sábado, 27 de febrero de 2010

Capitulo 14: Luchando en busca de Luz...

Miré a mi alrededor, evaluando a mis compañeros y a los enemigos que nos enfrentaban.
Sólo me llevó un instante trazar el plan...
Evitaría a toda costa que los Vulturis pusieran sus manos sobre mis amigos...

Jake, Quil, Embry y Tommy estaban ya al frente del grupo, dispuestos a transformarse en lobos, cuando Dimitri levantó su mano y pidió la palabra:
-Muchachos, por favor... No peleen...- dijo, con voz monocorde y fría.
-¿Que no peleemos? ¿Raptaste a mis compañeros y no quieres que peleemos? ¡Dios!- respondí, furiosa y preparada para hacerle frente.
-Por favor, para Aro esto es un derroche... Piensa que son demasiados poderes maravillosos tirados a la basura...-repuso tranquilo- Pero si quieren pelear, entonces, por favor, trasladémonos a un lugar más accesible para el enfrentamiento...

Hice una mueca ante las palabras del Vulturis que me miraba fijamente y a mis espaldas, Danlin y Nana corearon un gruñido a la par.
Aitor estaba quieto, muy quieto, pensando en el ataque y Dilann, ansioso por defender a su hermana.

Seguía sinronizada con la vampira joven que podía ver cuadno le mentían, y valiendome de ese don, pude verificar que Dimitri hablaba en serio.

-Quiero pelear, no lo duden, pero aqui no hay espacio... Si vamos a luchar, que sea algo que valga la pena... Y por otro lado, Aro lamentaría si estropeamos una de sus salas preferidas...- explicó Dimitri, tratando de hacerse entender, y haciendo una seña con su mano, indicó el camino que podíamos tomar.

Félix estaba más que contento con todo esto, a él le encantaba enfrentarse y medirse con oponentes poderosos... y ya solo los lobos le valían alegrarse...
Giré el rostro y miré a Danlin y Nana, miré a Aitor, que respondió a la pregunta en mis ojos asintiendo levemente. Delante mío, Dilann y los quiluetes me miraban impacientes y ansiosos...
-Vale, los seguiremos, pero donde traten de hacer algo tonto, la pagaran y caro...- les previne.
Acto seguido, todos los que estábamos en la habitación salimos despacio entre las sombras del lugar hacia un espacio abierto... parecia un escenario de pelea, como un pequeño coliseo romano allí mismo, y nosotros, seríamos los gladiadores...
Sonreí ante la expectativa de la pelea... Aro no estaría presente, talvez pensaba que nuestras fuerzas no eran nada comparados con Dimitri, Felix y los otros 30 luchadores que caminaban detrás nuestro. Resultó raro no ver allí ni a Jane ni a Alec, en algo andarían, seguramente... Pero no perdí tiempo en eso, me preocupaba encontrar la forma de ganarles a los Vulturis y salir de allí rápidamente.
Ya en medio de ese coliseo en miniatura, las filas de los Vulturis se ubicaron de un lado y las nuestras del otro, enfrentadas. No solo había que tener cuidado con Felix y su fuerza descomunal, también con el saltador, ese podía causar estragos en mi grupo...
Jake y los demás metamorfos rápidamente tomaron la forma de lobos, y ante su transformación, Felix aullo de alegría, varios vampiros más le acompañaron en su demostración de deseo por pelear.
Miré a los gemelos y a Nana, entrecerré mis ojos y ellos entendieron que les estaba pidiendo cuidado y precaución al luchar. Debían defenderse, si, pero no exponer sus poderes, nadie debía descubrir que ellos eran las estrellas de la profesía...
De entre mis ropas, saqué mi katana y la de Aitor, y con un movimiento ágil y veloz de mi mano, lancé la katana hacia Aitor, que la tomó con gracia por el lado correcto. Ahora, solo era cuestión de sincronizarme con él y usar su poder de crear dobles para luchar... Danlin y Dilann sabían muy bien como enfrentarse a enemigos de grandes poderes, los habíamos preparado para eso, y esperaba que Nana pudiese aplicar lo que había aprendido, aunque no fuese tan buena luchadora aún, comparada con los gemelos.
-Va!- gritó Dimitri y una orda de vampiros no vegetarianos se lanzó sobre nosotros...
Pude ver la sonrisa en el rostro de los lobos, sonrisas que no tenían nada de animal... mis amigos quiluetes se regocijaban en la pelea...
"Bien...", pensé, y a la vez que Aitor, produjimos 10 dobles cada uno... aplicaríamos más fuerza nosotros mismos que nuestros dobles, yo me había encarado con Dimitri, en tanto Aitor se enfrentaba al saltador que le había raptado... Felix estaba rodeado por Tommy y Jake, Quil y Embry peleaban con otros vampiros luchadores, al igual que los gemelos y Nana...
Dimitri hizo el primer movimiento, se lanzó sobre mí, pero con un movimiento de mi brazo, lo lancé 10 metros por el aire y se estrelló contra una de las paredes del lugar, destrozando gran parte del muro.
Sonreí, pero no tuve mucho tiempo para disfrutar esa alegría, Dimitri ya estaba de pie, saltando sobre mí otra vez. En esta ocasión, cuando traté de atacarle, él giró sobre sí mismo y tomándome por sorpresa, torció mi brazo izquierdo, mientras empujaba contra mi espalda, como si pretendiese arrancarme el brazo... Gruñí, y con el brazo libre, lancé un golpe con la katana, el crujido de la piel de Dimitri siendo atravesada por mi espada se escuchó en todo el resinto, junto con su grito de furia.
Por un instante, Dimitri se detuvo en su forcejeo y me valí de ese momento para soltarme y hacerle frente nuevamente.
Miré a mi alrededor, tratando de ubicarme respecto de mis compañeros... Quil y Embry ya habían destrozado a 4 vampiros y se estaban haciendo cargo ahora del quinto... Félix luchaba ferozmente con tra Tommy y Jake, giolpeaba a uno con todas sus fuerzas, pero siempre estaba el otro para hacerle frente y contrarrestar ese golpe... En ese preciso instante, Tommy recibía un tremendo puñetaso contra el estómago, que lo elevó varios metros por el aire, antes de caer estrepitosamente contra el suelo. Jake, en tanto, se había avalanzado contra Felix y lo había lanzado contra el suelo. Sus patas inmovilizaban los brazos de Felix, mientras sus fauces buscaban el cuello del vampiro para clavar allí los caninos y arrancarle la cabeza... Pero Felix luchaba, se retorcía, por liberarse de esa presa... Tommy ya estaba repuesto y listo para seguir cuando Felix se quitó de encima a Jake.
Por otro lado, los gemelos y Nana luchaban con sus espadas enfrentadas entre sí, armaban buen trío... otros 6 vampiros habían caido enfrentandose a ellos... y mis dobles y los Aitor habían hecho de las suyas... sólo quedaban ahora 10 vampiros por destrozar, contando a Dimitri, Felix y el saltador...
El saltador... Aitor peleaba contra él, y el joven se defendía tanto como podía, pero no trataba de escapar saltando... eso era extraño... o talvez, él se había dado cuenta de la capacidad de mi don y evitaba saltar a otro logar para vque yo no me valiese del mismo don y escapase así con mis amigos...
Eso me dío una idea...
Comencé a luchar más ferozmente contra Dimitri, mis movimientos eran más ecrrados, mis golpes con la katana no se detenían, una y otra vez, incrusté el filo metálico en el cuerpo del vampiro que tenía enfrente. Hasta que en un momento libre, pude gritar:
-Chicos, agrupensé, tengo una idea... dejen a los vampiros, los dobles se harán cargo... juntense todos, Jake, tu manada y tú también... vamos, tenemos poco tiempo...
Con la sorpresa en el rostro, los chicos hicieron lo que les pedí...
Jake y Tommy se libraron de Felix arráncandole los brazos , eso les daría tiempo de llegar hasta donde estaban los gemelos, Nana y los otros quiletes. Aitor lanzó al saltador contra una pared, y al igual que cuando lo hice con Dimitri, el saltador destrozó gran parte del muro. Mientras el saltador salía de los escombros, Aitor se había movido hasta donde estaban todos agrupándose.
Los dobles luchaban fuerte contra los vampiros que quedaban, golpeando con puños y patadas a todos los que podían... Me llamó la atención ver a la joven vampira que había compartido encierro con Tommy y Aitor escondida tras un gran pedazo de roca...
Con todas mis fuerzas, lancé mi katana contra el techo, para que comenzara a derrumbarse, Aitor al ver lo que hacía, copio mi movimiento e hizo lo mismo con su arma...
Mientras se levantaba una nube de polvo, mis amigos seguían unidos entre sí y yo corrí a buscar a esan joven, no al dejaría allí, sola y sin protección...
La tomé en brazos y regresé contra el grupo, mientras los destrozados Vulturis trataban de reorganizarse.
-Tomensé fuerte de las manos...-les grité a mis amigos para que me escuchasen sobre el ruido que habia en el lugar que se caía a pedazos- Usaré el don del saltador, nos moveremos juntos, tengo el refugio perfecto...
Y me sincronicé, claro, pero no con el saltador, sino con Dilann... pero eso era algo que los Vulturi no debían saber...
Tomé fuerte la mano de Danlin, que era la más cercana a mí, mientras que con el otro brazo sostenía a la vampira que pretendía rescatar... los lobos, para no volver a su forma humana, habían resuleto unirse entre sí mordiendose los rabos... Aitor y Dilann eran el puente que unía a los quiletes conmigo, mediante Nana, que a su vez, terminaba enlazada a Danlin.
-¡Ahi va!...-grité y un instante después, de pronto, el coliseo quedó no solo deztrado sino que vacio de nuestra presencia...
Un segundo, sólo eso fue necesario, para transportarnos...
El poder de Dilann era increible, llegamos todos sanos y salvos a una enorme fortaleza de piedra.
Ya tranquilos luego del viaje, miré a mis compañeros, que me observaban curiosos.
-Chicos, bienvenidos al Tibet... este monasterio será nuestro refugio, al menos por unos diás...-dije sonriendo.
Y todo estalló en júbilo: los lobos aullaron de alegría, los gemelos y Nana se abrazaron entre sí, Aitor corrió hasta mí y me envolvió en un cálido abrazo, mientras la joven que habíamos rescatado nos miraba asombrada.
-Estás a salvo y si quieres, puedes quedarte con nosotros...- le dije, sonriendo, cuando Aitor me liberó de su muestra de afecto.
Todos se quedaron quietos, esperando la respuesta de la vampira.
Ella me devolvió la sonrisa y dijo:
-Gracias, son todos muy amables... me llamo Isabella y espero serles de ayuda... He estado escapando de mi padre, él solo desea pelear y eso no es lo mío... yo creo que todos tenemos derecho a ser libres y vivir en paz...
Todos miramos extrañados a Isabella, por las palabras que había dicho.
Isabella suspiró y dijo lentamente:
-Soy Isabella, Isabella Wolfe...
Aitor, Tommy y yo nos quedamos de piedra... la joven era la hija del jefe de los Mc Callister...

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