jueves, 15 de febrero de 2018

Reseña: Tres coronas oscuras, de Kendare Blake


Título: Tres coronas oscuras
Autora: Kendare Blake
Número de páginas: 416
Editorial: Del nuevo extremo

Sinopsis: EN CADA GENERACIÓN DE LA ISLA DE FENNBIRN NACEN TRILLIZAS y las tres son reinas, herederas en partes iguales de la corona, cada una posee una magia codiciada. Mirabella es una elemental feroz,capaz de encender llamaradas voraces o tormentas brutales con un chasquido de dedos. Katharine es una envenenadora, puede ingerir los venenos más mortales sin nada más que un dolor de panza. De Arsinoe, una naturalista, se dice que tiene la habilidad de hacer florecer la rosa más roja y controlar al más salvaje de los animales.Pero convertirse en Reina Coronada no es únicamente una cuestión de nacimiento real. Cada una tiene que pelear por ello.Y ganar o perder es a vida o muerte. La misma noche en que las hermanas cumplen dieciséis años comienza la batalla. LA ÚLTIMA REINA EN PIE SERÁ CORONADA.

Este libro llegó a mis manos porque conozco la pluma de Kendare Blake gracias a su bilogía anterior (Anna vestida de sangre y Anna desde el infierno) y la sinopsis prometía una historia original y entretenida.
En un mundo donde la monarquía sobrevive gracias a la misteriosa Isla de Fennbirn, ha llegado el momento que las reinas trillizas Katharine, Arsinoe y Mirabella están a punto de cumplir los dieciséis años y con ese gran suceso llega también el inicio de la batalla de la cual sólo sobrevivirá una reina, la reina, que habrá de continuar el ciclo: elegir un rey-consorte, gobernar en isla y continente y engendrar a las trillizas que compondrán la siguiente generación de reinas.
En esta historia la magia se palpa en el aire ya desde el inicio. Dicen que la Diosa le da el poder a la reina de saber cuáles serán los dones de las hijas que lleva en su vientre. Así, la reina de turno dio vida a Katharine, una joven con la fuerza de los envenedadores, capaz de alimentarse y beber veneno sin sufrir los efectos tóxicos. Arsinoe, por su lado, nació con el don naturalista, ese que le permite dominar animales y plantas por igual. Mi rabella, en tanto, domina los elementos con una destreza sin igual, el fuego y el viento son sus preferidos.
La misma Diosa que da tanto poder a las tres criaturas, es la que determina que luego del nacimiento la reina debe abandonar la isla y retirarse a vivir su vida en paz, mientras las pequeñas niñas son criadas juntas hasta su sexto cumpleaños. Entonces, deben ir a vivir con la gente que comparte sus dones, siendo cuidadas, educadas y entrenadas por las familias más influyentes. Katharine queda al cuidado de los Arron, Arsinoe convive con los Milone y Mirabella va a casa de los Westwood. Las tres crecerán distanciadas, pensando que en un futuro no muy lejano deberán enfrentarse entre sí y matarse la una a la otra, porque sólo una reina puede gobernarlo todo.
Ya desde el primer capítulo vamos conociendo las leyendas y tradiciones de esta isla tan particular, donde las ciudades se preparan por años para el enfrentamiento de sus reinas, la adoración a la Diosa tiene un peso importante y las herederas al trono no tienen derecho de declinar o escapar a su destino.
Me gustó cómo plantea la historia la autora, aunque hay detalles que bien podría haber dejado de lado. No daré spoilers, porque no es mi costumbre, pero puedo comentar que el estilo de ir planteando un capítulo para cada protagonista me gustó, ya que uno va adentrándose en cada historia en paralelo y es difícil sentir predilección por una u otra reina.
Sin embargo, no me agradó la manera de incluir el romance, creo que hay momentos en que resulta forzado y sin sentido. Además, durante tres cuarto del libro la historia transcurre lenta, una sucesión de personajes, lugares y tradiciones que tiene su atractivo, pero por momentos me parecía una presentación muy lenta. Lo bueno, lo genial, transcurre en el cuarto restante del libro: veremos que las relaciones que creíamos planteadas en cierto sentido, cambian y giran y se tuercen, tanto como la manera de pensar de cada reina y los motivos con que deciden enfrentarse la una a la otra para coronarse como única líder. Esas últimas páginas lo valen todo, porque me hacen pensar que sin dudas la continuación de esta bilogía será muy superior a su primera parte.
La trama es muy original, cada reina es única y tienen la misma relevancia, los personajes secundarios cuentan muy buenas historias por su parte, y la ambientación me gustó mucho. El entramado de peleas internas entre las distintas familias y su manera de entrenar y defender a sus reinas, cada uno con sus particularidades y secretos, se gana sus puntos también. Y obvio, el final te deja buscando más páginas o ansiando tener ya entre manos la secuela para saber quién será reina y qué sucederá en el camino.
Kendare volvió a conquistarme con su pluma, ya quiero ver quién se queda con la corona. Según tengo entendido, conoceremos el cierre de esta bilogía en los próximos meses.  

-----------------------------
¿Leyeron el libro? ¿Le darían una oportunidad?

miércoles, 14 de febrero de 2018

Reseña: Mil veces hasta siempre, de John Green


Título: Mil veces hasta siempre
Autor: John Green
Número de páginas: 304
Editorial: Nube de Tinta (PRH)

Sinopsis:
Aza nunca tuvo intención de investigar el misterio del multimillonario fugitivo Russell Pickett. Pero hay una recompensa de cien mil dólares en juego y su mejor y más intrépida amiga, Daisy, no está dispuesta a dejarla escapar. Así, juntas, recorrerán la corta distancia y las enormes diferencias que les separan del hijo de Russell Pickett, Davis.
Aza lo está intentando. Trata de ser una buena hija, una buena amiga, una buena estudiante y, tal vez, incluso una buena detective, mientras vive en la espiral cada vez más estrecha de sus propios pensamientos.

Esta reseña me ha llevado un buen tiempo. Hay puntos muy destacables y otros para el olvido. Si jamás leyeron nada del autor, esta historia les resultará muy interesante. Pero, si son como yo y conocen sus obras anteriores, como Bajo la misma estrella, Ciudades de papel y Buscando a Alaska, verán que se repite cierta fórmula. Creo que es un sello distintivo del autor, pero lamentablemente llega a aburrir.
Tenemos a Aza, una adolescente que padece de TOC (trastorno obsesivo compulsivo), y trata de hacerle frente aunque no siempre lo logra. La descripción del personaje y sus diálogos internos me convencieron por completo. Hubo momentos en que me sentía ahogada, sumergida en la mente de Aza y sus pensamientos intrusivos, que pueden tenerla atada a una sola idea todo el día, varios días, aislándola de la realidad que la rodea. En ese punto, es genial como el autor te hace sentir en carne propia lo que vive la protagonista.
Aza es convencida por su mejor amiga, Daisy, para descubrir el paradero de Russell Pickett, un millonario fugitivo que Aza conoce porque compartió tiempo con su hijo Davis cuando eran niños. El objetivo es simple, tratar de encontrar a Russell para denunciarlo y ganar la recompensa de cien mil dólares, pero no será tan sencillo de lograr…
En realidad, el misterio del fugitivo señor Pickett queda de lado, porque la historia se centra en Aza y su relación con Davis, y acá es donde vuelve a parecer el tema de la “fórmula Green”. Abundan los momentos de reflexión filosófica, tanto que por momentos pensé que estaba leyendo alguno de los tantos momentos de Hazel y Gus en Bajo la misma estrella.
La verdad, bien parecía que los personajes eran adultos con varias décadas de vida a cuestas en vez de simples adolescentes. La manera en que a veces se expresaban me hacían pensar en mis amigos, que doblan en edad a los protagonistas de esta historia.
De más está decir que al llegar al tramo final del libro no me resultó nada sorprendente cómo se desarrolló todo. No me mordí las uñas esperando saber qué fue del padre de Davis (como dije antes, ese misterio pasó a un olvidado segundo plano) ni me emocioné hasta el alma mientras veía qué resultaba de la relación que llegan a establecer Aza y Davis.
Sinceramente, no podía dejar de encontrarle similitudes a las otras historias previas del autor y eso opacó mucho mi vivencia de la lectura. Una pena, porque es una lectura ligera y muy propia de esta época del año.
Tal vez quienes amen al autor disfruten de Mil veces hasta siempre como una obra característica del autor, yo la padecí bastante. Aza y su trastorno logran salvar la lectura, haciendo que uno quiera saber más sobre ella, pero no por eso el libro se vuelve inolvidable. Rescato la pluma de Green y reconozco que tiene frases preciosas, aunque resulten raras de leer en personajes tan jóvenes. Tiene párrafos realmente hermosos.


-----------------------------
Ustedes, ¿ya leyeron el libro? ¿Qué les pareció?
¡Espero sus comentarios!