sábado, 27 de febrero de 2010

Capitulo 20: Luchando en busca de Luz...

Anieli sonrió y dijo:
-Chicas, acompañenme...- y comenzó a caminar hacia el bosque que se habría detrás de su hogar.

-He escuchado mucho sobre ustedes... Isabella, Dimitri te extraña y mucho... Nana, dale tiempo, Dilann y tú resolverán todo ya verás... Danlin, tú... Bueno...-Anieli hizo un silencio teatral y Danlin no pudo evitarlo, tuvo que preguntar:
-¿Yo qué?

Anieli sonrió y dijo:
-Bueno, es interesante... Mientras eras humana te la pasabas soñando con Tommy, pero no querías admitirlo... Despertabas y te regañabas a ti misma por lo que soñabas. Y Tommy, es el día de hoy que se la pasa pensando en ti y sueña mucho contigo, además... Pero no entiendo tu actitud para negarlo todo... Eres extraña...

Danlin gruñó y giró el rostro, como si no hubiera oído nada.

Todos rompimos a reír. Anieli me miró y agregó:
-Y tú, Naimé... Peleaste lindo con Aitor... Y vaya cosas que se dijeron... Por suerte, al fin están juntos... Era obvio, sólo ustedes no lo veían...

Ahora, era yo la que desviaba la mirada...

-¿Cómo sabes todo eso?- inquirió Isabella- ¿Dónde escuchaste tantas cosas?...

Anieli sonrió aún más y se detuvo. Estábamos en medio del bosque...

-Tengo buenos ayudantes... Que sirven de ojos y oídos para mí...- explicó y de entre los árboles, apareció un lobo y como sí fuera un simple perrito, jugueteó con Anieli.

Las chicas me miraron, curiosas.

-Anieli puede comunicarse con los animales. Cualquier tipo de animal le ayuda a obtener la información que necesita...- dije, riendo- Por eso sabe tanto sobre nosotros... Aves, insectos, lobos, osos, lo que imaginen, él habla con ellos... Y si vine aquí es para saber sí es verdad lo de Dimitri, si es sincero...

Todas a la vez, giraron el rostro a mirar a Anieli, a esperar la respuesta.

-Es verdad... Dimitri es sincero y actúa de verás para salir del clan Vulturi. Y también es verdad lo que siente por Isabella...- explicó mi amigo.

-¡Uh!- coreó Nana, entusiasmada.

Esa información era buena... Me tranquilizaba pensar que no me había equivocado con Dimitri.

-¿Alguna noticia sobre los otros clanes? ¿Qué pasa con los Mc Callister y los Hanabusi?- pregunté, entonces.

-Tal y como lo planeamos... Se culpan unos a otros sobre la pérdida de las estrellas... Hay que tener cuidado, si descubren la verdad, comenzará una cacería... Y sólo importarán las estrellas... Matarán a todos los demás, eso puedo asegurarlo... Es lo que planean hacer los Orientales a los Americanos y viceversa...- explicó Anieli, pensativo.

Miré a Danlin y Nana. Ellas eran partes importantes en esta guerra. Y aún no sabíamos como manejar sus poderes al 100% y de forma segura...

-¿Los chicos estarán bien? Me preocupa mi hermano...- dijo Danlin, sacándome de mis pensamientos.
-Llegaron a Alaska hace una hora aproximadamente...- repuso Anieli.

-¡Wow! ¿Qué animal te dijo eso?- inquirió Nana.
-Ninguno. Aitor me mandó un mensaje de texto suponiendo que ustedes vendrían a verme...- contestó mi amigo tratando de no reír.

Nana bajó la mirada, avergonzada.

-Bueno, eso representa una preocupación menos... Gracias- dije, un poco más aliviada ante esas simples palabras.

Saber que mi novio y el resto de los chicos estaba bien representaba una cuestión menos en que preocuparse.

Miré a mi alrededor... El lugar era hermoso. Lástima que nosotros debíamos enfocarnos en otra cosa... Algún día, talvez podríamos venir de paseo y no como parada en medio de un escape...

-¿Vendrás con nosotras?- pregunté a Anieli sonriendo. Aitor se pondría contento de verlo.
-No, yo no. Pero hay alguien que te ha estado esperando y estoy seguro que viajará contigo y las chicas. Ella estará gustosa sin duda...- respondió el aludido.

En mi rostro se dibujó una enorme sonrisa...
-¿De veras está aquí?- pregunté, emocionada.
-Sí, así es... Está en la casa...- Anieli comenzó a caminar deshaciendo el camino que habíamos hecho.

Lo seguí entusiasmada. Detrás mío, Danlin, Nana e Isabella se cuchicheaban entre sí.

En un momento, fue tal mi ansiedad que comencé a correr, dejando atrás al resto.

Iba a doblar hacia la casa cuando me salió al paso.

-¡Emma!- grité, sonriendo y la abracé fuerte.
- Yo también te he hechado mucho de menos... Me alegra verte también... Y vienes acompañada...- respondió la vampira de cabellos claros y sonrisa encantadora.

Si Anieli era reductor con sus cabellera oscura y mirada deslumbrante, Emma sólo necesitaba sonreír para lograr el mismo efecto hipnotizante.

-Emma, ellas son Danlin, Isabella y Nana- dije señalando a cada joven- Chicas, ella es Emma, la hermana gemela de Anieli.

-¿Gemelos?- preguntó Danlin, sorprendida y curiosa.
-Sí, somos gemelos, como tú y Dilann- explicó Emma- Y por eso viajaré con ustedes. Tienen mucho por aprender como hermanos...

-Así es... Y mejor que salgan cuanto antes. Vendrá una tormenta pronto...- agregó Anieli.

Asentí y procedimos a los típicos saludos de despedida.

Anieli prometió unirse pronto a nosotros y partimos al aeropuerto, donde un jet nos esperaba.

Una vez más, pilotearía yo.
Pero esta vez, Emma colmaría de preguntas a las chicas y también responderia muchas que le hacían atropelladamente.
Para Danlin, al igual que para Nana e Isabella, era emocionante conocer a otra vampira adulta... Y congeniaron rápidamente con Emma... Mi amiga de veras compraba a los demás con su simpatía... Y eso que aún no había mostrado su don...

El viaje fue breve, o al menos así me pareció, entre tanta charla.
Ni bien aterrizamos en Canadá, parada que decidimos sobre la marcha, Aitor, Tommy y Dilann vinieron a recibirnos. Hacia varios minutos que aguardaban nuestra llegada.

Danlin fue como un rayo, directo a Dilann. A penas si miró a Tommy, que la saludó alegremente. Me sorprendió ver la indiferencie de Tommy hacia la actitud de Danlin. Talvez Dilann le había dado un par de consejos...

Pero dejé de prestar atención a todo cuando Aitor corrió hasta mí y me abrazó, levantándome por los aires...
-Cariño... Me preocupé, siempre eres tan puntual...- sonrió y me dejó de nuevo en el suelo, sólo para estrecharme contra él cariñosamente- ¿Me creerías si digo que te extrañé?...
-Yo también te extrañé y me preocupé por ti... Así que te creo- respondí, sonriente.

Y justo cuando iba a besarle, un grito llamó mi atención.

-¿Quién te da derecho a saludar así a mi hermano?- gritó la joven vampira, mirando furiosa a Nana- ¿Por qué le abrazas, luego de todo lo que le hiciste pasar?

Nana miró a Dilann con tristeza y luego dijo:
-Danlin, no te enojes... Recuerda lo que hablamos con Naimé e Isabella, durante el viaje a España.
-¡Y UN CUERNO! Es mi hermano...- bufó Danlin y se puso en posición de ataque.

Emma corrió al avión, en busca de su equipaje, pero no llegaría a sacar su violín y utilizarlo para tranquilizar a Danlin.

Dilann se puso delante de Nana y Danlin le miró aún más furiosa.

-¿La elijes a ella? ¿Prefieres a Nana que a mí que soy tu hermana?- gruñó, de nuevo en pose de ataque.
-Danlin, entra en razón. Te amo, eres mi hermana pero Nana...- Dilann no pudo terminar la frase, Danlin había saltado sobre él.

Por un momento, tuve esa sensación extraña, como si todo pasaba en cámara lenta. Luego comprendí que no era sólo yo... Danlin había usado su don...

Una milésima después, Danlin ya no estaba, sólo Dilann, mirando el aire en el lugar exacto donde debería de estar su hermano de haber caído sobre él.

-¿Dónde está Danlin?- preguntó Emma, que regresaba del avión con paso cauteloso.

Todos reaccionamos a la par.
Danlin no estaba...
Dilann cayó de rodillas, sujetándose la cabeza...

-Naimé, Aitor... Yo... ¿Saben dónde está Danlin, mi hermana? ¿No debía viajar contigo, Naimé?- preguntó el gemelo, mirándonos fijamente.

Nana comenzó a llorar... Isabella le abrazó, para consolarle.

Tomé aire y lentamente lo expulsé. Estábamos en problemas... Y Dilann había perdido al menos varios minutos de recuerdos... ¿Eso qué significaba?

Emma comenzó a tocar su violín. Una dulce melodía fluyó y pude sentirme mejor, reanimada, al igual del resto de los allí presentes.

Aitor sacó su teléfono y comenzó a marcar un número.
-¿A quién llamas?- pregunté.

Aitor sólo respondió:
-Al único que puede ayudarnos...- hizo silencio, esperando a que le atendieran...

Emma dejó de tocar el violín.
Todos miramos callados a mi novio cuando dijo:
-Hola, ¿Ángel? Soy Aitor, tenemos un pequeño problema...

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