clavamos las dagas en sus corazones, hasta tanto viésemos qué hacer con los cuerpos, porque allí mismo no podíamos incinerarlos…


Estábamos acomodando los cuerpos en el suelo cuando una voz llamó nuestra atención…

-Hey, ustedes…-dijo una voz masculina a nuestras espaldas.


Dimos vuelta cautelosos, para ver quien nos llamaba…

Ante nuestros ojos, un vampiro de cabellos oscuros rizados y de contextura mucho más fornida que Aitor, nos miraba, cauteloso.


-¡Bakan!-grite, contenta, al ver que quien nos enfrentaba era uno de los nuestros que ahora estaba de incógnito en una importante misión…

Él se acercó y nos saludó cálidamente.


-¿Qué haces aquí? –preguntó Aitor, robándome la pregunta obvia que pensaba hacer.

-Pues, estoy en una misión, me “contrataron” como guardia personal del joven Dilann Kaname-sama. Yo les envié el mensaje diciendo que los Mc Callister estaban detrás de él…

-¿Y dónde está el muchacho? ¿Por qué no estabas con él?... esos dos que matamos tienen la insignia de los Mc Callister en sus ropas… Mira si lo hubiesen encontrado…-repuse, casi regañándole.

-No te preocupes, lo dejé en su habitación, donde me encargué de instalar una cámara de pánico, a prueba de vampiros… nada puede afectarle…

-¿Y dónde está esa habitación…?-pregunté, curiosa.

-Es esa…-dijo, señalando con su pulgar hacia su espalda.

-Pero esa habitación tenía la puerta abierta… Allí metí a Danlin de un empujón cuando vimos a los vampiros…


Bakan me miró y dos segundos después, estábamos los tres, Bakan, Aitor y yo, frente a la puerta de la tan nombrada habitación, ansiosos por saber cómo estaban los muchachos dentro…

Aitor tomó aire un par de veces y apretó el pomo de la puerta. Lentamente, ésta se abrió…

Sobre mi, salto contenta Danlin, que lloraba de alegría al ver que estábamos bien.

Detrás de ella apareció Dilann, el muchacho se mostraba cauteloso, hasta que vio a Bakan y relajó la postura…


-Él ya sabe todo… sabe que existen los vampiros… y yo le conté lo de las estrellas, y bueno… al parecer quiere venir con nosotros…-dijo sonriendo Danlin.

A cada momento me sorprendía más esta niña…

-¿De veras?...-pregunté, dudosa.

-Yo le dije lo que era, me mostré sincero para que confiase en mí y así podría cuidarlo mejor…-explicó Bakan- Dilann ha vivido entre guardias toda su vida, él desea ser mas… libre, pero entiende que sus padres se preocupan por él y que muchos enemigos de su familia quieren atacarlo solo para lastimar a sus padres…

-Pero quiero irme… quiero disfrutar del aire sin tener a alguien detrás custodiándome, quiero ver bosques, selvas, ríos, montañas… quiero vivir de una vez…-dijo Dilann.

Era la primera vez que le oía hablar, tenia una voz encantadora…


Nos quedamos en silencio, como considerando la opción.

-¿Cómo lo haremos?-preguntó Aitor, al fin, aceptando la oportunidad de llevarnos a Dilann y Danlin a un lugar seguro…


-Eso yo lo tengo preparado… sabia que ustedes vendrían e instalé en el cuarto de Dilann varios explosivos, podemos fingir el accidente, hacerles creer que era un atentado, así no me buscaran a mí ni a él, y ustedes también quedaran fuera de sospechas… parecerá que todos perecimos en la explosión…-propuso Bakan.

-Bien…-acepté.


Rápidamente, llegamos a las cocheras, nos subimos a los autos y prendimos los motores.

En mi coche, íbamos Danlin y yo. Aitor viajaba con Dilann y Bakan no tenía su propio vehículo.


Una vez que nuestros motores comenzaron a ronronear, Bakan nos dio la señal y salimos a toda velocidad, mientras, en unos de los primeros pisos del hotel, los explosivos lo destrozaban todo…


Habíamos tenido cuidado, ningún humano había en aquel piso, los cuerpos de los vampiros que nos habían atacado se carbonizaron al momento…

Seguramente, esto saldría en las noticias de diarios, revistas e informativos de todo el mundo…


Emprendimos viaje, pues, sin mirar atrás.


En el primer cruce de rutas, Bakan se despidió, pensaba regresar a Europa, para continuar con su trabajo, ahora que sabía que Dilann estaba bajo nuestro cuidado.

Danlin iba a mi lado, y para sorpresa mía, se mantenía callada.


-¿Qué sucede?- pregunté.

-Nada, solo pensaba…-respondió.

-Vamos, siempre tienes mil preguntas para hacerme… ¿Te molesta algo? ¿No te agrada Dilann?

-No, no es nada de eso…-repuso, negando con la cabeza.

-¿Y entonces?-inquirí.

-Pues… estaba pensando, tú me dijiste que eres una buscadora, que tienes ese don… bueno, yo me preguntaba si podía encontrar a mi amiga…-dijo, casi en susurros.

Yo suspiré y pregunté:

-¿Cómo se llama? ¿Tienes algo que haya pertenecido a ella? ¿Alguna foto?...

-Su nombre es Nana, y tengo varias fotos suyas… y en esta chalina que llevo al cuello, me la regaló ella…-repuso, más animada.

-Bueno… cuando paremos en la próxima cafetería para que ustedes se alimenten, veré que puedo hacer…-le prometí.

Danlin sonrió ante mis palabras y comenzó a hablar animadamente, sobre todo tipo de temas…


Unas horas mas tarde, hicimos parada en una estación de servicio, para cargar combustible y aprovechamos que allí había una cafetería donde los chicos podrían comer algo…

Mientras Danlin y Dilann se llenaban de comida chatarra, yo me concentré en ubicar a esa joven, Nana…


Aitor me miró, al ver mi postura rígida, pero nada preguntó, esperando a que yo explicase la situación…


Las imágenes llegaron a mi rápidamente.

Un lugar oscuro, inmenso, una especie de mansión antigua… y allí estaba una joven, que según la foto de Danlin, era Nana… pero… ya no era humana… sus ojos rojos me mostraban que ahora la habían transformado… esto era extraño…

Traté de localizar el lugar… quedaba cerca de Cambrigde, de donde había rescatado a Danlin… Busqué un poco más, y noté que el lugar pertenecía a los Hanabusi, Danlin tenía razón, ellos se la habían llevado…

Di un respingo y reaccioné.


Tanto Aitor como Danlin y Dilann me miraban curiosos.

-Ella está viva, bueno… no precisamente viva… la transformaron… la tienen los Hanabusi…-les informé.

-Vamos a buscarle…-dijo Danlin, claramente angustiada.

-No, no podemos, no aún… ustedes deben entrenar primero, debemos estar preparados, por el momento, ella está bien, no le han maltratado ni nada por el estilo…-expliqué.

-Pero…-repuso Danlin.

Dilann observaba todo en silencio.

-Debemos ir a Forks, allí Carlisle nos ayudará y ademas, estaremos custodiados por Jake y la manada de metamorfos… ustedes estarán fuera de peligro y podrán entrenar, deben hacerlo si quieren convertirse… así podrán controlarse a sí mismos… y podremos rescatar a Nana. Mientras más rápido comiencen a entrenar, más rápido podrán salvarla…-dijo Aitor, con tono firme.

Danlin y Dilann asintieron, sin reclamar nada.


Subimos nuevamente a los autos comenzamos viaje hacia Forks.


Allí nos esperaban los Cullen y Tommy, quien se encargaría de los entrenamientos…

Danlin se durmió rápido, estaba muy cansada, tantas emociones en un mismo dia…. Era una joven muy fuerte, mental y emocinalmente… se convertiría en una gran vampira, aunque no me agradaba la idea de arrebatarle la vida…


Las horas transcurrieron veloces, y al fin, antes de caer la noche, llegamos a las fronteras de Forks…


Entramos directamente hacia la casa de los Cullen, que nos esperaban en la puerta, sonriendo.


La familia nos daba la bienvenida…

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